Escribe para buscar

Internacional Sub Portada

Cristina Fernández: el poder absoluto en democracia

Compartir

Argentina tiene un gobierno Constitucional y democrático, sin embargo, la ex presidenta Cristina Fernández se ha puesto por encima de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Heredera del populismo peronista, ha destruido a su país.

Foto: Flickr Ministerio de Cultura de Argentina

Cristina Fernández de Kirchner tiene 69 años y ha vivido 31 años de la política. Nació en la ciudad de la Plata, pero se radicó con su esposo el expresidente Néstor Kirchner en la provincia de Santa Cruz, al extremo sur del país. Estudió leyes y su primer cargo político lo ocupó en 1989 como diputada provincial de Santa Cruz, luego fue diputada y senadora nacional. En 2007 fue elegida presidenta y reelegida para un segundo período. Actualmente es vicepresidenta y presidenta del Senado, desde 2019.

Una oportunidad para transparentar información

Cristina gobierna y desgobierna

El poder político de Cristina, como le llaman todos en Argentina, es absolutamente desbordado en una democracia. Ella eligió como candidato presidencial a Alberto Fernández a quien todos consideran un presidente títere; es ella quien pone y quita ministros y quien dicta las medidas económicas. También domina la Cámara de Diputados donde tienen mayoría y la Cámara del Senado de la que es presidenta. Lo peor es que se cree por encima de la Corte Suprema de Justicia a la que ha desafiado de la manera más grotesca.

A Cristina y a nadie más se le atribuye la crisis económica profunda que vive Argentina agobiada por la devaluación y la inflación. Muchos grupos violentos y activistas sociales viven del gasto social del gobierno y profesan una fe inquebrantable en la poderosa Cristina Fernández.

Argentina vive el momento de mayor tensión en décadas debido a las acusaciones de corrupción que pesan en contra de cristina y el atentado criminal que ha sufrido cuando denuncia persecución en su contra de una coalición entre la derecha política, la justicia y los medios de comunicación.

Poder y corrupción desmesurados

Cristina Fernández lleva diez años acosada por los tribunales de justicia con numerosos casos de corrupción, aunque los jueces remolones se han mostrado cautos en los tiempos y las acusaciones planteadas. El caso que ha provocado un terremoto político es el de asociación ilícita para estafar al Estado con la obra pública. El Fiscal Diego Luciani ha realizado una investigación exhaustiva de los contratos firmados por Néstor y Cristina Kirchner con un amigo, Lázaro Báez, a quien entregaron el 80% de los contratos de obras públicas con sobreprecio, un tercio de las obras ni siquiera se realizaron, aunque fueron pagadas. Báez está preso, pero solo era un testaferro que devolvía el dinero a los Kirchner alquilando todas las habitaciones de los hoteles de propiedad de los políticos sin que hayan sido ocupados.

El alegato de Luciani ante el tribunal fue apabullante. Cristina respondió con un discurso prepotente que denunciaba la persecución de jueces, políticos y medios sin referirse a las pruebas en su contra. Al final, cuando los jueces le preguntaron si iba a responder preguntas, les dijo desafiante, a la cara: ¿preguntas? Ustedes son quienes deben dar respuestas. A mí ya me absolvió la historia, y a ustedes les condenará.

Sin responsabilidades

El fiscal Luciani pidió 12 años de cárcel para Cristina y desató el pandemónium. Los peronistas movilizaron gente a la residencia de la vicepresidenta y anunciaron que si tocan a Cristina se armará el quilombo. Todas las facciones peronistas y kirchneristas se unieron para condenar a los jueces y denunciar persecución política.

El presidente Alberto Fernández llegó a decir que el fiscal Nisman se había suicidado y que esperaba que el fiscal Luciani no vaya a hacer lo mismo. El caso Nisman es otro caso en el que está involucrada Cristina y la justicia procesa el caso por asesinato, no por suicidio. El fiscal que anunció la presentación de pruebas sobre la responsabilidad de Cristina en el atentado perpetrado por terroristas iraníes, apareció muerto la víspera en su departamento. Autoridades del gobierno enlodaron todas las pruebas y se apresuraron a declarar el suicidio de Nisman.

El atentado criminal en contra de Cristina Kirchner

Después del alegato del Fiscal Luciani, sus partidarios rodearon el edificio donde vive y se enfrentaron con la policía. Las autoridades del gobierno denunciaron la represión policial y protegieron a los manifestantes. En un episodio confuso que todavía no es aclarado, un ciudadano de origen brasileño se acercó a Cristina cuando saludaba a sus partidarios en la puerta de su casa y le acercó una pistola a la cabeza. Dicen que accionó el gatillo, pero no salió la bala porque no estaba alojada en la cámara.

El autor fue apresado y la policía armó un equipo interdisciplinario para investigar el atentado. A medida que se hagan públicos los datos de la investigación se podrá contestar inquietudes planteadas. ¿Cómo pudo acercarse tanto el hombre armado? ¿qué papel desempeñó la guardia que custodiaba a la vicepresidenta? ¿por qué no fue esposado cuando le llevaron detenido? Sobre todo, se podrá intentar establecer si se trata de un loco solitario o el atentado tiene autores intelectuales.

Lecciones de Constitucionalidad a los asambleístas

El atentado puso a Cristina en el centro de la atención mundial. Desde el Papa Francisco hasta el presidente Biden condenaron la violencia; el presidente Fernández decretó feriado para que la gente salga a las calles; la Corte Suprema de Justicia condenó el ataque a la vicepresidenta; los diputados, los partidos y las organizaciones convocaron a una concentración en la plaza de Mayo; la Federación de fútbol suspendió los partidos programados para el día siguiente y la oposición política no sabía cómo reaccionar. Cristina Fernández volvía a ser el centro de todos y volvía a colocarse por encima de todos.

Contenido relacionado

Etiquetas:

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *