Escribe para buscar

Debate Sub Portada

Correa se sometió ante la derecha

Compartir

La reforma tributaria es ley gracias al correísmo. El bloque de asambleístas de esa tienda política ofreció un triunfo a Guillermo Lasso que tendrá consecuencias dentro y fuera del Ecuador.

Foto: Bolivar Parra – Flickr Presidencia de la República

Rafael Correa es el auténtico líder de la izquierda ecuatoriana. Sazonado con populismo del más rancio, sí. Pero es el rey. Y el Rey de esa tendencia dio su veredicto. 

Con su fuerza política, la más numerosa en la Asamblea Nacional, ha dado paso a uno de los proyectos que más se opone a lo que siempre han pregonado, uno que tiene como base un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. El cuco más grande del imperialismo.

Todo su bloque, siempre orgánico, se abstuvo de votar para negar la reforma tributaria. Es decir, cuando la oposición tenía contra la pared al Gobierno, cuando podía regresarle su propuesta (con burla incluida), el correísmo la viabilizó. Ofreciéndole una etapa, larga, de respiro económico al Gobierno.  

La reforma tributaria del Gobierno es la salida, según sus propios funcionarios, para ajustar la dinámica de la sostenibilidad fiscal. La justificación es que, luego de la pandemia, una reforma tributaria se convierte en uno de los principales mecanismos para enfrentar las dificultades fiscales. 

Pero el Gobierno sabía que no era una propuesta sencilla, son impuestos. Por eso, en el primer intento falló. La Asamblea no dio paso a su discusión. Entonces, el Gobierno dividió la reforma y decidió enviar únicamente la tributaria. Pero no sin una discusión previa, escuchar a varios sectores y modificar la propuesta. Las grandes empresas del país apoyaron el proyecto del Gobierno y se comprometieron a dar más dinero. Algo que parecía impensable. Son USD 1 900 millones para el Estado en dos años.

Impensable también fue el mecanismo utilizado para su aprobación. El viernes 26, un día antes del plazo final, la Asamblea negó el informe de mayoría de la Comisión de Desarrollo Económico, luego de un mes de debate nacional y legislativo, horas y horas de entrevistas a diversos los actores en los medios de comunicación, incluso, de absurdos planes conspirativos… 

Luego, ese mismo viernes, negó el informe de minoría de la misma Comisión Legislativa, texto liderado por el correísmo, con cambios a la reforma del Gobierno. 

Y cuando el Gobierno estaba prácticamente perdido… el correísmo se abstuvo ante la propuesta de negar y archivar el proyecto de reforma tributaria. Por la negación votaron 53 legisladores. Y se abstuvieron 81. El correísmo tomó esa opción pese a que, según algunos legisladores, había un acuerdo de aprobar la negación y archivo de la reforma tributaria. 

Foto: Flickr Presidencia de la República

Viendo desde fuera de nuestras fronteras, el Gobierno ya se convierte, con la reforma tributaria en vigencia, en uno de los pocos representantes de países que cumplen con el Fondo Monetario Internacional. Que sabe jugar a la política. Es confiable para reforzar más los lazos con Estados Unidos y los países que defienden los valores de Occidente. Y, con evidencias, es el mayor dominador de la izquierda en la región. 

Ahora, casa adentro es otro cantar. Aunque hay voces que hablan de un pacto, del que todavía no hay evidencia. Por el momento se dibuja un sometimiento. Ya no se habla de comisiones de la verdad para generar impunidad, reparto de instituciones estales. De co-gobierno… ni hablar. Ciertamente, la reforma tributaria no es del correísmo, pero permitieron que entre en vigencia.

Ahora… si el correísmo está donde muchos lo quisimos ver hace años, todavía no significa el triunfo final. No hay que confiarse. El país no puede vivir con sobresaltos, apuros, en permanente crisis sediciosa…

Quito está reviviendo y también debe renacer su política. La buena. La contundente. Quito y sus nuevos políticos, los que vendrán, tienen la obligación para, con honestidad de por medio, convertirse en ese contrapeso que hace falta para jamás volver a sufrir sustos o peligros… Un grupo que no permita que se recuperen y lleguen, nuevamente, al poder para acabar con nuestras libertades. Vienen elecciones seccionales.

El golpe al correísmo es resultado del pragmatismo que tanto pedían. El Gobierno tiene su respiro económico. Pero en política nada es eterno. Hay que trabajar el futuro.

Etiquetas:

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *