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Consenso Ecuador propone un cambio urgente para salvar al IESS

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La seguridad social necesita de reformas rápidas. Su futuro está en riesgo. Mañana se realizará un debate sobre estas propuestas y otras más.

Foto: Gianna Benalcázar – CCQ

El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) arrastra serios problemas. Estos tienen que ver con su propia sostenibilidad. Los trabajadores que aportan a la seguridad social lo hacen con el objetivo de tener beneficios oportunos en salud, prestamos y, sobre todo, jubilaciones. 

Sin embargo, las cifras del IESS siempre están en rojo y hay constantes alertas acerca de su sostenibilidad hacia el futuro por el modelo de gestión. Es más, la misma pandemia ha hecho que el número de las afiliaciones disminuya. Lo que se convierte en un problema adicional. Han pasado gobiernos y autoridades, pero las soluciones no llegan, mientras los recursos se agotan y la presión aumenta. Además, el IESS se ha convertido en la caja chica de los gobiernos de turno, afectando a quienes sostienen la seguridad social.  

En la iniciativa de reformas Consenso Ecuador, de la Cámara de Comerio de Quito, luego de consultas a 52 especialistas en el país, se determinó que el origen del problema de la seguridad social está en cómo el sistema busca su sostenibilidad, mientras las prestaciones jubilares se sostienen con los aportes de los trabajadores activos; y cuando éstos se retiran, sus pensiones dependerán de la nueva base de trabajadores aportantes. Y este grupo disminuye.

Entonces, el sistema tambalea en lo estructural, cuando cambian las condiciones demográficas, es decir, cuando la base de trabajadores aportantes es menor en el tiempo, incluso por un efecto de envejecimiento de la población. El problema se agrava si a esto se suma un modelo económico que no apuesta por la generación de nuevo empleo productivo, que privilegia el gasto público estatal en detrimento de las empresas que generan trabajo (lo que significa mayores necesidades de dinero fresco para el gobierno) y con una rigidez laboral que constituye una barrera de entrada para los nuevos trabajadores. 

Y falta. Se suma la poca transparencia de las cuentas generales del IESS y de las cuentas personales de los afiliados. Los dueños de los aportes y ahorros no conocen ni el monto de sus aportes ni los rendimientos que estos generan, y menos el uso que tiene su dinero. 

Todo este escenario evidencia la necesidad urgente de abrir una discusión nacional que viabilice cambios estructurales de la seguridad social. El fin es salvar al IESS, fomentar el ahorro del trabajador y alejar las intencionalidades de la política de meter las manos en los fondos de los aportantes.

Las propuestas para salvar al IESS 

El IESS, dice la propuesta Consenso Ecuador, requiere de un modelo de gestión con procesos ordenados, que busquen la capitalización individual y que el ahorro del trabajador provoque el cambio del modelo económico del país. Para concretar el cambio se diseñaron dos fases.

En la primera fase se deben realizar reformas institucionales que permitan darle independencia y autonomía al IESS y del BIESS. Con esto sus decisiones serán técnicas, sin la injerencia de los intereses de la administración central. Además, se requiere, dice la propuesta, de una reforma legal que modifique el modelo de la jubilación patronal, el mismo que sea parte de un nuevo sistema de pensiones. 

Las reformas inmediatas que se deben impulsar para en esta primera fase, luego de las conversaciones para llegar a acuerdos, son: 

1. Autonomía y manejo responsable. Reformar la estructura de los directorios del IESS y BIESS, que esté conformado por expertos que tengan como objetivo la transición del modelo. 

2. Diversificación de cartera de inversiones. Mayor rentabilidad económica e impacto en sector productivo. Es necesario un cambio de proporcionalidad máxima de compra de obligaciones con el Estado por debajo del 30%, en 2019 superó el 40%. 

3. Redefinición de estructura administrativa. Optimización de recursos, infraestructura y personal del IESS y BIESS, aplicando criterios técnicos en los procesos de selección y de administración. 

4. Administradoras de Fondos de Pensiones. Reforma en la Ley para la creación de las administradoras de fondos de pensiones públicas o privadas, con regulaciones estrictas y con estándares internacionales, que serán elegidas por el trabajador. 

5. Reemplazo de la jubilación patronal. Creación de un fondo individual con el aporte del empleador que no supere el 1% del salario y cuya capitalización sea manejada por administradoras de fondos públicas o privadas, dando paso a la creación de billeteras de ahorro del trabajador. 

En una segunda fase el sistema de pensiones debe evolucionar a uno mixto con tres pilares, donde el fondo de capitalización colectiva coexista con un fondo de capitalización individual, y que mantenga una base solidaria que garantice una pensión mínima para los jubilados. De este modo, el componente colectivo depende del aporte del empleador y el componente individual del aporte del trabajador, más el nuevo fondo de jubilación patronal. De esta forma se constituye una cuenta individual controlada por el trabajador y administrada por entidades privadas. Este fondo, al ser de propiedad del trabajador, bajo parámetros técnicos, puede incluso ser retirado a la edad de jubilación. 

Para dar este giro estructural, es necesario profundizar las siguientes reformas: 

  1. Creación de un sistema mixto de aseguramiento obligatorio. Se pone en vigencia el sistema mixto de pensiones, compuesto por un componente colectivo y uno individual, con un respectivo plan de contingencia para sostener los aportantes del régimen anterior y con los debidos incentivos para optar por el nuevo sistema. 
  2. Cambio de tasas de aporte. Para el nuevo sistema se debe hacer un estudio actuarial que defina las tasas y años para la jubilación adecuados para sostenibilidad del nuevo sistema. 
  3. Creación de fondo solidario. El aporte del Estado servirá para cubrir una pensión mínima para los aportantes que reciban pensiones por debajo del salario básico, cuyos montos compensatorios serán determinados en función de los años de aporte. 
  4. Obligatoriedad para trabajadores autónomos. Se da cumplimiento al aporte de los trabajadores en libre ejercicio sobre sus ingresos reales, determinado por el Servicio de Rentas Internas quien actuaría como agente de retención y cuyos aportes se manejarían irrestrictamente en una cuenta de capitalización individual. 

Hoy se realiza un nuevo encuentro para discutir estas y otras propuestas para rescatar al IESS. El evento será desde las 17:30 y lo podrá seguir a través del perfil de Facebook de la Cámara de Comercio de Quito.  

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