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Historia de la Deuda externa: Dolarización, Correa y Moreno (Parte 3)

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Foto: @john-guccione – Pexels

Esta es la tercera entrega, de tres, sobre la historia de la deuda externa del país. Conozca cómo las crisis del último período democrático han dejado una huella en la vida de todos.

A inicios de los años de los 80, el Ecuador se declaró en moratoria. Para el año de 1987, el gobierno del Ecuador tenía un atraso en los pagos que alcanzó el 7% del total de la deuda. Tres años después en 1990, el porcentaje de atraso llegó al 25%. 

La Deuda Externa Pública totalizó USD 12 052 millones en 1990 equivalente a 108,1% del PIB, uno de los porcentajes más altos desde los años 70, que comprometía más de los recursos que la economía generaba.

Esta situación desembocó en que la banca acreedora proponga, en mayo de 1989, la aplicación del Plan Brady como mecanismo de reducción voluntaria de deuda atrasada y, con ello, poder cobrar sus préstamos ya que se tenían pocas posibilidades de ser cobrados.

Es así que, en 1994, el gobierno ecuatoriano firma su anexión al Plan Brady, mismo que consistía en que los países reemplacen la deuda externa con bonos Brady. En el Ecuador dicho plan se puso en marcha en 1995. La deuda comercial elegible para ser canjeada a través de la emisión de Bonos Brady fue de USD 4 521 millones de capital y USD 2 549 millones de intereses vencidos. Es así que la deuda ascendió a un valor de USD 7 070 millones

El plan preveía cuatro tipos de bonos: Bonos de Descuento y Bonos a la Par, para el manejo del capital principal; y Bonos PDI e IE, para el manejo de intereses. Por medio de los Bonos de Descuento se logró una reducción del 45% sobre el capital de la antigua deuda, pero la tasa de interés era variable y más alta que las tasas de mercado. 

Con respecto a los Bonos a la Par, éstos no redujeron el capital principal y tuvieron tasas de interés con incrementos fijos (empezando con el 3%, después subía gradualmente al 5%, a partir del undécimo año). Los otros dos tipos de bonos capitalizaban intereses. La reducción del monto transformado en Bonos Brady fue de USD 1 174 millones en la parte de capital, sin que se registrase reducción alguna en la parte de intereses.

El efecto del plan fue un alivio temporal para el Estado gracias a la reducción del capital principal y a los períodos de gracia sobre estas amortizaciones (30 años para los Bonos a la Par y Bonos de Descuento, y 10 años para los Bonos PDI). Sin embargo, a corto plazo, el servicio de la deuda se incrementó, sobre todo después de que el Estado tuviera que obtener préstamos adicionales del FMI, del BID y del BM.

En 1999, una crisis sin precedentes sacudió al país bajo el efecto de varios factores: la crisis asiática y el incremento de las tasas de interés para los países emergentes, una caída en las exportaciones, la salida de capitales externos, etc. Esta crisis económica también fue crítica por la transferencia al Estado de la mayor parte de los bancos privados en quiebra y una convulsión social y política muy aguda. Esta situación desembocó en el decreto de una moratoria del pago de intereses. Dicha suspensión de pagos impidió legalmente la recompra de la deuda Brady en el mercado que, en ese momento, estaba valorada en alrededor del 29% de su valor nominal. 

En este mismo año la deuda se volvió impagable, la misma equivalía al 100,6% del PIB y, antes de que el país caiga en “default”, se logró canjear dos nuevos bonos Global por USD 6 650 millones y con estos nuevos papeles la deuda se redujo temporalmente. Sin embargo, la crisis se agudizaba cada vez más y es así que para marzo de 1999 en el Ecuador se dictó el congelamiento de los depósitos bancarios.

En enero de 2000, en medio de la profunda crisis económica, el gobierno de Jamil Mahuad decretó la dolarización oficial de la economía, eliminando el sucre como moneda nacional. La medida buscaba evitar una hiperinflación y alcanzar la estabilidad de los precios, lograr la convergencia de las tasas de interés a sus valores internacionales y crear un ambiente macroeconómico estable y confiable que incentivara la inversión extranjera y reactivara el crecimiento de la economía. 

El proceso de dolarización desde el lado de la demanda responde a, principalmente, la inestabilidad económica expresada en elevados niveles de inflación y alto riesgo cambiario, así como también al deseo de los agentes de diversificar sus carteras con la intención de mantener el valor real de sus activos.  

Entonces como nos muestra la historia la aplicación de la dolarización, evidencio resultados bastante positivos como por ejemplo tomemos los datos del PIB de 1999 que descendía a 16 675 millones de dólares, en tres años aumento a un total de 24 468 millones. Además, de este acelarado aumento en el PIB del Ecuador vino una disminución constante de la inflación, un aumento en el empleo y por ende una mayor estabilidad en la economía ecuatoriana. Es importante señalar también que existió una notable disminución de la restricción en el consumo, variación ocurrida en el mismo periodo (1999-2002).

La deuda externa total presenta una tendencia progresivamente descendente a partir del año 2000, sin embargo, en este mismo año, dado el deterioro de la economía nacional y el incumplimiento en el pago de las obligaciones externas, la deuda con los tenedores de Bonos Brady y Eurobonos fue renegociada a través de la emisión de Bonos Global con vencimiento a 12 y 30 años.

En este proceso de renegociación se emitieron USD 3 950 millones en bonos Globales y el descuento promedio llegó al 40 % del monto nominal original. A través de este proceso se redujo el valor nominal de la deuda. Adicionalmente, en el 2000 también se concretó la renegociación de la deuda pública que se mantenía con los distintos gobiernos del Club de París, el nuevo acuerdo permitió diferir en un plazo de 5 años los atrasos de capital e intereses sobre la deuda no elegible y los intereses. 

A través de los procesos de reestructuración de la deuda y el crecimiento de la economía a partir del año 2000, observando el indicador deuda externa/PIB se evidencia una tendencia decreciente pasando de 69,6 % en 2000 a 29,4 % en el año 2005.En el año 2005 el Ecuador reingresa nuevamente a los mercados internacionales a través de una nueva colocación de USD 650 millones en Bonos Global con vencimiento en el año 2015, seguidamente en el 2006 el Ecuador realiza un proceso de recompra de una parte de los Bonos Global 2012 en el marco de un proceso de reingeniería de la deuda, cuyo objetivo era mejorar el perfil de vencimientos de la deuda pública y canjear deuda onerosa por deuda más barata.

En el año 2007, el gobierno del expresidente Rafael Correa, creó la “Comisión para la Auditoría Integral del Crédito Público” y un año después, con los resultados de esta comisión, el expresidente declaró que “la deuda contraída por Ecuador era ilegítima, odiosa e inconstitucional que obligaba a destinar más del 50% de los recursos económicos del estado a pagar la deuda”. Con ello el gobierno declaró el cese de pagos del 70 % de la deuda de Ecuador en bonos. 

Ante esta declaración, los acreedores o tenedores de la deuda de Ecuador sacaron al mercado los bonos de deuda ecuatoriana con valores bajos sobre el 20 % de su valor, con esta situación el gobierno de Correa invirtió, USD 800 millones para comprar USD 3 000 millones de su propia deuda, lo que desemboco en una notable reducción de este indicador. 

Para el 2009, nuevamente comenzó un proceso de renegociación de la deuda pública comercial. El gobierno comunicó a los tenedores de Bonos 2012 y 2030 que, bajo el procedimiento de una subasta holandesa modificada, el Ecuador estaría dispuesto a establecer un precio mínimo de USD 0,30 por cada bono, indistintamente de su denominación incluyendo los intereses. 

A través de estos dos procedimientos el Ecuador pudo reducir su Deuda pública, sin embargo, el país cayó en “Default”, mismo que le costó alrededor de 6 años. Luego de ese período volvió a negociar en los mercados internacionales. 

Entre los años 2014 y 2017, el Ecuador concurrió varias veces al mercado internacional para ofrecer bonos de deuda externa. Durante la presidencia de Rafael Correa, Ecuador obtuvo varias creditos de bancos de desarrollo chino, la deuda adquirida más importante es con Eximbank, con quien se tiene cuatro créditos y la Preventas de petróleo contratadas entre la EP Petroecuador y tres empresas asiáticas: Petrochina, Petrotailandia y Unipec, por USD 10 500 millones.

Durante la presidencia de Lenín Moreno, las renegociaciones no han faltado. En el gobierno actual, en primera instancia, se han realizado varias emisiones de bonos en mercados internacionales, se ha realizado más de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional​ y se ha negociado contratos de preventa petrolera.

En marzo de 2019, el Ecuador suscribió un Acuerdo de Facilidad Extendida con el FMI con una duración de tres años, para acceder a un crédito de USD 4 200 millones. Sin embargo, este acuerdo fue suspendido y posteriormente remplazado por un nuevo acuerdo.  

En el 2020 tras la propagación del COVID-19, el gobierno renegoció la deuda externa con un grupo de tenedores de bonos para pagarlos hasta 2040, en lugar de hasta 2030. Además en septiembre de este año, se anunció una renegociación con China principalmente con Eximbank y suscribió un nuevo acuerdo con el FMI que remplaza al anteriormente negociado en el 2019, en este nuevo acuerdo el país accede a un programa de crédito de USD 6 500 millones. 

Este Nuevo acuerdo posee una tasa promedio de 2,9% para los próximos 10 años y un periodo de gracia de cuatro años, adicionalmente con este acuerdo el Ecuador finalmente logró que el 98% de los tenedores de sus bonos globales aceptara cerrar la operación de renegociación de la deuda, sin embargo, aunque la situación pueda ser alentadora, se debe analizar detalladamente dónde desembocarán estos recursos ya que, si bien es un incentivo para la liquidez del país, el gobierno se encuentra endeudado con los proveedores del Estado, los funcionarios públicos, el seguro social y los gobiernos locales, por lo que estos recursos pueden ser destinados a su cancelación lo que ayudaría a la liquidez del dinero circulante en la economía y dejaría al gobierno sin recursos para cumplir los objetivos planteados por el FMI.

Finalmente, a modo de resumen, en el año 2007, año en el que Rafael Correa llega a la presidencia la deuda pública alcanza un valor de USD 13 873 millones y la relación Deuda Pública/PIB bordeaba el 27,2%, mientras que a su salida de Carondelet, en mayo de 2017, la deuda publica en términos monetarios era de USD 41 894 millones, lo que nos indica que el anterior gobierno incremento la deuda en un valor de USD 28 021 millones. Por su parte, Lenín Moreno asumió la presidencia en mayo de 2017, cuando la deuda pública alcanzó un valor de USD 41 894 millones y el indicador Deuda Pública/PIB bordeaba el 40,2%, y hasta agosto del 2020 la deuda pública ha ascendido a un valor de USD 59 261 millones de USD (61,4% del PIB). Lo que significa que hasta la fecha el incrementado de la deuda en el gobierno de Moreno es de USD 17 367 millones. 

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2 Comentarios

  1. Eduardo Moreno 26/10/2020

    Excelente informacion, valdría la pena en algún momento hacer un vídeo que resuma está serie de artículos tan importantes para el país y todas las personas puedan comprender.

    Responder
    1. Jean Cano 27/10/2020

      Estimado Eduardo,
      Tomamos nota.
      Un saludo.

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