CARGANDO

Escribe para buscar

Empresa Noticias

‘La Pandemia ayudó a que mi negocio sobreviva’

Compartir

El 2020 fue un año que ayudó a algunos negocios a sobrevivir. ¿Por qué? Una especialista lo cuenta.

Foto: @Master1305 – Freepik

Claramente el 2020 fue un año de muchas pruebas y cuestionamientos para el sector empresarial. Varios negocios tuvieron que cerrar, otros reducir su personal y todos sus costos para continuar operativos. Las medidas de bioseguridad encarecieron los productos y servicios y las empresas fueron creativas para poder adaptarse a la situación. 

Algunos restaurantes adaptaron sus menús a unos más económicos, las empresas textiles cambiaron la moda por trajes de bioseguridad y algunos centros de capacitación montaron plataformas para dictar sus cursos de manera virtual. 

Todo empresario sacó su ingenio para sobrevivir el 2020. Sin embargo, el gran cuco del COVID-19 no fue tan malo para otros negocios. De hecho, este mismo enemigo invisible que quebró tantos negocios también permitió que muchos otros sigan abiertos. 

Seguramente creerán que me refiero a la industria alimenticia o farmacéutica, pero no. Muchas Pymes están en el 2021 dispuestas a seguir adelante porque la pandemia les beneficio. 

¿Cuántas empresas están pagando sus sueldos con retraso? ¿Cuántas no han pagado aun décimos o utilidades? ¿Cuántas han podido reducir horas de trabajo y sueldos para que el personal se adapte a las condiciones del mercado y no pierdan su empleo?

Ahora, la otra cara de la pandemia es que si no nos hubiéramos aislado y detenido por el COVID-19, la quiebra hubiera sido la única opción para estas empresas. Por poner un ejemplo, el teletrabajo permitió que los empleados sigan trabajando desde sus casas sin tener que gastar en pasajes y comida en restaurantes, influenciando así su tolerancia frente a los retrasos de los pagos de sueldos. Los costos fijos de agua, luz, teléfono, suministros de oficina, implementos de cafetería y limpieza disminuyeron por la no presencia de los trabajadores. Ciertos proveedores conscientes de la situación extendieron sus créditos a las empresas para que estas sigan comprándoles y puedan seguir generando ingresos, gracias al financiamiento. Empresas de servicios petroleros han sido grandes beneficiarias del COVID-19 porque les permitió mantener su operación gracias a la flexibilidad y a los descuentos de sus proveedores. 

En general, empleados, clientes y proveedores fueron más tolerantes con las empresas. El objetivo de todos era continuar activos dejando de lado muchas necesidades para segundo plano para cuando la operatividad de la empresa esté salvada. 

Esta crisis mundial permitió que los problemas internos sean manejados con más paciencia y empatía pudiendo así que los directivos se concentren a generar recursos y no a hundirse en la desesperación. Las regulaciones tanto para el aplazamiento o diferimiento de obligaciones con instituciones del Estado también le quitaron un poco de peso a este tipo de empresas. A ellas el COVID-19 no les debilitó sino que ya desde el 2019 y principios del 2020 acarreaban problemas financieros. 

El hecho de ser una crisis a nivel mundial logró influenciar en la mentalidad de las personas para que no juzguen la debilidad del negocio sino que sean víctimas de un problema mundial fuera de control de cualquier país hasta las grandes potencias como Estados Unidos, China y Reino Unido. 

La crisis sanitaria les permitió comprar tiempo para poder ir solucionando problemas internos con una administración más consciente y un mejor manejo de los pocos recursos. De esta manera los problemas más antiguos perdieron peso y todos fueron manos de apoyo y ya no voces críticas para salir adelante. 

Entonces, no todo fue malo con la presencia de COVID-19 para muchos negocios. La crisis que vivimos es mucho más profunda y más grave y esta pandemia fue el escudo perfecto. Un escudo para no romper la relación con proveedores, clientes y empleados y lograr, pese a las adversidades, empezar un nuevo año con la esperanza de que el trabajo les ayude a cerrarlos huecos de años anteriores. Las lecciones y aprendizajes de toda crisis deben ser los cimientos para evitar futuras debilidades.

Etiquetas:

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *