Escribe para buscar

Debate Noticias

¡Viva! Armas para todos

Compartir

¿Un mecanismo populista o de distracción? Un especialista analiza la propuesta de la Alcaldesa de Guayaquil para el uso de armas para combatir la violencia en esa ciudad.

Foto: Pixabay

Cynthia Viteri, alcaldesa de la ciudad considerada más violenta del país, Guayaquil, en una búsqueda de Google imágenes aparece, por supuesto, en su faceta política; pero también por su boda de telenovela mexicana: por aquí y allá destellan imágenes con su look juvenil, tatuajes, novio, marido, selfie con amigas.

Mientras esto ocurre, los muertos, en la misma ciudad, compiten por la misma popularidad. La fantasía que promueve Viteri es útil, hasta necesaria, desde el punto de vista de la manipulación social; la gente evade el miedo, soñando tener 56 años, cinco hijos y un novio que parece publicidad de motos Harley.

Sicariato múltiple en Guayaquil deja al menos 7 muertos

Pero los cadáveres opacan la telenovela, así que la solución es que los “inocentes” porten armas para cerrar las puertas a los delincuentes. En esto coincide con Jaime Nebot, ex alcalde de Guayaquil, durante 18 años, con la virtud de la inmortalidad política.

Ya en esta onda, también deberían repartir machetes y cursos gratuitos para aquellos que no tienen dinero para comprar armamento y las municiones respectivas. Porque en un mundo de culebrón, las personas estarán armadas y mágicamente contarán con la preparación psicológica para usarlas, serán ágiles, seguros y letales.

Pero en la vida real, debido a la podredumbre de los jueces y a la corrupción en La Policía (ahora mismo vemos como agentes del orden son acribillados por sicarios, probablemente por ser parte de las disputas territoriales y no por cumplir su deber), serán los narcotraficantes los que portarán armas legalmente; mientras, los gendarmes honestos quedarán indefensos.

No me cuesta imaginar a las organizaciones políticas, populistas y radicales, de derecha o izquierda en manifestaciones y armados. No estoy exagerando, recuerden a los correístas y su participación en la movilización de octubre de 2019 con ánimos de derrocar al gobierno, armados y con permisos en regla.

La sangre fría para matar a una persona no es, por lo general, una característica de los inocentes. El discurso de Nebot y Viteri o es una propuesta populista que usa el miedo y la desesperación para ocultar el fracaso en la gestión local de la seguridad ciudadana; o, es fruto del sentido común, inútil cuando se trata de gestionar la seguridad de una ciudad o un país. 

Por fuera del sentido común, desde la psicología social (David Myers, 2005), se explica que las armas “priman ideas hostiles y juicios de castigo”. Una investigación, de Berkowitz, demostró cómo en los Estados Unidos, las armas se utilizaban más para matar a las personas que a los intrusos. Según el mismo autor, los países con control de armas tienen menores tasas de asesinatos y, en el colmo de las ironías, se descubrió que los hogares con armas de protección en los hogares, tenían más probabilidades de ser asesinados por familiares o amigos.

Las cárceles: un laberinto que parece no tener salida

Existe, una correlación positiva, entre el uso de armas por civiles y el incremento de las tasas de homicidio, como ya se demostró en Bogotá, desde 1995.

“Las armas no son solo claves de agresión, sino que también establecen una distancia psicológica entre el agresor y la víctima” (Myers), lo que facilita la crueldad y estimula la violencia social.

Se puede reducir la violencia, sustancialmente, desnudando la corrupción de los jueces; a mayor impunidad, mayor violencia. También se pueden citar dos estrategias, a nivel regional, que han dado resultados:

En primer lugar, la policía comunitaria promueve una relación con los ciudadanos; lo que permite “establecer un mutuo entendimiento, mejorar la imagen de ambos, organizar actividades conjuntas de seguridad e intercambiar ideas” (Líderes para la gestión en seguridad – BID). Este proceso puede ir de la mano con la intervención en los barrios para mejorar servicios y la calidad de vida.

En segundo lugar, el desarrollo de centros neurálgicos de gestión: “integrar y coordinar las agencias del estado y atender de manera eficiente las llamadas de emergencia, lo que permite evaluar las actividades de la policía y diagnosticar, con mapeo, en tiempo real el crimen y sus mutaciones” (BID).

Quizá lo más prometedor es el “policiamiento predictivo”, que utiliza algoritmos, análisis de datos que sean interoperativos; es decir, que puedan cruzarse para predecir dónde debe intervenir intensivamente la policía.

“Para ello debe determinarse de manera científica dónde se concentra históricamente el crimen y, una vez determinados estos ‘hotspots’, se calcula meticulosamente la entrada, salida  y frecuencia  de  las  patrullas”, (BID).

Finalmente, hay algo seguro, el populismo destruye la institucionalidad; eso facilita la corrupción de los funcionarios que tienen alguna responsabilidad directa o indirecta en la seguridad, generando una escalada de la impunidad.

Sí que se puede hacer mucho a nivel local por la seguridad, quizá luego de los fervores del matrimonio.

Etiquetas:

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *