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7 recomendaciones para alimentar su cerebro

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Aprender a cuidar tu cerebro sirve, no solo para potenciar el rendimiento en el trabajo, si no para potenciar y llenar de energía toda tu vida.

Foto: @Kjparteger – Freepik

Con el paso de los años nuestro cerebro va perdiendo su funcionalidad y capacidad de aprender o recordar ciertas cosas. El Alzheimer es la forma mas común de demencia, lo que no es una consecuencia inevitable del envejecimiento. El estilo de vida que tengas en edades tempranas influye directamente en el desarrollo o prevención de la misma.

¿Cómo mantenemos un cerebro joven y enérgico? A continuación algunas recomnedaciones: 

  1. Aumenta tu consumo de grasas saludables: El DHA es un ácido graso Omega 3 que representa más del 90% de las grasas Omega 3 presentes en el cerebro, la mitad del peso de la membrana de plasma de las neuronas está compuesta por DHA. Después de la leche materna, las mejores fuentes de Omega 3 son pescados grasos pequeños como las sardinas y anchoas, el salmón y aceite de pescado de alta calidad. Otro tipo de grasas esenciales para nuestra función cerebral son: aguacate, mantequilla de animales alimentados con pasto, mantequilla ghee, aceite de coco,  aceitunas, aceite de oliva, yema de huevos de campo, gallina de campo, nueces, almendras y semillas como el ajonjolí, zambo, girasol.
  • Probióticos: Existe una conexión cerebro-intestino que los científicos ya investigan; sin embargo, es importante notar que todo lo que le afecta al cerebro, afectará al intestino y viceversa. Cuando el cerebro nota algún problema activa la respuesta ‘fight or flight’ del cuerpo, razón por la cual el estrés o noticias muy abrumantes pueden causar problemas digestivos. Algunas médicos ya demuestran que los probioticos podrían mejorar el estado de ánimo, la función de la redes neuronales, reducir el estrés y ansiedad. Alimentos ricos en probioticos son el kéfir, yogurt, chucrut y el vinagre de sidra de manzana.
  • Los vegetales frescos: Existen varias investigaciones que demuestran que el consumo de vegetales también beneficia el funcionamiento del cerebro. Aumentar en 1 sola porción el consumo de hojas verdes podría ayudar  a disminuir el deterioro cognitivo relacionado con el envejecimiento. Otros estudios concluyen que, aquellas mujeres que consumieron una mayor cantidad de vegetales crucíferos, brócoli, coliflor, coles de Bruselas, fueron quienes tuvieron el menor deterioro dentro de todo el estudio.
  • Los huevos de campo: La colina, nutriente presente en los huevos, produce y libera el neurotransmisor acetilcolina que ayuda en varias actividades de comunicación nerviosa y cerebral ligadas al aprendizaje y la memoria, los estudios demuestran que las comunidades que consumen una mayor cantidad de colina responden mejor a las pruebas cognitivas realizadas. 
  • Mantenerse activo: ¿Qué ayuda más al cerebro, un complicado rompecabezas o salir caminar? Si bien no debes descartar el puzzle, salir a caminar te ayudará más. La científica Gretchen Reynolds, escribió para el New York Times, refiriéndose al deporte que parece construir un cerebro resistente al encogimiento físico y mejora la flexibilidad cognitiva (aprender). Se ha demostrado que el ejercicio que ayuda a construir nuevas redes neuronales en el cerebro. Un estudio hallo que los ancianos que hicieron ejercicio físico continuo, durante 24 semanas, mejoraron en un 1800% en las pruebas de aptitud, capacidad e inteligencia.  
  • La importancia de dormir: Hace algunos años se consideraba la falta de sueño como un síntoma de la depresión; sin embargo, nuevas investigaciones demuestran que las personas que no duermen bien tienen un riesgo entre 2 y 10 veces mayor de sufrir depresión. De igual manera estudios realizados en ratones, demuestra que el sistema glínfatico, vía de limpieza de desechos del cerebro y médula, es mucho más activo durante el sueño. Es de suma importancia que el cerebro realice su trabajo de desintoxicación diaria ya que la acumulación de “toxinas” está relacionada con enfermedades como el Alzheimer.
  • Aprende a manejar el estrés: Estudios revelan que altos niveles de cortisol (hormona del estrés) en la sangre podría afectar la memoria con el paso del tiempo. En personas de mediana edad se muestra pérdida de memoria y encogimiento del cerebro. La meditación, mindfulness y el ejercicio son las principales vías para liberar el cuerpo de los efectos negativos del estrés.

Recuerde que estas recomendaciones no son un sustituto a las recomendaciones de su doctor.

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