Escribe para buscar

Criterios Empresa

¿Viene la quinta revolución industrial?

Compartir

La inimaginable velocidad de cambio en la tecnología y el tiempo que le toma al ser humano adaptarse a ese cambio, nos lleva a preguntarnos si se avecina la quinta revolución industrial.

Foto: Pixabay

La inimaginable velocidad de cambio en la tecnología y el tiempo que le toma al ser humano adaptarse a ese cambio, hace necesario tener una adecuada preparación desde los momentos actuales para redirigirnos hacia las tecnologías y usos de ese futuro que ya está entre nosotros. Para nadie es un secreto que la mecanización, los diferentes tipos de energía, la invención del teléfono y la televisión,  la producción en masa o la informática y los sistemas ciberfísicos son temas del pasado. Si bien es cierto que un notorio porcentaje de personas aún están lejos de las últimas anotadas, se debe especialmente a que el estado de su edad, ya tiene cifras de buen peso.

Ecuador ya tiene sus campeones e-sports

No obstante, querámoslo o no, los avatares de la vida moderna nos conducen hacia terrenos más sofisticados, de mejor integración, mucho más informados y de una u otra manera, nos vemos incluidos en las redes de la información. Así es que, independientemente del oficio o profesión que desarrollemos, el lugar común es la información que intercambiamos mediante las redes.

Ciertamente, a muchas personas (incluido el suscrito) les fastidia el no poder hablar de manera personalizada con el funcionario que queremos entrevistarnos, o realizar transferencias vía redes electrónicas, o incluso simplemente pedir una cotización de un producto o servicio. Pero, o estamos en esa vía o sencillamente quedamos fuera de contexto.

Entonces, ya hay personajes mundialmente reconocidos que indican que estamos “ad portas” de la quinta revolución industrial la cual obviamente está cimentada en la robótica, en las tecnologías de última generación, en las famosas cosas del internet, la computación cuántica y otros aspectos afines como la digitalización y/o la Inteligencia Artificial.

Todo lo antes anotado lleva en sí mismo implícitamente una serie de retos o inconvenientes, según se le mire, en cuanto a las cantidades y cargas de la información, los excesos, las deformaciones y la “basura” que abunda en diferentes temas relacionados.

De tal manera que, tal parce que debemos afilar nuestra velocidad de digitalización ya sea en la computadora o en el celular para estar en la nueva onda de la web que ya se nos vino encima.

Y es que, el futuro llegó de una manera injusta para unos, despiadada para otros e incomprensible para la mayoría, luego del tristemente célebre COVID-19, para el que obviamente, nadie estaba preparado en este planeta.

Los empresarios que estén más cerca de la cuarta revolución, con todos sus intríngulis, desde luego que serán los más beneficiados para enfrentar lo que se nos viene ¿o se nos vino?. Es por ello que los modelos de procedimientos, la búsqueda de objetivos, el desempeño de colaboradores, la elaboración de procesos y  todo lo que involucra el actual desempeño corporativo, tiene que estar cimentado en el actual desarrollo tecnológico.

Aunque suene a frase muy trillada, ya sabemos que el cambio es la única constante, y ya lo decía Albert Einstein desde el ya lejano siglo XX: “o cambiamos, o el cambio nos cambia”.

Un empresario que entienda que el aceleramiento del cambio es cada vez más veloz y que esté preparado para lo que ya está entre nosotros, será quien tenga las herramientas adecuadas para participar de esta vertiginosa época. Los demás, tendrán que sentarse a ver pasar los acontecimientos y a rumiar sus fracasos con actitudes parsimoniosas que lo único que hacen es tejer los malos resultados derivados de la falta de información.

Es decir, hay que dejar atrás los métodos arcaicos que aunque seguramente fueron aceptables en otros tiempos, ahora ya son cosas del pasado. Hoy las herramientas y los modelos tienen otras características muy distintas.

Es pues, un hecho demostrado y de mucha relevancia, que la humanidad entera depende de las actuales tecnologías para sobrevivir y desde luego el sector empresarial está absolutamente incluido en este aspecto.

Ahora bien, esto no es característica de la nueva revolución que ya se avecina, pues en las cuatro revoluciones anteriores, también en cada una de ellas y a su debido tiempo, los negociantes de cada época tuvieron que adaptarse a las nuevas condiciones de los inventos ¿se imagina usted a un empresario que en su momento no hubiera creído en la invención del teléfono y por ello no lo utilizara?

Entonces, es así como la productividad, la eficacia o la obtención de metas, marcan enormes diferencias según la aplicación que se haga de los nuevos volúmenes de información que tengamos, el uso que les demos y el cómo participemos en sus nuevos procesos y procedimientos.

Los niveles de polarización han crecido en un 40 en Iberoamérica

Con el fin de que esté preparado señor empresario para afrontar los retos aquí descritos, a continuación le doy un listado de características que debería tener listas para participar adecuadamente en la próxima revolución informática:

  • Inteligencia Emocional
  • Creatividad
  • Entusiasmo
  • Empatía
  • Liderazgo simbólico
  • Trabajo en equipo
  • Utilización inteligente de la informática
  • Pensamiento crítico
  • Capacidad de análisis

Si tiene claros los asuntos tratados, su empresa, el marketing que le desarrolle y los resultados previstos, estarán mucho más cerca de cumplirlos.

¡Ah! y aprovecho para que el próximo año venidero, sea provechoso y de acuerdo a las expectativas que espera. ¡Ánimo y buen viento y buena mar!

Contenido sugerido

Etiquetas:

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *