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Responsabilidad y prevención de infección

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Responsabilidad, prevención, alimentación adecuada y ejercicios físicos, son cuarteto idóneo para evitar la propagación de la COVID-19 y el colapso sanitario.

Foto: Gianna Benalcázar – CCQ

La propagación del SarsCov-2 por el planeta lo tiene en ascuas, no hay actividad inmune a sus secuelas, pese a lo cual algunos creen que sus programaciones organizativas están exentas de infecciones por lo que exigen el cumplimiento de sus calendarios programados a cómo de lugar, lejos de protocolos que eviten contagios en el campo de juego.

Parecería que para la Confederación Sudamericana de Fútbol la pandemia no ronda por los estadios y probable es que no le ingrese información sobre los dramas que se reportan desde Brasil por efectos de la cepa local del virus, por lo que no pocos países evitan receptar viajeros originarios de ese país o son sometidos a severas restricciones antes de permitirles ambular por sus ciudades.

La semana anterior debió jugarse, en Quito, el partido por la Copa Libertadores de América entre Independiente del Valle y el Gremio de Porto Alegre, pero las autoridades ecuatorianas lo impidieron porque dos jugadores y uno de la delegación visitante estaban infectados.

Real que los tres casos positivos eran agentes de infección en todo el equipo y con quienes tuviesen contacto, propagando la temida cepa brasileña, que hasta hoy no ha aterrizado en el Ecuador, como ocurrió con la china a fines del 2019 e inicios del 2020 con viajeros procedentes de Italia y España.

Si el Porto se alojó en un hotel quiteño, las autoridades sanitarias debieron hacer un cerco epidemiológico al instante, para evitar la propagación del mal, que se sumaría a  los muchos que padece el Ecuador, como el severo déficit fiscal, el creciente desempleo, la inseguridad, creciente corrupción, las imprevisiones sobre el virus chino, las enormes falencias en el proceso de vacunación antiviral.

Se jugó el encuentro en Paraguay, pese a una acción de protección que no prosperó; pero, el destacado Independiente del Valle enfrenta problemas de competición, ojalá no sanitarias entre sus integrantes, después de que un diario dijo que el equipo estaba “acorralado” por la “Conmebol” y “está expuesto a una sanción”. Por la cepa brasileña, Independiente-Porto se constituyó en un “partido que nadie quiere”, pero salió avante en el llano. De regreso al Ecuador deberá cumplir diez días de encierro obligatorio, complicando sus competiciones.

El hecho pone a la Conmebol indiferente al virus. El organizador de la Copa Libertadores y la Sudamericana, de la Copa América y las eliminatorias a Cartar 2022 ha tenido tiempo suficiente para desarrollar protocolos sanitarios para los torneos. Si los competidores son profesionales, quiere decir que cada uno de ellos cultiva eficiente responsabilidad, con servicios sanitarios calificados para velar por la salud de cada uno de los integrantes.

Pero no, la Conmebol causa dramas con su debilidad previsional, porque no solo afecta y afectaría a sus competiciones, sino también a los torneos locales, a la integridad misma de cada jugador, por lo que debe centrar su atención en la responsabilidad, la disciplina y la previsión. ¿Será posible un protocolo que sancione a un equipo que viaje con integrantes infectados?, ¿pierda los puntos en juego y si persiste en otro juego quede fuera de la competición?, ¿es ironía pretender multar a los locales?

Aglomeraciones

Si ello ocurre en el fútbol, donde se considera que reina la responsabilidad, la disciplina y la previsión de salud para la competición profesional, qué se puede decir de la población común, donde el relajamiento es habitual pese a la amenaza invisible.

Con cierta frecuencia se lee y escucha en diarios y noticieros de la organización de conciertos y eventos masivos y las sanciones son tenues. Antes de disolverlos, las autoridades, los agentes, deberían apuntar nombres y apellidos, direcciones domiciliarias e integrantes de las mismas, para darles el trato justo por sus irresponsabilidades e imprevisiones, quizá llegando al trato del nivel 4 que dio algún resultado en Europa ante la ola de manifestaciones que reclamaban libre movilidad y concentración humana. Los rebrotes son secuelas de las aglomeraciones.

Cierto que la prevención no es hábito en el Ecuador, lastimosamente ajeno a la salud preventiva, con un sistema diseñado para curar más no para prevenir, por ello los presupuestos altos para el sector. Curar es oneroso, con secuelas impredecibles; prevenir no, salva vidas, aplaca desastres.

Por ello, situaciones como la presente deberían motivar a gobernantes activar planes y programas de salud preventiva, que es más importante que prevenir el buen funcionamiento de vehículos, equipos de sonido, teléfonos celulares, porque se trata de la existencia de cada individuo, sin el cual tales bienes relativizan su importancia.

Los sistemas de educación y de salud deben ser reforzados con el fomento de la cultura de la prevención de salud, de la buena alimentación, del ejercicio físico. Los gobiernos, los medios de comunicación también podrían acordar procesos de difusión y orientación sobre ello, sobre la base de políticas acordes al desarrollo económico y social y la idiosincrasia ecuatoriana.

El proyecto es imperativo para el fomento de la cultura de la prevención, no solo por lo del SarsCov-19, cuya letalidad se reducirá con el paso del tiempo por la generación de anticuerpos que comienzan con las vacunas, sino también porque hasta el momento no existe un tratamiento farmacológico específico aprobado, aunque las medicinas que se administran han tenido excelentes resultados.

Vital tener presente que la mejor medicina de hoy y del futuro, para prevenir enfermedades, siempre será una buena alimentación y nutrición, acompañada de ejercicios diarios, pero en sociedades como la nuestra es difícil hacerlo por las asimetrías económicas. La exigencia de estos tiempos es el uso de mascarillas, distanciamiento social, uso de desinfectantes. Si el pH del SarsCov-19 varía de 5.5 a 8.5, entonces hay que consumir, para eliminar el virus, el berro que tiene 22,7 pH, aguacate 15,6 pH, piña 12,7 pH, limón verde 9,9 pH; naranja 9,2 pH, limón amarillo 8,2 pH, entre otras. 

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