CARGANDO

Escribe para buscar

Debate Noticias

Los fabricantes de mártires (El club de los llorosos y lo que no dicen del lawfare)

Compartir

La campaña electoral está por finalizar. Pero hay cosas que no se han dicho. Una tiene que ver con el invento del lawfare. Lea esta alerta.

Foto: API

De nuevo el correísmo se victimiza, ahora antes del fin de la campaña electoral. Es una de sus especialidades. Como tienen tantos pendientes penales y la conciencia pesada, deben fabricar lágrimas y sollozos para continuar encantando a la tribuna.  

Lo hacen cada vez que la Justicia inicia o avanza en algún proceso. Son como ese jugador que, sabiéndose en desventaja por su falta de habilidades, alega mañosamente cualquier cosa para frenar el avance de su rival, incluso su triunfo. Así como hay de esos tramposos en el deporte, los hay en la política. 

Lágrimas y lágrimas por la persecución judicial que Lenín Moreno, el traicionero le dicen, ha emprendido en contra de todos. Nada de lo que hicieron es suficiente para pagar ante la Justicia, documentos, grabaciones, mensajes, correos, testimonios. Todo niegan. 

Dicen que no hay pruebas de nada. Y cuando aparecen, ninguna es válida. O es forjada, o está descontextualizada, o simplemente es un mal chiste creado por la maldad de la narrativa mediática anticorreísta… Las lágrimas las derraman dentro y fuera del país. Y mientras más grande sea ‘el pobre víctima’, lloran más y mejor. Como con Rafael Correa. 

Claro, bien dicen por los pasillos de los tribunales, ningún pillo acepta que robó…  

Pero detrás de esa defensa hay una elaborada teoría, con poco soporte conceptual, llamada lawfare. Esta invención del club de amigos del Socialismo del Siglo XXI, del Foro de Sao Paulo, Grupo de Puebla, la Internacional Progresista, la Celag… consiste en unir el malvado poder mediático, la derecha carnívora de varios países, el Imperio estadounidense y los traicioneros o la oposición de cada nación, todos juntos para perseguir a los líderes del club. Una trama de terror…

En Ecuador, incluso, el lawfare ya tiene tres etapas, según el correísmo. Una, los procesos por corrupción contra los líderes (con Rafael Correa a la cabeza, más los prófugos o autoexiliados); dos, los procesos judiciales luego de la crisis de octubre de 2019; y, tres, las presiones internacionales en contra del binomio correísta por el supuesto financiamiento de la narcoguerrilla del ELN a su campaña electoral y un presunto hostigamiento a familiares de los correístas.  

Rafael Correa, Jorge Glas, Lula da Silva, Dilma Rousseff, Evo Morales, Cristina Kirchner, y mucho otros, aseguran, han sido víctimas de lawfare. Los han convertido en auténticos mártires.

Pero el plan no termina en crear los escenarios falsos de persecusión, la victimización, el lloriqueo. El secreto mejor guardado en esta campaña electoral es, cuando retomen el poder, si es que lo hacen, crear el delito del lawfare. 

Introducirlo en la normativa penal para sancionar con cárcel a las personas que han incurrido en esa supuesta persecusión, los medios, los periodistas, los políticos, los jueces… lastimando la libertad de expresión, la independencia judicial y la democracia. Pero también, claro, abrir la posibilidad de revisar las condenas judiciales por el comedimiento del ‘delito’, pero con el único fin de eliminar de la historia las grandes tramas de corrupción.

Y no es un deseo. Ya empezaron en Argentina. Los investigados de la era Kirchner, miembros del club de los llorosos, impulsarán ese cambio en el Congreso Nacional. Han revelado sus cartas. Aquí, en Ecuador, todavía no por estrategia electoral. 

Etiquetas:

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *