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Que el 2022 sea el año del fin de la Ley Mordaza del correísmo

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La fórmula es: más medios igual a más democracia y más negocios. Por eso rescatar el periodismo en Ecuador es rescatar la democracia.

Foto: Gianna Benalcázar – CCQ

Para el periodismo, la nueva etapa de máxima digitalización, llamada Periodismo 4.0, aporta la visibilización de contenidos, de seguimiento exhaustivo de noticias o de acceso a fuentes y datos que habrían sido inaccesibles. Todo mediado por la tecnología, con el internet. 

Los especialistas hablan de un mundo nuevo en el periodismo. Desde máquinas que hacen unas 50 notas al día con Inteligencia Artificial. Hasta trabajos colaborativos con datos interconectados a través de redes inalambricas, secretas. Que puede ser lo que hemos visto en Panama Papers y Pandora Papers. 

O abrir la alternativa propia ante los buscadores y redes sociales, sin prescindir de ellos, con aplicaciones de medios que capturen a todo tipo de público con información rápida, precisa y adaptada a cada lector. Por ejemplo, Axios, el exitoso medio estadounidense. 

Entonces, este periodismo estaría abriendo la puerta investigar, producir y difundir información, con distintas maneras. Parece un mundo ideal. Soñado. 

Pero detrás de todo este maravilloso mundo tecnologíco siempre están las personas, los profesionales del periodismo para analizar la veracidad y darle el valor agregado. Esto tiene una consecuencia mayor. Una mejor democracia y una mejor ciudadanía porque cuenta con información verificada y que combate la desinformación.

Pero este es el mundo ideal. En la realidad lo que en Ecuador estamos viviendo es una crisis enorme. En el país no tenemos medios con máquinas que elaboren las noticias, ni plataformas blindadas para trabajos en conjunto entre periodistas nacionales. Ni medios que alcancen a Axios, que cuenta con cerca de 200 colaboradores. Pero esto tampoco quiere decir que los periodistas se han quedado cruzados de brazos o que esto no sucederá.

Hay que trabajar con lo que tenemos ahora, pese a la enorme crisis que vive el periodismo y los medios ecuatorianos. 

  • Crisis económica, por el modelo que va cambiando y ahondada por la crisis política.
  • Falta de capacitación en temas digitales y estructuras encaminadas a un mejor periodismo digital.  
  • Leyes mordaza o insuficientes para la transparencia o leyes que blindan a funcionarios e instituciones.
  • Crisis de credibilidad de los medios.
  • Crisis de los impresos y de la TV, ahora el ciudadano se informa de otras maneras.

Hacer periodismo de calidad en este escenario sí es posible. Y hay iniciativas muy importantes en Ecuador para enfrentar la desinformación, como Ecuador Chequea que ya cumplió cinco años. Fundamedios es la institución que sostiene este equipo de verificadores que hacen un trabajo extraordinario.   

Pero todos debemos convertirnos en verificadores de información. Esa labor, incluso trasladado a la Coalición Ecuador Verifica, y de otros, como UDLA Fact-Checking,  es titánico pero no son suficientes. Todos debemos hacerlo. Y casi se debe hacer una labor preventiva. Siendo un filtro y abriendo líneas de pensamiento sobre temas, coyunturas. 

El fin es, precisamente, ofrecer datos confiables para los lectores. Y que puedan enfrentarse a la enorme ola de información, desinformación y mala información que hay en redes sociales y mesajería instantanea.

La pandemia nos ha cambiado. Se transformó la relación entre los seres humanos, la tecnología, y luego entre seres humanos inmersos en la tecnología.

Tenemos teletrabajo, VPNs remotos para trabajo empresarial, documentos compartidos, bases de datos compartidas. Control laboral por web. Zoom, STY, entrevistas por redes sociales.

Y todo fue muy rápido. Lo que se pensaba que ocurría en cinco años, paso en tres meses. El wasap quedó obsoleto para algunas tareas, aunque ahora es imprescindible para el día a día.

Si los seres humanos debemos enfrentarnos a estos nuevos retos para comunicarnos y trabajar, más todavía los periodistas. Quienes, precisamente, deben enfrentar no solo una crisis por la desinformación y falta de recurosos por el cambio de modelo, sino a utilizar las mejores herramientas para dar a concocer su trabajo.

Parece que estamos lejos en este Periodismo 4.0 en Ecuador. Es más no hay un estudio profundo sobre la madurez digital de los medios de comunicación que han tratado de cambiar desde dentro para ofrecer una mejor oferta digital. Pero son los especialitas quienes pueden y deberían definir qué es un proyecto exitoso. ¿Son los likes, publicidad, suscriptores, capacitación digital? Todo eso está por verse. Cada uno puede venderse como el gran medio… Pero la calidad no solamente se basa en el crecimiento económico o clics.

De cualquier forma, la lucha es eterna, es simpre intentar alcanzar la objetividad y revelar los lados oscuros del poder. Escribir sobre asuntos políticos, los que preocupan a la ciudadanía. Pero también sobre los partidistas, muchas veces los periodistas debemos enfrentar a estrategias bien coordinadas para posicionar ideas que muchas veces son falsas o imprecisas. Y muchas veces estas triunfan. Vivimos la era digital, es la ciberdemocracia.

El fin de la Ley de Comunicación del correísmo es urgente. Retirar la prohibición de que los dueños de medios puedan tener otros negocios, respetar los convenios internacionales para la protección de la prensa y de la libertad de expresión se convierte en primordial. Así también se pueden frenar más despidos en los medios (casi 2 500 en la última década, según el gremio de los medios más grandes, y 23 000 trabajadores en comunicación e información durante la pandemia, según la organización Periodismo sin Cadenas).

La fórmula de más medios es igual a más democracia y más negocios, no es nueva en los países. Todo eso refuerza el Estado de Derecho. Esa es la fórmula que hay que traer definitivamente a Ecuador.

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