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La mediación en el ámbito penal es efectiva

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La mediación es un recurso interesante si tu intención es evitar demandar ante la justicia ordinaria, en las unidades judiciales, y atravesar un proceso legal extenso, costoso y desgastante.

Foto: @katemangostar – Freepik

Al hablar de mediación penal, tenemos que partir de su concepto, la Ley de Arbitraje y Mediación establece que es un método alternativo de solución de conflictos a través de un proceso flexible, ágil y eficaz, asistido por un tercero neutral llamado Mediador, que facilita la comunicación entre las partes con aras a que lleguen a un acuerdo satisfactorio para ambas.

El acta de mediación, en el cual se plasma el acuerdo, tiene el mismo efecto de sentencia ejecutoriada de última instancia, por lo que es de obligatorio cumplimiento para las partes. A través de la mediación se logra evitar demandar ante la justicia ordinaria, en las unidades judiciales, y atravesar un proceso legal extenso, costoso y desgastante.

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Al hablar de derecho penal, debemos tomar en cuenta y conocer a los sujetos procesales, los cuales son: la persona procesada, la víctima, la fiscalía y la defensa. La mediación en el campo penal es el espacio en el cual las partes acompañadas por la guía del mediador, dirige a la víctima y al procesado a fin de que puedan logran un acuerdo que ponga fin al conflicto y en el cual se trata de resarcir a la víctima el daño ocasionado.

El Código Orgánico Integral Penal reconoce a la conciliación como método alternativo para resolver los conflictos de las personas involucradas en un delito, pero condicionando los casos en que puede llevarse a cabo, porque no todos los delitos son susceptibles de conciliar. Así, por ejemplo, los delitos contra los derechos de libertad, en donde el procesado tiene que cumplir una pena por haber atentado contra la inviolabilidad de la vida y el daño a la víctima no se puede resarcir, de ninguna manera es susceptible de conciliar, y la ley lo prohíbe puesto que señala que, para poder darse la conciliación, deben ser delitos sancionados con pena de libertad de hasta cinco años y en el ejemplo impartido, la pena privativa de libertad excedería ese tiempo.

Por otro lado, se debe tomar en cuenta que la ley, en aplicación de los principios de oportunidad y mínima intervención penal, permite que se dé la conciliación entre las partes orientado a la reparación integral a la víctima por el daño ocasionado y no a la imposición de penas privativas de la libertad con el fin de descongestionar el sistema penitenciario, que actualmente se encuentra colapsado, siempre y cuando, las condiciones para poder conciliar, cumplan los requisitos señalados por el Código Orgánico Integral Penal en su artículo 663.

Otro ejemplo de cómo operaría la mediación en una contravención de tránsito sin resultado de muerte, que se podría conciliar sin ningún inconveniente hasta antes de la etapa de evaluación y preparatoria de juicio, sería de la siguiente manera; toda vez que haya llegado a conocimiento del fiscal el cometimiento de una contravención y este de inicio al procedimiento respectivo, las partes del proceso deben acordar y tener la voluntad de conciliar para hacer la petición al fiscal de que derive el caso a un centro de mediación y puedan lograr el acuerdo, el centro de mediación a su vez convocará y notificará a las partes a una audiencia y suscrito el convenio se pondrá en conocimiento de fiscalía para que proceda con lo que corresponda y se archive el proceso.

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De otro lado, se debe tomar en cuenta la figura del mediador, especializado en la materia de conflicto dentro de este tipo de procesos puesto que juega un papel esencial, porque es a través de él, que se va a alcanzar el objetivo de la conciliación, que es la restauración a la víctima y de esta manera poner fin al proceso, teniendo en cuenta el reconocimiento de los derechos y garantías que la Constitución de la República del Ecuador, otorgan tanto a víctimas como a infractores dentro un proceso penal con aras de lograr el acuerdo de conciliación.  

Se puede concluir entonces que, pese a que el derecho penal es un sistema riguroso y formal, está permitido por la ley en ciertos casos, solucionarlos a través de la mediación. Por su parte, la mediación al ser un proceso flexible y ágil, resulta muy efectivo en la solución de este tipo de controversias como brazo adicional del poder punitivo del estado. 

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