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Un emprendimiento incipiente que aporta a la salud

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La gran cantidad de vitaminas, nutrientes y minerales caracteriza al producto que ofrece Patricia Yánez en su emprendimiento.

Foto: Ricardo Bautista – CCQ

La preocupación por tener una alimentación saludable ha tomado relevancia en nuestros días. Cada vez más personas optan por ser conscientes del consumo de alimentos que aporten nutrientes y vitaminas a su cuerpo. Según el medio digital Primicias, “en el sector comercial se estima que el mercado de comida saludable creció hasta un 40% durante la pandemia”. La idea de adquirir todos estos beneficios mediante un solo alimento no es nueva, pero considerar que un alimento puede sustituir a los demás es falso.

Innovación en alimentación (Parte I)

El emprendimiento de Patricia Yánez se enfoca en un alimento que ha sido denominado por la Organización de las Naciones Unidas como “el alimento del futuro”, por la gran cantidad de beneficios que aporta a la salud.  

Impacto y salud

Patricia es Ingeniera Biotecnóloga con un postgrado en energías renovables; empezó su emprendimiento hace dos años, a raíz de la pandemia. “Estaba frustrada y quería hacer algo que tenga impacto. Salir de mi trabajo me costó un montón”, menciona.

Empezar un emprendimiento desde cero es un reto para las mujeres emprendedoras, pero la inconformidad, una búsqueda de satisfacción personal y el anhelo de aportar a la comunidad, la llevaron a comenzar la producción artesanal de espirulina desde su hogar. Khuyana Pacha es el nombre del emprendimiento al que se sumaría posteriormente, Sandra Navas, su amiga y compañera de universidad.

Innovación en alimentación (Parte II)

La espirulina es una microalga, de la familia de las cianobacterias, cuyo origen y conocimiento de su existencia se remonta, según un artículo de IDESIA: Revista de agricultura en zonas áridas en Chile, “a las crónicas de los conquistadores españoles señalan a los antiguos aztecas, quienes recolectaban en la superficie del lago de Tenochtitlán, luego eran secadas y comercializadas en el mercado de la ciudad. A los corredores aztecas, portadores de pescado fresco desde la costa hasta los palacios de la nobleza, se les alimentaba con Spirulina”.

La producción de espirulina en Ecuador no es muy común. Según Darío Muñoz, Técnico agrónomo de la Dirección de Economía Solidaria de la Prefectura de Pichincha, “el tema de la espirulina no ha sido tan difundido en Pichincha, pero tiene una importancia económica, ambiental y cultural muy grande. No hay zonas extensas de producción de espirulina en la provincia, porque falta difundir mucho más los aportes que tiene este cultivo para la población”, destaca. El Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca no tiene ningún registro de las zonas de cultivo y producción de espirulina a nivel nacional debido a que este alimento no representa uno de los principales cultivos del Ecuador.  

Lo curioso es que cultivar espirulina no es complicado. “La tecnificación, inversión y conocimiento no es tan fuerte en la producción artesanal. Se requiere agua alcalina y los nutrientes necesarios, es decir que podemos hacerlo en botellas recicladas y cultivarla desde nuestra casa, donde haya luz y la temperatura adecuada” destaca Muñoz. Patricia corrobora que “el cultivo de espirulina es sustentable, porque el agua se reutiliza varias veces antes de descartarla. No requiere de un espacio grande y se puede ubicar en lugares no cultivables”.

El reto, para Patricia, ha sido llevar a cabo un negocio. “La formación que recibimos en la universidad ha sido para ser buenos empleados y no para ser creadores de negocios. El hecho de manejar el negocio ha sido algo que hemos tenido que ir aprendiendo a lo largo del camino, con caídas, retrasos y todo; por eso ingresamos al programa WE3A, para aprender a manejar el emprendimiento y que este crezca”, menciona Patricia.

La espirulina que comercializa Patricia es fresca, es decir, no ha pasado por un proceso de secado intenso que podría restarle algunas propiedades; además, su sabor no es invasivo, por lo que combina fácilmente en jugos o en salsas. “Nuestra misión es cultivar algo sustentable y sostenible, que tiene un impacto positivo. Un tipo de negocio basado netamente en economía circular”, destaca Yánez, quien además provee de capacitaciones a las personas interesadas en cultivar espirulina.

Hacia los nuevos hábitos de alimentación y estilos de vida

Khuyana Pacha vende las porciones de espirulina en empaques compostables; en esta misma línea, procuran reutilizar y reciclar los instrumentos que utilizan para producir la menor cantidad de desechos posibles.

Aporte integral

Esta microalga es rica en Vitamina A, E, B1, B2, B3, B5, B6, B12 y K; de igual forma, aporta dosis de hierro, zinc, calcio, fósforo, cobre y germanio. En cuanto a macronutrientes como carbohidratos, proteínas y grasas el aporte no es muy alto. Algunos beneficios asociados a su consumo son: mejora y fortalecimiento del sistema inmunológico, prevención del envejecimiento precoz al ser rica en antioxidantes y, debido a su contenido de hierro, puede ayudar a prevenir la anemia.

Es común encontrar información acerca de la espirulina en la cual se la denomina como un “superalimento”; esto, por la gran cantidad de beneficios que presenta y cubre los requerimientos nutricionales de una persona. Sin embargo, una alimentación saludable tiene que ver con todo lo que consumimos.

La nutricionista Carolina Villegas destaca que la espirulina es un suplemento y por ello “hay que tomar en cuenta que el resto de la alimentación de la persona influye mucho en su salud. Si la persona no consume muchas frutas o vegetales, incluir espirulina en su alimentación podría ayudarle con este aporte de vitaminas y minerales. En caso de que la persona tenga una alimentación variada y suficiente, la espirulina sería un adicional que se incluye ocasionalmente”

Desconocimiento

Un factor importante al momento de hablar de suplementos alimenticios, es que se tenga una correcta información de los mismos. Por un lado, Patricia y Darío coinciden en que uno de los desafíos en la comercialización de espirulina en el país, es el desconocimiento de la misma. La publicidad a la que se asoció el consumo de cápsulas, polvo y tabletas de espirulina, en un primer momento, fue por su contribución a la pérdida de peso; sin embargo, según la nutricionista Carolina Villegas, el peso de una persona tiene que ver con el total de alimentos que consume.

Que elegir un nuevo estilo de vida no te abrume

Este mismo desconocimiento es el que, según Muñoz, no ha generado una demanda tan alta de este producto en el país. Patricia Yánez menciona que los principales clientes interesados en sus productos son personas con dietas veganas o vegetarianas, y en menor medida, clientes con objetivos agrícolas, acuícolas o de línea orgánica. Carolina, también recomienda el consumo de espirulina para adultos activos o deportistas, que busquen fuentes adicionales de nutrientes o que tengan un estilo de vida ajetreado y comen donde pueden.

Impulso

A pesar de que el consumo de espirulina es incipiente en el país, actualmente se ha promovido una alimentación más completa junto con suplementos que aportan a la salud. El aporte de Khuyana Pacha se ha centrado en promover el consumo de un alimento funcional, debido a las diferentes vitaminas, nutrientes y minerales que la espirulina posee.

Para Darío Muñoz, el consumo de espirulina no se ha difundido como lo amerita, por lo que impulsar emprendimientos o proyectos que deseen difundir sus beneficios, comercializarla y capacitar a más población sobre su cultivo, es importante para acrecentar la demanda de un alimento que contribuye al bienestar del cuerpo.

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