Escribe para buscar

Internacional Portada

La guerra de Ucrania en el momento más peligroso

Compartir

El líder ruso Vladimir Putin da muestras de desesperación ante el avance de las tropas de Zelensky en las zonas ocupadas. Putin convoca a los reservistas y vuelve a plantear la amenaza nuclear.

Foto: Flickr Kremlin.ur

Ucrania ocupa una posición de enorme importancia estratégica porque separa a Rusia de Europa. Al occidente limita con Polonia, Eslovaquia, Hungría Rumania y Moldavia. Al norte y al este tiene fronteras con Rusia y Bielorusia. Para Putin resulta inaceptable el ingreso de Ucrania a la Unión Europea y a la OTAN porque permitiría la ubicación de bases militares en la frontera rusa.

Vladímir Putin, el loco y el genio

El proyecto de Putin

El líder ruso decidió aprovechar algunos factores de debilidad occidental para alcanzar dos objetivos estratégicos: controlar Ucrania y recuperar la influencia mundial como potencia militar. En 2015 invadió la península de Crimea que pertenecía a Ucrania sin oposición de occidente. Este año decidió invadir Ucrania aprovechando este factor de debilidad de occidente que se sumaría a la dependencia del gas y el petróleo rusos de toda Europa occidental, la certeza de que ningún país enviaría tropas a enfrentarse con Rusia por un país que todavía no era parte de la OTAN y la aparente debilidad del liderazgo norteamericano.  Alemania había concluido la construcción de un nuevo oleoducto por el mar báltico para llevar el preciado gas ruso.

Efectos de la guerra de Ucrania en el comercio ecuatoriano

Con estas garantías Putin atacó Ucrania por los tres costados en lo que esperaba sería una guerra relámpago para tomarse la capital Kiev y poner un gobierno títere en Ucrania como el que tiene en Bielorusia. Contaba con aplastante apoyo interno y su población ni siquiera advertiría signos de guerra, por eso le llamó simplemente Operación Militar Especial.

El fracaso bélico de Rusia

Todo le salió mal a Putin porque no había calculado la resistencia heroica de Ucrania, no solo de sus soldados sino de toda la población. Las pretensiones de tomarse la capital resultaron imposibles y sus soldados fueron cediendo terreno hasta quedar reducidos a los territorios separatistas de Donetsk y Lugansk. Los fracasos de la estrategia de Putin pueden describirse así:

  • Occidente reaccionó con fuertes sanciones económicas y apoyando la resistencia de Ucrania con armas.
  • Perdió la guerra de propaganda porque su torpe excusa de que quería limpiar Ucrania de nazis no le creyó nadie y la invasión mereció el rechazo mundial casi unánime.
  • Perdió en el cálculo de que Europa no se uniría por la dependencia energética que llegaba en algunos países hasta el 85% del consumo. Pero la unidad fue total desde el inicio.
  • Acertó en que ni Europa ni Estados Unidos enviarían tropas ni participarían directamente en la guerra, pero fracasó en el cálculo de la resistencia de Ucrania con armas y entrenamiento occidentales.
  • Creyó que los países europeos aceptarían los hechos consumados y se conformarían con la neutralidad de Ucrania como la de Suecia y Finlandia. Lo que consiguió fue que Suecia y Finlandia pidieran el ingreso a la Unión Europea y a la OTAN, que apoyaran militarmente a Ucrania y todos subieran los presupuestos militares.
  • Calculó mal las relaciones entre Estados Unidos y Europa después de las quejas del expresidente Trump acerca de los gastos de defensa. El acuerdo entre Europa y Estados Unidos se reforzó y decidieron hacer frente al peligro ruso.
  • Creyó que occidente se amilanaría ante la amenaza nuclear, la amistad con China y el riesgo de Taiwan. Occidente nunca tomó en serio la amenaza nuclear, ni el temor a la unión con China y reforzó su alianza con Taiwan.
  • Creyó que el apoyo interno carecía de fisuras, pero aparecieron protestas en las calles de Moscú y concejales de varias ciudades plantearon la posibilidad de declarar traidor a Putin.
  • El hallazgo de fosas comunes y las evidencias de violaciones a los códigos de guerra, ponen en riesgo al propio Putin en los tribunales internacionales.

El oso acorralado

Todos sabemos lo peligrosos que puede ser un animal salvaje acorralado. La metáfora es perfecta para el momento que enfrenta Putin. La contraofensiva exitosa de Zelensky ha llevado a las tropas rusas a refugiarse en los territorios separatistas y no parece que el ejército de Ucrania vaya a detenerse ya muy cerca de Lugansk

Este es el momento más peligroso de la guerra porque Putin está muy cerca de enfrentar la decisión última: aceptar la derrota o utilizar armas nucleares. Esta vez no es un farol ha dicho consciente de que las amenazas repetidas pierden credibilidad.

La guerra de Ucrania nos devuelve al pasado

Putin ha llamado a los reservistas y la Duma ha dictado leyes especiales para castigar a los pacifistas, objetores de conciencia y contra los soldados que se nieguen a combatir o que se rindan. Esto echa por tierra la mentira de que no es una guerra sino una operación especial militar. El reclutamiento de los reservistas cambiará por completo el clima interno y Putin corre riesgo porque contradice la propaganda que ha difundido de la guerra y los ciudadanos no entienden el ataque a ciudadanos de Ucrania a quienes han considerado como hermanos.

La hora de la desesperación

En el último discurso Putin le miente al pueblo ruso diciendo que es occidente quien amenaza con armas nucleares y con entregar a Ucrania misiles de largo alcance para atacar Crimea y otras regiones de territorio ruso. Con esto justifica la convocatoria a 300.000 reservistas.

Es posible que Putin haya cambiado su objetivo y no pretenda invadir Ucrania ni cambiar a su gobierno sino quedarse con influencia en las regiones separatistas de Donetsk y Lugansk y asegurar la península de Crimea. Por eso está organizando a toda prisa, para esta misma semana, plebiscitos para fundamentar el apoyo a la independencia de esas regiones. Parece absurdo realizar un plebiscito en condiciones de guerra y no hay que olvidar que Zelensky tuvo en esas regiones el apoyo de más del 50% de la población en las elecciones presidenciales. Sabe el líder ruso que nadie aceptará como válidos esos plebiscitos, ni siquiera sus aliados. Turquía que hacía el papel de mediador ya le dijo que debe abandonar todos los territorios invadidos.

Contenido relacionado

Etiquetas:

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *