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La lealtad es con un mejor futuro (Lasso en peligro)

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Los que debían defender a este Gobierno… ahora lo atacan. Pero la historia ya está hablando, y todo va más allá de las redes y de los deseos sediciosos.

Foto: Bolivar Parra – Flickr Presidencia de la República

Nuevamente el país está en peligro. No solamente porque Guillermo Lasso tiene la grave amenaza del correísmo, y sus acólitos en distintos grupos opositores, para destituirlo. Sacarlo de la Presidencia que la ganó legítima mente luego de un acuerdo tácito entre ecuatorianos para no regresar al pasado. 

El país no es Lasso. Eso es claro. Pero el intento de regresar al pasado, al de la corrupción, el desfalco y la persecución, tiene el propósito de que millones no recuperen completamente la herencia de libertad que nos han dejado nuestros antepasados. Los que se jugaron por sacar adelante al país, recuperar la esperanza y prosperidad para sus hijos. Anhelo por el que votaron millones al preferir a un conservador antes que a un mandadero del correísmo. 

La lealtad no es con Guillermo Lasso, ciertamente. La lealtad es con el país y con el anhelo del cambio. Los sediciosos intentan manchar la hoja de vida y acabar con todos los que se opongan a ellos y los enfrenten… ahora es Lasso, pero pudiera ser cualquiera. En eso tienen vasta experiencia.

Sabiamente, en las últimas elecciones, Ecuador ya no quiso más de las trágicas costumbres del correísmo. Y eso es lo que intentan cambiar desesperadamente, dejando debajo de la alfombra sus corruptelas. 

El gran temor que tienen es que esta nueva forma de ver al país dure más de una década. Ellos creen que si no lo destruyen a los pocos meses se podrán notar más sus ridículas políticas populistas, infladas con oscura propaganda. Están nerviosos de que se conviertan en el nuevo bucaramismo ecuatoriano, agrio e intrascendente. 

El mensaje de las últimas elecciones presidenciales es que el país busca recuperar el honor nacional. Y Lasso es el político que se puso al frente de esa enorme responsabilidad. Por el Ecuador lo escogió. 

Todo es perfectible, siempre, incluso la forma de Gobernar de Lasso, quien ha debido adaptarse al traicionero abandono. A las espaldas de quienes se suponía eran sus aliados, que pasaron a la otra orilla… de quienes debían defenderlo y han callado. 

Por eso, este es un gran momento para nuevas definiciones y establecer nuevos puentes. Es que donde unos ven fragilidad, otros vemos fortaleza. Reconstrucción. Si Lasso no ha logrado imponer su propia agenda es porque, y creo que él más que ninguno de sus colaboradores, entendió que el país no está listo para un juego político tradicional. Sino de rescate, de transición. 

Eso es lo que está en juego. Esto va más allá de Carondelet. 

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2 Comentarios

  1. Carlos Gonzalez 18/11/2021

    El presidente está tratando de castigar con impuestos a la clase media que lo eligió. Entre otros desaciertos. No son las personas, desleales. Es el gobierno que se equivoca.

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  2. Guillo 21/11/2021

    Eso de legítimamente gano solo Dios lo sabe, la mayoría de gente le respalda porque negocia a escondidas con los gremios que no están de acuerdo con la subida de precios de los combustibles las reformas laborales, nada es eterno en este mundo la gente que día a día ve que su economía va en caída se cansa de las injusticias y va a despertar a luchar por sus derechos, lo mismo que sucedió con Abdala con Lucio le va a suceder a este presidente

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