CARGANDO

Escribe para buscar

Datos Lo Destacado Portada

Estos son los riesgos de la sustitución del trabajo humano por la automatización

Compartir

Los procesos de automatización del trabajo avanzan de la mano con el desarrollo tecnológico. Conozca los riesgos.

El contexto de la automatización industrial. Hablar de automatización es referirse al proceso a través del cual, tecnologías disruptivas como la robótica y la inteligencia artificial, reemplazan a las personas en la realización de sus tareas y actividades. Históricamente, el riesgo de sustitución del trabajo humano ha estado presente. Una gran parte de los cambios de índole tecnológica provocan destrucción y transformación de los puestos de trabajo existentes, pero también generan la aparición de nuevos empleos, cambiando la forma en que las economías producen y trabajan, y generando la consecuente preocupación clave sobre el futuro del empleo humano. En el mundo, si bien ya se han observado estos procesos, hasta ahora no han incidido en la caída de los niveles de empleo; paradójicamente, en los países más avanzados tecnológicamente han aumentado las tasas de ocupación, pero en algunos casos, se ubican en niveles bajos en su comparación histórica, considerando por supuesto, que en estos niveles influyen la coyuntura y la política económica de cada país. Sin embargo, esto no excluye que en el futuro los impactos sean más fuertes que hasta ahora.

Investigaciones sobre la automatización. El Banco Mundial, en su estudio sobre automatización del trabajo, estima la probabilidad promedio de automatización para 11 países de la región. Sus resultados indican una probabilidad media de automatización no ajustada que va de 62% en República Dominicana, al 75% en Guatemala y El Salvador con un promedio de 67% (comparado con 57% en los países de la OCDE), en el cual Ecuador llega al 69%, considerando el rezago en la adopción de tecnologías que se observaría en la región. Por otra parte, en el reporte No. 7 sobre el futuro del trabajo del Banco Interamericano de Desarrollo, se analiza precisamente si ¿acabarán los robots tomando los trabajos en América Latina? El reporte indica que probablemente no, pero sí evidencia que los países en vías de desarrollo tienen una tasa de adopción de tecnología más lenta que las economías más avanzadas. Solamente el 0,6% de los robots producidos en el mundo terminan en la región, mientras que Estados Unidos cuenta con 131 robots por cada 1 000 trabajadores, Chile y Colombia solo cuentan con 10 y 3, respectivamente. Una de las razones es que cuanto más barata es la mano de obra y más costosa la tecnología, es menor el incentivo para automatizar tareas; por ejemplo, existe ya un robot obrero que puede colocar 1 000 ladrillos por hora, pero con lo que una empresa necesitaría invertir para comprar esta máquina (USD 400 000), podría pagar el sueldo de 10 albañiles durante 10 años seguidos en un país como México.

Los ‘pros’ y ‘contras’. El reporte concluye que adoptar estas tecnologías podría ser un arma de doble filo: ya que por un lado representan una gran oportunidad de aumentar la productividad y el crecimiento económico, pero, por otro lado, podrían generar desempleo tecnológico y aumentar la desigualdad y la polarización si los gobiernos, empresas y ciudadanos no responden y se preparan de manera adecuada. Si se observa las ocupaciones más demandadas en la región, también concluye que hay empleos que seguirán necesitando de las habilidades humanas.

Etiquetas:

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *