Escribe para buscar

Contexto Noticias

Estos son los efectos de la violencia en línea contra las mujeres

Compartir

La violencia en línea contra mujeres y niñas forma parte de un contexto de discriminación y violencia sistémica contra las mujeres que se da en todos los ámbitos y etapas de su vida.

El artículo dos de la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, firmada en el año de 1993 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, describe los actos que se entenderán como violencia contra las mujeres, señalando tres ámbitos claramente delimitados: violencia en la familia, violencia dentro de la comunidad, y la violencia perpetrada o tolerada por el Estado.

Asimismo, en el artículo cuatro, señala que “los Estados deben aplicar por todos los medios apropiados y sin demora una política encaminada a eliminar la violencia contra la mujer”, y detalla los medios y acciones a tomar por parte de los Estados para conseguirlo.

Sin embargo, poco o nada pasa cuando el contexto donde se produce la violencia contra la mujer, se desarrolla en el mundo digital (mundo online); medio que proporciona infinidad de formas, artimañas, herramientas y hasta aplicaciones que permiten, bajo formas aparentemente inofensivas, desatar verdaderas agresiones contra la(s) mujer(es) que son blanco de los “inocentes” posteadores / comentaristas / opinadores en redes, amparados éstos en su “libertad de expresión”.

La violencia de género en línea contra mujeres y niñas, no es algo nuevo. Forma parte de un contexto de discriminación de género y violencia sistémica contra las mujeres que se da en todos los ámbitos y etapas de su vida; conllevando diversas violaciones de los derechos humanos de las mujeres y las niñas.

Si bien varias organizaciones de la sociedad civil, la academia e incluso organismos internacionales han realizado esfuerzos importantes para precisar qué es la violencia de género en línea en contra de las mujeres, hasta la fecha no se ha alcanzado un consenso en torno a su definición ni existe una terminología consolidada.

Finalmente, en 2018, la Relatora Especial sobre la Violencia contra las Mujeres de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), definió la violencia en línea contra las mujeres como “todo acto de violencia por razón de género contra la mujer cometido, con la asistencia, en parte o en su totalidad, del uso de las TIC, o agravado por este, como los teléfonos móviles y los teléfonos inteligentes, Internet, plataformas de medios sociales o correo electrónico, dirigida contra una mujer porque es mujer o que la afecta en forma desproporcionada”.

Además, hay que evitar caer en el error de considerar que la violencia en línea es un fenómeno separado de la violencia en el mundo “real”, pues forma parte de las manifestaciones continuas e interconectadas de violencia que las mujeres ya vivían fuera de internet.

Entonces, ¿qué consecuencias sufren las mujeres y las niñas que son víctimas de violencia en línea? Ellas sufren graves daños psicológicos, físicos, sexuales, emocionales, económicos, laborales, familiares y sociales. Las repercusiones pueden ser muy variadas dependiendo de la forma que tome, por ejemplo: sentimientos de depresión, ansiedad, estrés, miedo o ataques de pánico en casos de ciberacoso, intentos de suicidio por parte de mujeres afectadas por la distribución no consensuada de imágenes sexuales, daños físicos contra las víctimas de doxxing (ciberataque que consiste en obtener información personal sobre alguien y hacerla pública en línea), o perjuicios económicos ante la pérdida del empleo como consecuencia de actos en línea que desprestigian.

En el caso de la periodista Camila Zuluaga, quien fue atacada en septiembre de 2019 de forma coordinada y masiva luego de que un portal en internet publicó, sin presentar prueba alguna, que había recibido 35 millones de pesos de una persona implicada en un escándalo de corrupción; los ataques se concentraron en conocidos hashtags que alcanzaron hasta 10 000 menciones en un día.

En ese contexto, el reporte de la UNESCO de marzo 2021, titulado “Violencia en línea contra las mujeres periodistas: Instantánea mundial de la incidencia y las repercusiones”, señala que la violencia en línea contra las mujeres periodistas causa graves daños psicológicos, en particular cuando es prolífica y continuada; siendo los efectos para la salud mental la repercusión identificada con mayor frecuencia por las periodistas encuestadas (26%).

Así también, 17% de las encuestadas explicaron que se sentían físicamente inseguras por culpa de las agresiones en línea, por lo que algunas decidieron aumentar las medidas para proteger su seguridad física mientras que el 4% declaró haber faltado al trabajo por temor de que la violencia en línea que había sufrido desembocara en agresiones física; y, en consecuencia de los efectos psicológicos, el 11% indicó que se había ausentado del trabajo como consecuencia de ello, y el 12% había reaccionado buscando asistencia médica o psicológica.

Cada mujer y cada niña tienen necesidades y experiencias únicas y viven de forma distinta cualquier forma de violencia en línea, por lo que es fundamental no generalizar cuando se abordan estrategias para prevenir la violencia. Debido a esta diversidad, hay que enfatizar primero que la violencia en línea que vive una mujer o niña no es su culpa; ya que independientemente de que haya o no tomado precauciones, la responsabilidad recae siempre en el agresor y no en la víctima.

Así mismo, si alguna mujer o niña es víctima de este tipo de violencia, el llamado es a tomar acciones como documentar, bloquear y reportar estos actos mediante las herramientas específicas que tienen las redes sociales, así como buscar apoyo en familiares, amistades o personas de confianza; seguido de la denuncia ante las autoridades pertinentes. La violencia digital puede ser abrumadora y provocar graves consecuencias psicológicas, y en la misma magnitud tienen que ir las acciones dirigidas a combatirla y erradicarla.

Etiquetas:
Artículo anterior
Siguiente artículo

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *