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Se necesita Talentoso Director Ejecutivo para Multinacional

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Las actuales generaciones de jóvenes empresarios manejan un ritmo diferente, una comunicación inmediata, que hace que el trabajo sea valorado de una manera distinta.

Foto: @fauxels – Pexels

En plena era de la información vía internet, de la sustentabilidad y la sostenibilidad y con el empuje de los nuevos centennials, las empresas que realmente deseen estar al día en los procesos de selección, en especial de los ejecutivos de primera línea, deben considerar factores claves para enganchar a los nuevos líderes de hoy.

Es un hecho irrefutable que la actual velocidad de gestión empresarial, nada tiene que ver con la aplicada en el siglo anterior. Por esta razón, las empresas tienen que adaptarse a nuevas prácticas de gestión, a diferentes patrones de trabajo, a revolucionarias tecnologías de punta y a estar al día en nuevos formatos de desempeño.

Las actuales generaciones de jóvenes empresarios manejan un ritmo diferente, una comunicación inmediata, no son santo de su devoción las largas jornadas laborales, las eternas reuniones de trabajo, el estar amarrados a una oficina, ni mucho menos entienden que “hay que trabajar de sol a sol” para lograr buenos resultados.

Consecuentes con lo anterior, es deseable utilizar esquemas flexibles de trabajo, entender el aspecto laboral no como “lo máximo de lo máximo”, sino como un aspecto equitativo con la vida familiar y que, por lo mismo no se sacrifiquen libertades en función de supuestos éxitos empresariales. Así las cosas, los ejecutivos que vienen, son comprometidos, creativos, responsables y proactivos…., sin que todo esto esté supeditado al trabajo como eje central de sus vidas.

Dicho de otra forma, no es que se espere trabajar menos jornadas laborales, disminuir las responsabilidades asignadas, ni dar desbordadas autonomías a los ejecutivos, sino enfocar los esfuerzos hacia “trabajos inteligentes” en los que la planeación, la ejecución y el control van a ir siempre de la mano, aunque sin rigidez de horarios, reuniones presenciales o montañas de documentos burocráticos. La confianza es el punto fundamental. En consecuencia ya no se miden Horas/hombre, sino Resultados por Objetivos.

Puede concluirse entonces, que las empresas que quieran sobrevivir tienen que dejar de ser entes rígidos, marmóreos, inamovibles, para convertirse en cadenas de resultados flexibles, adaptativas y con modernas culturas laborables.

Si hiciéramos un listado de los conceptos actuales de trabajo, podríamos sintetizarlos en los siguientes aspectos:

  • La Plana de Ejecutivos pueden trabajar en horarios y sitios flexibles siempre y cuando cumplan con los objetivos asignados.
  • El “Trabajo Inteligente” debe ser una constante para encontrar diseños laborales ágiles, creativos y que sean muy competitivos.
  • La productividad se demuestra mediante los resultados obtenidos y no por determinadas horas de trabajo.
  • El salario será la consecuencia del trabajo realizado.
  • La nómina de trabajadores puede estar constituida por personas de varias partes del mundo entero.
  • Los “Equipos Virtuales” serán una constante de trabajo.

Todo lo anterior, exige de los empresarios actuales, tener en cuenta las condiciones anotadas para las ocasiones en que se van a requerir enganchar a su nómina, ejecutivos especialmente de primera línea. 

Se requiere entonces, que en las empresas del futuro exista la flexibilidad, la actualización y el conocimiento de los nuevos mercados, las nuevas sociedades y el nuevo mundo laboral.

Así mismo, es de gran significación decidir qué se espera del próximo ejecutivo que se va a vincular; aspectos como el talento, la visión, la creatividad, el entusiasmo, la capacidad de decisión la pasión por el desarrollo de su trabajo y otras competencias de este estilo, son de mucha importancia para tener en cuenta y desde luego tienen que estar en el paquete de personalidad de quien aspire a pertenecer a la empresa. 

Sin embargo, es definitivo entender cuál es la meta “top” de la empresa, y culturalmente hablando, cuál es el principal objetivo del candidato. En este aspecto es necesario aceptar que los objetivos de los colaboradores, siempre deben ir subordinados a las metas empresariales, hasta tanto no se demuestre que los paradigmas empresariales estén en contravía con los mercados en que está incursionando la compañía. 

De esta forma, la cultura empresarial por ejemplo de centralización o descentralización, el internacionalizar o no la empresa, el desarrollar y acceder a nuevos productos, el atraer a nuevos inversionistas, el crear otras empresas o estrategias similares de alto nivel corporativo, necesariamente deben estar muy enfocadas en la estructura y ADN empresarial para tomar decisiones de alto riesgo empresarial que por supuesto, pueden cambiar —para bien o para mal— el futuro de las empresas.

Es entonces imperativo decidir las prioridades que se esperan de quienes van a ingresar a la empresa para decidir su destino y tal como es de esperarse, tener la mayor certeza posible en cuanto a la calidad de los candidatos, su idoneidad, sus puntos débiles y fuertes, sus objetivos a largo plazo, los logros que ha obtenido, y otra serie de competencias que se espere encajen en la cultura de la empresa a la que pretenden vincularse.

  • El autor es Docente invitado en talleres de Gerencia Estratégica, Inteligencia Emocional y Sostenibilidad y Sustentabilidad en la UIDE y en la Cámara de Comercio de Quito-. Además, es Consultor Empresarial en los temas relacionados.
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