Escribe para buscar

Debate Sub Portada

Urgen inversiones

Compartir

La oposición parlamentaria parece desperezarse, aunque, con probables cálculos de intereses particulares, podrían tramitar normas favorables a inversiones en la antesala electoral.

Foto: Eduardo Santillán – Flickr Presidencia de la República

Pedro Sánchez, presidente de España, visitó Quito. Destacó la voluntad de su par ecuatoriano de “procurar un marco de seguridad jurídica” para inversión extranjera, que generaría ambiente positivo para suscribir un tratado bilateral de inversiones.

Paralelamente, el presidente de la Cámara  de Comercio Ecuatoriana-Americana, Felipe Espinosa  enfatizó que “en 5 años el país no exportó $ 1.005 millones porque no tiene un tratado con EE.UU.”.

Afiliados con relación de dependencia, un respiro para el IESS

Los pronunciamientos refuerzan imperativos de rutas a seguir, pese a que la mayoría del legislativo se empeña en obstaculizar iniciativas para desarrollo económico y social. En 2021, España fue el noveno proveedor ecuatoriano y el séptimo cliente del país, fue segundo entre compradores de la Unión Europea. En  lo que va del 2022, la balanza comercial fue favorable a Ecuador: $ 139,5. El comercio bilateral sumó $ 1.129,5 millones.

En Bogotá, Sánchez aseguró que “España va a ser la gran impulsora de los intereses latinoamericanos en la Unión Europea. América latina estará en el lugar que merece cuando España presida la UE”. Reiteró en Quito.

Están previstas reuniones latinoamericanas y europeas en este y el próximo año, previos a una de líderes bajo presidencia española de la UE, en España; cumbre, Europa-Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), que no se realiza desde 2015, publicó el ibérico diario El Mundo, a propósito de la visita de Sánchez a Colombia.

Son buenas noticias para América Latina, para Ecuador. No solo ingresarían capitales frescos, productivos, sino transferencia de tecnología, consecuentes con generación de empleo, bienestar social; detendría dolorosas tendencias migratorias en busca de trabajo, donde las inversiones operan con reglas seguras.

Espinosa recordó que un estudio efectuado por Amcham, Fedexpor y la Cámara de Comercio de Quito, determinó que, entre 2014 y 2019, el país no exportó $ 1.005 millones, que lo habría hecho si contaba con un acuerdo comercial con Estados Unidos de América.

La relación comercial con Estados Unidos se efectúa respetando reglas de la Organización Mundial de Comercio, de la que los dos países son parte, mientras China recibe frecuentes cuestionamientos por prácticas no ortodoxas con la normatividad OMC, lo que relativiza su transparencia en operaciones comerciales y otros. Al cerrar el primer semestre, Ecuador tiene una balanza comercial positiva de $ 70 millones con los asiáticos en el intercambio global de $ 6.048 millones.

Pese a las cifras, las transacciones con e con China parecen exigir cautela, porque son cuatro productos que destacan en las estadísticas, de los que resalta el camarón. Probablemente laten  los precedentes registrados entre el 2007 y 2017, que incluyeron extravagantes contratos petroleros, defectuosos materiales en la construcción de proyectos hidroeléctricos, obras civiles, glosas por la construcción de la plataforma financiera, etc.

Ello intensifica diversificar mercados para productos primarios y con valor agregado que impulsarán nuevas inversiones locales y externas, para lo que se requiere seguridad legal, lo que induce a la mayoría parlamentaria a cesar empeños de generar nuevos subsidios, porque los resultados solo profundizarían estados de pobreza.

“Lo invisible” representará al Ecuador en los premios Oscar, Goya y Macondo

Es posible que, la proximidad electoral, le esté motivando “sonrisas” en la recepción del “borrador” del nuevo  proyecto normativo de inversiones propuesto por el Ejecutivo, porque en quince meses ha demostrado que legislar en beneficio del desarrollo económico no es su fuerte.

Demostró frialdad ante la promoción del portafolio de inversiones por más de $ 30.000 millones, pese a ser objetivo nacional. Tampoco visualiza que el planeta se dinamiza en modificar su matriz energética, para lo cual es imperativa la explotación minera, sustitutiva de combustibles fósiles. No piensan que el IEES se reanimaría incorporando nuevos afiliados, trabajadores con empleo pleno, lo que es posible con nuevas inversiones.

Así, urge un marco legal seguro para inversiones, legislación laboral correspondiente, estimularía zonas francas productivas y comercializadoras. Apremia generar condiciones para bienestar nacional: empleo, educación, salud, vivienda, servicios básicos, remuneraciones, recreación, ingresos fiscales, signos de progresismo, contrarios a los conservadores subsidios, estabilizadores y fecundadores de pobreza.

Ecuador debe aprovechar sus recursos para desarrollar industria petroquímica y siderúrgica, con inversiones y tecnología externas. La mayoría de asambleístas debería valorar las perspectivas de Ecuador, tramitando normas que muestren al país como destino de trabajo por seguridad jurídica, no por forcejeos para garantizar impunidad a cleptómanos ex gobernantes.

Si avanza el trámite del anteproyecto de ley de inversiones, Ecuador también recobrará confianza en el mercado internacional y bajará su preocupante ubicación de riesgo país con 1555 puntos.

Si esa mayoría persiste en su dogmatismo, debería caminar unos metros del recinto legislativo y conversar con la señora del kiosko restablecido, arrasado por la fuerza de choque, por los vándalos de junio último. Ella les dirá que con inversión (modesta por cierto) tiene trabajo, educa a sus hijos, tiene vida digna, sin subsidios.

Contenido sugerido

Etiquetas:

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *