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Efectos de la guerra de Ucrania en el comercio ecuatoriano

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¿Cómo se organizan la logística y el comercio internacional en tiempos de guerra? ¿Cuáles serán los efectos de la guerra de Ucrania en el comercio ecuatoriano? Un especialista analiza el escenario.

Foto: Gianna Benalcázar – CCQ

El comercio internacional ha evolucionado mucho en los últimos años. Fundamentalmente gracias al desarrollo tecnológico vinculado a las comunicaciones, la gestión digital de los datos y la mejora en los transportes. La producción de bienes y servicios se ha globalizado de una manera tan importante que habitualmente ya se habla de Cadenas de Suministro Globales.

Es decir que la mayoría de los bienes y servicios que consumimos son fruto de la cooperación de empresas ubicadas en muy diversos lugares del mundo. Esta globalización de la producción y del comercio ha traído enormes ventajas (fundamentalmente una mayor variedad de productos y una mucho mejor relación calidad/precio) y nunca deberíamos renunciar a ella por muchos conflictos coyunturales que pueda haber, dados los importantes beneficios que aporta en relación con el bienestar de los ciudadanos.

¿Qué es la Cadena de Suministro y por qué es tan importante?

La Cadena de Suministro está formada por el conjunto de etapas necesarias para la producción de un determinado bien o servicio. Es decir, por las etapas necesarias para la producción de bienes y servicios que van desde la extracción misma de las materias primas, hasta la venta del bien o servicio de consumo final, pasando para el ensamblaje de componentes y por todos aquellos procesos requeridos para su elaboración y puesta al servicio del consumidor.

En ella participan múltiples empresas. Sociedades más evolucionadas tienen estructuras productivas más complejas (y por lo tanto Cadenas de Suministro más extensas) dado que la especialización (la división del trabajo y del conocimiento) es más intensa en estas sociedades.

La venta de banano ecuatoriano a Ucrania en riesgo por el conflicto

No obstante, la Cadena de Suministro tiene también sus debilidades. Cuando alguno de sus eslabones (empresas) se ve afectado, se ve afectada toda la Cadena de Suministro. Las Cadenas de Suministro siempre sufren ajustes debido a las contingencias que diariamente surgen en cualquier mercado (nuevos productos que modifican relaciones entre empresas, compañías que quiebran, nuevos contratos entre proveedores, etc.). Esto es parte de la dinámica del mercado.

Sin embargo, las cosas cambian cuando estamos en un entorno bélico, cuando se imponen sanciones a terceros países, cuando algunos gobiernos deciden endurecer sus políticas arancelarias o cuando, como hemos vivido recientemente, una pandemia afecta a la movilidad internacional.

Si uno o varios eslabones de la Cadena de Suministro se ven afectados, la Cadena quedará rota de modo que el suministro de ese bien de consumo no se producirá, con la consecuente escasez e incremento de su precio y con dificultades añadidas para que la Cadena se reconstruya con la eficiencia habitual.

Matizaciones

Si bien la rotura de la Cadena de Suministro tiene un efecto directo en el bien de consumo final (empezará a escasear ese bien), hay una tendencia a que las cadenas de suministro se reconstruyan rápidamente dado que todos los agentes de esa cadena tienen un enorme incentivo (no ver reducidas sus ventas) para reconstruirla buscando proveedores alternativos.

Por otro lado, es clave dejar fluctuar libremente el incremento de los precios de los productos que escaseen ya que este incremento de precios es un mensaje al consumidor sobre la escasez de ese bien y para que busque productos alternativos. Además, el incremento de los precios es un incentivo para que los empresarios formen nuevas Cadenas de Suministro en el medio plazo. Es por ello que es importante no fijar precios máximos de venta por parte de los gobiernos ya que, si se hace, se acentuará la escasez de esos bienes en el medio plazo, generando un problema aún mayor.

Cualquier intento gubernamental para paliar las consecuencias negativas del incremento de los precios debe pasar por eliminar barreras comerciales que pudieran existir, reducir los impuestos y/o aranceles aplicados a estos productos y, en último extremo (en el caso de bienes de primera necesidad sin bienes sustitutos) dar ayudas a los ciudadanos más necesitados (pero sin actuar sobre la formación del precio).

Inevitable afectación para Ecuador

Sólo el 1,42% de las importaciones de Ecuador vienen de Rusia y el 0,056% viene de Ucrania sin embargo esto no libra al país de consecuencias indeseadas. Tenemos que pensar que vivimos en mercados interconectados y que, por lo tanto, la escasez de algún producto a nivel global afecta a los precios de oferta en todo el mundo. Es decir que no necesariamente hay que comprarle el trigo a Ucrania para que nos veamos afectados por su incremento en el precio.

El descenso de la producción de trigo en Ucrania afecta directamente a los países importadores que se quedan sin producto, pero debido a que estos pujarán al alza en el mercado global para obtener trigo de otros lugares, el efecto del incremento de los precios también impactará, en mayor o menor medida, en la economía ecuatoriana.  

Los productos importados por Ecuador provienen fundamentalmente de Estados Unidos 24%, China 22% y Colombia 9%. De Ucrania se importa esencialmente trigo y morcajo (una mezcla de trigo y centeno) pero en cantidades reducidas, concretamente el 2,15% del trigo importado viene de Ucrania. De Rusia se traen más productos.

Ucrania: la locura como amenaza

Concretamente provienen de Rusia el 50% de los abonos minerales o químicos nitrogenados proviene de Rusia, el 23% de los abonos minerales o químicos con elementos fertilizantes, el 3,17% de los aceites de petróleo o materiales bituminosos, el 13,9% del papel y carton Kraft, el 24,70% de los papeles y cartones sin estucar, el 34,7% de los tableros, consolas y de otras bases para el control o distribución de electricidad, el 14,3% de las tuberías y accesorios de tubería y el 17, 5% del caucho sintético.

Se trata por lo tanto de impactos directos, en principio menores en términos cuantitativos, pero que pueden afectar de manera muy importante a determinadas empresas y familias del país. El impacto indirecto puede ser incluso más importante. A pesar de que algunas materias primas como el trigo, el gas y el petróleo provienen, en mayor o menor medida de Estados Unidos, China y Colombia, los precios locales pueden verse afectados por el incremento global de los mismos.

La energía merece un capítulo aparte

Los combustibles y otros tipos de fuentes energéticas impactan directamente a todas las cadenas de suministro ya que todas ellas requieren de energía para su funcionamiento. Las fábricas necesitan electricidad para ponerse en marcha y la maquinaria pesada y los transportes necesitan de combustibles para funcionar. Es por ello que no nos libraremos de cierto efecto adverso en forma de incremento de precios. En este sentido Ecuador tiene la enorme ventaja de disponer de reservas de petróleo, sin embargo, aún debe importar algunos derivados del petróleo dado que sus refinerías aún no tienen la capacidad necesaria para cubrir toda la demanda actual.

Finalmente decir que, siguiendo la lógica de las Cadenas de Suministro, algunas exportaciones pueden verse también afectadas en Ecuador. Ucrania y, fundamentalmente, Rusia importan productos de Ecuador que se están viendo afectados. Algunas empresas de la industria platanera, por ejemplo, está sufriendo un fuerte impacto en forma de reducción de los pedidos y por lo tanto de los ingresos finales.

Por lo tanto, la Guerra en Ucrania tendrá inevitablemente efectos negativos en Ecuador. El alcance es imprevisible en la medida en que es imprevisible el desarrollo futuro de este conflicto. Confiemos en que se vaya solucionando y en que las Cadenas de Suministro encuentren nuevas formas de proveernos de bienes y servicios a precios competitivos. Mientras, medidas como mantener la referencia monetaria del dólar, flexibilizar la producción de bienes y servicios, buscar una mayor independencia energética, reducir los impuestos, reducir los aranceles y no fijar precios máximos de venta, son muy recomendables para facilitar el proceso de adaptación de las Cadenas de Suministros a las circunstancias actuales y para que los ciudadanos y las empresas sufran el menor perjuicio posible.

  • Joaquín Azpitarte, Profesor de Dirección de Operaciones y Logística de la Universidad Internacional de La Rioja

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