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Presunciones de ISD

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Obligación de pago destinado a importadores y exportadores que no hayan enviado divisas al exterior.

Foto: @YanKrukov – Pexels

Para empezar, es preciso señalar que el Impuesto a la Salida de Divisas (ISD) es de aquellos tributos que los importadores y exportadores en el Ecuador conocen bien, pues grava muchas de las operaciones de comercio exterior que se realizan en el país. Su amplia presencia en el mercado se ve reflejada en las cifras de recaudación del Servicio de Rentas Internas (SRI).

Siendo así, en el ejercicio fiscal 2021, el ISD representó el 8,67% de las recaudaciones brutas totales de la administración tributaria – poco más de USD 1,2 billones –. A pesar de que es un costo habitual que considerar cuando se realiza comercio internacional, muy pocas empresas tienen conocimiento del universo de circunstancias en las cuales se debe declarar y pagar el impuesto, que son muchas más de las que se aprecian a simple vista. Aún más reducido es el número de empresas que ponen en práctica estos conocimientos. En este breve artículo se tratarán asuntos que envuelven el ISD y que, si no se manejan adecuadamente, pueden involucrar serios contingentes tributarios.

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Ante todo, conviene referirse al asunto más elemental que es, sin duda, el objeto del impuesto. A saber, el ISD grava la transferencia o traslado de divisas (dinero) al exterior en cualquier modalidad. Entonces, bajo esta definición se sujetan todas las operaciones de comercio exterior por las que se realicen desembolsos para cancelar deudas o valores pendientes. No obstante, la Ley para la Equidad Tributaria en el Ecuador va más allá de lo elemental y asume que debe declararse y pagarse ISD cuando se suscitan ciertas circunstancias específicas, inclusive cuando la operación de comercio no corresponde a la definición que acabamos de revisar.

En línea con lo señalado, estas suposiciones que prevé la ley, se denominan presunciones y son muy comunes en el mundo jurídico. Por ese motivo, es necesario indicar que su aplicación es compleja, dado que deben entenderse, interpretarse y “desvirtuarse” en caso de que no se cumpla su contenido; por ello se considera una tarea de abogados especialistas.

Ahora bien, una vez explicado este particular fenómeno, pasamos a indicar las presunciones de ISD existentes que son, especialmente, tres: dos para importaciones y una para exportaciones. Para los importadores, se causa el impuesto cuando se realizan pagos al exterior con recursos localizados también en el exterior que, si bien no han ingresado a territorio nacional, gravarían ISD si hubieran entrado y salido del país en forma de remesas o transferencias. Un primer ejemplo: si se paga a un proveedor extranjero con dinero que proviene de una institución financiera en Colombia, se presume que ese dinero entró a Ecuador y salió en forma de remesas para pagar al proveedor extranjero, aunque esto no hubiera ocurrido en realidad.

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Por lo tanto, se causa ISD presuntivo al momento en que se realiza el desembolso desde la cuenta del banco extranjero. Naturalmente, se genera la obligación de declaración y pago del impuesto. Un segundo ejemplo: también se presume ISD cuando se ha realizado una importación que, en la contabilidad de la compañía ecuatoriana, consta registrada como pendiente de pago por más de doce meses.

En este caso la ley supone que el valor total de estos créditos ya fue cancelado de algún modo y empleando recursos que gravan ISD; en consecuencia, se genera la obligación de declaración y pago de ISD presuntivo. Para finalizar con estos – un tanto confusos – asuntos, los exportadores deben pagar ISD cuando reciban pagos por sus exportaciones que no ingresen al Ecuador – por ejemplo, cuando el comprador extranjero paga a una cuenta bancaria a nombre del exportador en otro país –; la ley presume que se grava el impuesto si estos recursos no ingresan al país en seis meses desde que las mercancías arriban al puerto de destino. Así, también en este caso, el exportador deberá declarar y pagar ISD.

Para terminar, una vez explicadas las presunciones del ISD, es preciso subrayar que el Servicio de Rentas Internas aplica sanciones por la falta de declaración y pago del ISD presuntivo. Entre otras cosas, prevé un interés de 1.3 veces la tasa de interés máxima permitida por el Banco Central del Ecuador por cada mes vencido, un recargo del 20% de la obligación tributaria determinada y, además, una multa por el incumplimiento del deber formal de declarar el impuesto.

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Con este antecedente, queda explicada la importancia del conocimiento del alcance de las normas, de manera que las empresas importadoras y exportadoras, así como las sociedades en general, puedan implementar controles internos que, sin duda, puedan evitar infracciones fiscales.

En conclusión, resulta muy sencillo para las empresas inobservar los parámetros de aplicación de este impuesto, cuya regulación es compleja debido a las presunciones jurídicas que lo causan. Esto lo vuelve de aquellos impuestos que requieren mucha más atención y cuidado de lo común, para evitar incurrir en infracciones ulteriores. Sobra decir que el adecuado entendimiento de la normativa y el desarrollo de políticas de control interno, reducen considerablemente el contingente tributario al momento de aplicar las presunciones de ISD y permite navegar sin miedo los intrincados caminos del mundo empresarial.

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