CARGANDO

Escribe para buscar

Portada Tecnología

Los tres ejes fundamentales para transformar Quito en una ‘Smart City’

Compartir

Transformar la capital en una ciudad inteligente es urgente. La utilización y el desarrollo de las TICs s es fundamental para alcanzar este objetivo.

Foto: @shayne-ch13 – Freepik

El 2020 será recordado como el año donde la sensación de invulnerabilidad del ser humano desapareció, ha sido un momento de inflexión donde las personas de todo el mundo se han puesto a pensar lo que realmente es importante. Entender que era necesario un confinamiento perdiendo la libertad en todo su sentido, hace que se vea al mundo de diferente manera y como estábamos viviendo hasta ese momento. 

En Quito se lograron tomar medidas para controlar el virus; sin embargo, las cifras que se difunden aún parecen irreales por la falta de capacidad de realizar pruebas. Las consecuencias del confinamiento han pasado factura a la economía del país, 253 000 afiliados con relación de dependencia se han perdido y la caída en las ventas llegó hasta julio a USD 20 097 millones según información del Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca (Mipro), solo Quito representaría el 45% de toda esa pérdida. La crisis tardará en pasar, por lo que nos invita a pensar cuál va ser la ruta de trabajo para poder superar los efectos en la economía, el empleo y en las relaciones sociales. 

En este sentido la Cámara de Comercio de Quito (CCQ) visualiza tres ejes fundamentales que se deben trabajar al corto y mediano plazo. El primero es la movilidad alternativa, el segundo es la nueva forma de trabajo y, por último, la digitalización del comercio en la ciudad. 

Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) han innovado la forma de trabajar y gestionar recursos en el ámbito empresarial, las TICs representan al conjunto de avances tecnológicos que nos proporcionan la informática, las telecomunicaciones y las tecnologías audiovisuales, es decir las TICs son todos los avances relacionados con los ordenadores, el internet, la telefonía, las aplicaciones multimedia, los medios de comunicación y la realidad virtual. 

La realidad actual nos muestra que ya estábamos preparados antes de la crisis sanitaria a trabajar desde los hogares, aproximadamente apenas el 4% de los trabajadores lo hacen desde la casa a nivel mundial y como consecuencia del COVID-19, este porcentaje ha llegado hasta el 30%. Una característica de las crisis, es que incentivan a reinventar esquemas, es claro que se debe pensar en el teletrabajo como una forma permanente para los sectores y sus empleados que más se acoplen, dando una reducción en los costos para las empresas en temas de espacios, menor nivel de traslado para las personas y mejor uso del tiempo por la eliminación de reuniones innecesarias. 

El teletrabajo no necesariamente tiene que ser realizado desde el hogar, existen espacios de coworking en la ciudad que deben afianzarse y desconcentrarse para que puedan ser utilizados por más personas sin la necesidad de largos traslados donde se pierde tiempo y, por otro lado, evitar contagios por las aglomeraciones. 

Según el Instituto de Estadísticas de España, el 58,9% de técnicos y profesionales científicos e intelectuales podrían realizar sus labores desde su hogar, el 56% de los gerentes y directores de igual forma y un 45% los empleados contables, y administrativos de oficina; en otras palabras, aproximadamente el 50% de los trabajadores de una oficina lo podrían hacer desde su hogar. En Ecuador se pasó, de tener 14 000 empleados registrados en modalidad de teletrabajo hasta principios de septiembre a 436 484 empleados laborando en esta modalidad, según el Ministerio de Trabajo. Esta situación ha obligado al país a realizar cambios en los esquemas laborales y, por ende, es evidente pensar que el trabajo remoto ya sea desde la casa o desde un espacio de trabajo comunitario, será una opción primordial en los próximos meses y años que terminará cambiando el modelo en la ciudad y el país. 

En esta misma línea de utilización de las TICs, debemos entender la importancia de la digitalización del comercio y como se puede potenciar el uso de los medios electrónicos para la comercialización de bienes y servicios. 

Este tiempo de confinamiento hizo que muchas personas tengan que experimentar por primera vez el uso de aplicaciones para compra de alimentos frescos y elaborados, la CCQ realizó un estudio sobre los hábitos de consumo de los quiteños de la clase media el cual refleja que el 54% de los hogares utilizó una aplicación para la compra de productos en línea y el resto no lo realizó por el miedo de exponer su información, que los productos no vayan a ser entregados y que muchos aún prefieren realizar las compras de manera física.  

El informe que presentó el Observatorio de Comercio Electrónico de la Universidad Espíritu Santo, sobre la compra de bienes por internet, arroja cierta información vital sobre el comportamiento del ecuatoriano en las compras en línea. El 50% de las personas aún prefieren ver lo que compran, el 44% tiene miedo de otorgar información y el 36% piensa que va a ser estafado; los resultados nos dicen que la desconfianza es un factor determinante al momento de realizar una compra en línea. 

Estos resultados se reflejan en las estadísticas oficiales proporcionadas por el INEC en la Encuesta Multipropósito-TIC 2019, donde se evidencia que, en el Ecuador el porcentaje de personas que utilizó internet a nivel nacional fue del 59,2%, lo que representa una variación estadísticamente significativa con el porcentaje de utilización del 2018 que fue del 55,9%. En el 2019 el 45,5% de los hogares tienen acceso a internet, esta estadística muestra un aumento de 8,4 puntos porcentuales a nivel nacional, ya que en 2018 el porcentaje era de apenas el 37,2%.

Por su parte, la proporción de personas que tienen al menos un celular activo fue del 59,9%. No obstante, en el mismo periodo el porcentaje de personas que tienen un teléfono inteligente fue de 46,0%. Adicionalmente, es necesario acotar que el porcentaje de personas que tienen teléfono inteligente respecto a la población de 5 años en adelante es del 76,8%.   

Es evidente que en el Ecuador la utilización de internet y teléfonos celulares ha aumentado en los últimos años, sin embargo, en 2019 el 11,4% de las personas de 15 a 49 años aún son analfabetos digitales, es decir que no tienen celular activo y en los últimos 12 meses no han utilizado computadora ni internet. 

Otro tema que se debe solucionar es la movilidad alternativa que se presenta como un problema de las ciudades urbanas en Latinoamérica. Según un estudio de INRIX Global Traffic Scorecard, en Quito se pierden 173 horas al año en los embotellamientos de tráfico, apenas el 1,42% de las personas que se trasladan utilizan un medio de transporte alternativo como la bicicleta. 

El 70% de la población utiliza el transporte público para su movilidad y el 30% tiene vehículo propio; es fundamental para ciudades congestionadas y que necesitan transporte alternativo ir creando los espacios como rutas únicas para bicicletas o monopatines eléctricos que ya están siendo utilizados en la ciudad.  

La pandemia hace pensar una nueva forma de movilidad que ya no puede ser la tradicional, debido a la aglomeración que ésta provoca y además la falta de alternativas de transporte se convierte en un problema al momento de trasladarse en Quito. 

El cambio para Quito

Es importante que se vaya preparando el camino para transformar a Quito en una “Smart City”, por lo que la utilización y el desarrollo de las TICs s será una herramienta fundamental para alcanzar este objetivo.

La utilización de las TICs, posibilita el desarrollo de nuevas estructuras en la sociedad y la visualización de diferentes patrones específicos de la misma, permitiendo de esta manera resolver, pronosticar, prevenir y evidenciar problemáticas en diferentes conglomerados de la sociedad, impactando en la calidad de vida, el bienestar, el medio ambiente, la salud y muchos otros aspectos de la cotidianidad de cualquier ciudadano (Osio Havriluk, 2010). 

En las últimas décadas el ambiente empresarial ha estado constantemente experimentando cambios en sus procesos comerciales y organizacionales, estos procesos son un reflejo de la adaptación que están sufriendo las empresas a los cambios de comportamiento de la sociedad y su relación con las actividades de los agentes económicos, esta transformación en su comportamiento está ligada a la evolución del internet y a las necesidades que surgen en la economía con la coyuntura actual.

En este sentido, es evidente que el impacto de las nuevas tecnologías cumple un rol importante en la vida de los consumidores debido a que en la sociedad se difunde información de forma masiva y de manera inmediata, a través de las herramientas tecnológicas, los consumidores y productores pueden buscar, evaluar, y hacer uso de la información obtenida para poder comerciar bienes y/o servicios (Relaño- Alberto, 2011). Por su parte en el ámbito institucional las TICs, se han convertido en las herramientas primordiales de las empresas y organizaciones para alcanzar nuevos niveles de competitividad y volverse más productivas y eficientes.Por otro lado, la rápida difusión y el gran interés en el mundo de la informática, han permitido que la tecnología del Internet/Web, genere la apertura a un nuevo mercado, que se encuentra definido por la Economía Digital.

Debido a que realizar actividades comerciales vía Internet es menos costoso que el comercio por vías tradicionales, se origina el comercio electrónico, sin embargo, una dificultad para conectar a todos los agentes económicos en una misma plataforma tecnológica, es la creación de software o aplicaciones web, por lo que es necesaria otra herramienta de las TICs que se ha venido desarrollando en las ultimas dos décadas: el Big Data. Sus características son:

Etiquetas:

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *