Escribe para buscar

Debate Portada

Activismo: Más allá de los clicks

Compartir

Durante los últimos años, el activismo ha revolucionado, hoy la globalización de un mensaje se encuentra en las manos de los ciudadanos.

Foto: @PavelDanilyuk – Pexels

Ser activista, en la actualidad, no significa tener la razón absoluta ni servir a una causa noble, se trata más bien de un compromiso que -de manera democrática- busca equilibrar los poderes y el actuar de la sociedad.

En estos días en los que parece que a través de un click se busca defender una ideología, hemos llegado al punto de que muchas personas no conciben hacer algo comprometido con una causa sin publicar sobre ello, lo que sitúa la conversación como el objetivo y la acción como el medio para provocarla, cuando en el activismo el camino correcto es precisamente el opuesto. Sin embargo, es importante considerar que, tras la pandemia, la movilización en la calle está sufriendo un trasvase hacia la movilización en el entorno digital.

Piratas informáticos y piratas políticos

Es por ello que la conversación allí no puede estar desconectada de acciones tangibles, sino que ambas aristas tienen que formar parte de una estrategia; pues más allá de un hashtag, retweet o meme está la concientización de una acción que puede perseguir objetivos realmente transformadores como la lucha contra el racismo, la violencia de género, el cambio climático o los autoritarismos.

En un informe preparado por LLYC, a través de su Data Analytics Suite (DAS), en los que se analizan en conjunto más de 32 millones de mensajes en redes sociales y 2 millones de perfiles digitales, se pueden evidenciar algunas ventajas que aporta el componente digital a los contextos de activismo y movilización.

De este modo, el activismo nos deja varios aprendizajes que reconocer, iniciando por definir prioridades y focalizar los esfuerzos para conectar con líderes y construir relaciones duraderas fundamentadas en el largo plazo, además de establecer propósitos compartidos para marcar una diferencia: ejerciendo liderazgo para enfocar cada campaña de activismo desde múltiples enfoques o aunando puntos de vista más amplios y a colectivos más diversos.

Mesas de diálogo inclinadas

Bajo este contexto, el activismo se transforma en una “licencia social” en el apoyo básico para desarrollar un proyecto y evoluciona a estrategias tipo “grassroots”, donde lo que se busca es un paso más. No sólo una firma, sino que los individuos se comprometan en el desarrollo de sus propias acciones, como por ejemplo el envío de cartas a representantes políticos, la búsqueda adicional de adhesiones, una llamada especial a la acción, etc.

De este modo, el activismo tanto en nuestro entorno como en el digital, es la capacidad transformadora de cada individuo para “promover” un mundo alineado a sus ideales, dando un salto a una nueva realidad, a un cambio, que no necesita de una autoridad o un político, simplemente de las ganas de aportar a la sociedad.

Carlos Llanos, Socio y Director General de LLYC Ecuador

Contenido sugerido

Etiquetas:

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *