CARGANDO

Escribe para buscar

Debate Noticias

Nuevas reglas electorales, una apuesta por una mayor representatividad

Compartir

Los cambios al Código de la Democracia sí se aplicarán en las próximas elecciones. Conozca cuáles son para que decida mejor su voto.

Foto: Gianna Benalcázar – CCQ

La Asamblea Nacional resolvió finalmente aprobar las reformas al Código de la Democracia, el 3 de diciembre de 2019, evitando así una dilación en el proceso electoral que se avecina en 2021. Según establece la norma vigente, no se pueden hacer modificaciones a las reglas electorales un año antes de los comicios, por lo que los tiempos para la aplicación de las nuevas reglas electorales sí lograron entrar en vigencia para su ejecución en el año próximo. El proceso de modificación al Código de la Democracia tomó dos años, manteniendo de esta manera el ojo avizor de algunos sectores políticos, ya que sus estrategias de campaña se verían alteradas por estos cambios. 

Es así que se incluyó cambios de gran relevancia como la paridad de género en las listas, nuevos mecanismos de control de gasto electoral, el voto por listas cerradas y bloqueadas, la cuota de jóvenes en las listas para candidatos a la legislatura, el debate presidencial obligatorio, entre otras. En total se reformo el 44% de la Ley Orgánica de Función Electoral, siendo 168 artículos los aprobados por la Asamblea. 

No obstante, la reforma que más ha llamado la atención ha sido la del nuevo método de selección de escaños en las elecciones pluripersonales (asambleístas, concejales, juntas parroquiales y parlamento andino), específicamente el cambio del ya conocido método D’Hont al Webster. El objetivo con este nuevo método es otorgar mayor representatividad a las fuerzas políticas de menos peso, para que estas puedan acceder a escaños en la Asamblea con mayor facilidad. 

El Ecuador ha aplicado al menos cinco fórmulas de asignación de escaños desde el retorno a la democracia, llegando en muchas ocasiones a procesos infructuosos por la poca efectividad en lo que a representatividad se refiere. Con la creación del Código de la Democracia en 2009, se resolvió aplicar el método Webster para las listas nacionales y el método D´Hont para el resto de dignidades pluripersonales.  En el método D´Hont se realiza la asignación de escaños por medio de una fórmula matemática, donde se divide el total de los votos obtenidos por un partido o movimiento político, por el número de escaños en una determinada jurisdicción y en divisores continuos (1,2,3,4).  Por otro lado, en el método Webster se genera la división por divisores impares (1,3,5,7). Los cocientes obtenidos en esta división, serán ordenados de mayor a menor y, los números más altos serán los asignados de acuerdo al número de escaños que se establece en cada lista. En este sentido, el coeficiente aritmético que genera una asignación de escaños más distributiva entre partidos y por ende una mayor representatividad es el método Webster. 

Un ejemplo de esto es lo que ha venido sucediendo en elecciones legislativas pasadas con el movimiento Alianza PAIS, específicamente en el 2013, donde la votación en el distrito sur de Manabí se obtuvo los siguientes resultados en relación al número de votos consolidados: AP: 967 965; CREO: 181 575; FE: 151 548. En este distrito se eligieron cinco representantes, llevándose todos los escaños Alianza País, debido al Método D’Hont. No obstante, si se hubiera utilizado el método Webster, AP solo hubiera obtenido tres escaños, generando de esta manera que CREO y FE cuenten cada uno con la obtención de un escaño. 

Es muy cierto que nuestra cultura política es aún bastante frágil. Este cambio, sin lugar a dudas, genera que exista una representación mucho más real y democrática. En muchos casos, los asambleístas electos no reflejaban la voluntad popular, si no por el contrario, concentraban mucho poder en una sola fuerza política, generando que la legislatura no cuente con otros sectores de gran importancia para el país. Las minorías contarán con oportunidad de acceder a un curul en la Asamblea Nacional, lo que permitirá que los representantes legislativos lleguen cada vez más a consensos que buscarán mejorar la gobernabilidad del Ecuador. 

La matización que se reflejará en el siguiente periodo legislativo va acorde con los principios de la democracia. La representación de mayores sectores en este órgano colegiado contribuirá a que más voces puedan ser escuchadas y se busquen más soluciones a problemas antes poco tratados. Es menester que los mecanismos de participación puedan abarcar a más sectores de la sociedad y de esta manera otorgar mayor representatividad a estos, pese a que no cuenten con los recursos económicos que muchas veces ostentan partidos de mayor popularidad.  Las mayorías absolutas siempre serán proclives a favorecer a los intereses de un determinado partido, mientras que cuando no hay mayorías absolutas, las decisiones tendrán varias aristas y, por ende, varios caminos para resolver un determinado problema. Eso justamente es vivir en democracia. 

  • El autor es Cofundador de la Corporación Diálogos por la Democracia.
Etiquetas:

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *