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Enfoque del líder resiliente y continuidad del negocios

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El liderazgo empresarial constituye un factor imprescindible en momentos de crisis. Conozca los pilares para desarrollarse como un líder en el escenario actual.

Foto: @pressfoto – Freepik

Además del costo humano y la interrupción de la cotidianidad mundial, la pandemia ha causado grandes daños económicos. El liderazgo empresarial constituye un factor imprescindible en momentos de crisis, para generar estrategias mitigadoras de impacto y que permitan a la empresa emerger más fuerte. El líder empresarial tiene como cualidad y mandato, generar valor en su negocio, cualidad puesta a prueba con mayor énfasis en escenarios como el actual. 

La resiliencia toma un papel crucial, siendo la capacidad de aguantar y sobreponerse a momentos críticos y situaciones adversas para la posterior adaptación al nuevo entorno. Proceso de tres pilares específicos: Respuesta oportuna, Recuperación y encaminarse a la Prosperidad.

Debemos ver a la recuperación como un viaje para las empresas, equipos y partes interesadas, con cinco estados que lleven a las organizaciones, desde la respuesta oportuna hacia la prosperidad.

1) Comprender que el éxito para la recuperación es cambiar la mentalidad de crisis, contingencias y reacción; a una mentalidad de equipo, de programar, planificar y reinventar. Por ejemplo, pasar de planificar contingentes (durante la Respuesta) a la planificación de escenarios (Recuperación), usando modelos que alineen los recursos financieros para garantizar las operaciones.

2) Identificar la incertidumbre y entender sus implicaciones. Hoy existe mayor incertidumbre que otras crisis, y debemos sobrellevarlas y anticiparlas, especialmente en los cambios de tipo: laboral, de roles y reglas institucionales, de fuentes de financiamiento e inversionistas, hábitos de consumo permanentes de clientes, y las expectativas de seguridad de las partes interesadas.

3) Incluir a la confianza como el catalizador hacia la recuperación. Su valor radica en la interacción y el relacionamiento con otros en cuatro dimensiones: física, emocional, financiera y digital. El líder deberá ser capaz de reconocer cuales son relevantes para cada parte interesada y cómo permitirán a la organización dirigirse a la recuperación y la prosperidad.

4) Definir un destino e implementar un libreto de recuperación. Guiar equipos, escoger opciones y avanzar con planes de ejecución cortos hacia el destino deseado. El líder debe definir como luce el éxito al final de la recuperación y los pasos inmediatos, respondiendo a las preguntas estratégicas básicas, identificando y ejecutando ganancias rápidas.

5) Aprender de la experiencia y éxito de otros. La única certeza que tenemos es que habrá incertidumbre y el camino a la recuperación es territorio inexplorado. Identificar el éxito de organizaciones que están cambiando su modelo de negocios apalancándose en el uso de tecnología, alianzas estratégicas y ecosistemas.

Aunque los retos son enormes, la capacidad de liderar situaciones complejas marcará la diferencia entre la supervivencia de las operaciones o el aprovechar la coyuntura para reorientar el modelo de negocio, generar nuevas operaciones y encaminarse hacia una recuperación exitosa hacia la prosperidad. A pesar de los tiempos difíciles que vivimos y los cambios experimentados, el objetivo de un líder sigue siendo el mismo, agregar valor.

  • El autor es socio de Asesoría Financiera de Deloitte Consulting.
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