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Los contratos de Correa con Podemos huelen mal

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Las relaciones del gobierno de Correa con Podemos, partido de izquierda español y la Celag (grupo de pensamiento de izquierda fue creado en Quito) muestran que el gran objetivo de expandir el socialismo del siglo XXI en el país no estuvo solo en intenciones, como lo demuestra este análisis.

Foto: Flickr Presidencia de la República

Rafael Correa y Pablo Iglesias son dos caras de la misma moneda. La revolución ciudadana y el partido de izquierda español Podemos lo son también. Extraño que gobiernos que, desde el principio, desacreditaron a Correa (como el de Lenín Moreno) o que son antípoda del socialismo del siglo XXI (como el de Guillermo Lasso) digan poco y nada o miren para otro lado respecto a las relaciones diplomáticas con España, lo que hace pensar hasta dónde llegan las afinidades o antipatías políticas (que le costaron el puesto -antes de iniciar su misión- al embajador nombrado por Lasso en Madrid). 

Podemos mostró, desde su aparición en la política, sus simpatías con mandatarios latinoamericanos de esta tendencia política -socialismo del siglo XXI- (Correa, Maduro, Chávez, Lula, los Kirchner o Evo Morales) sin olvidarse de su abierto apoyo a favor de las dictaduras de Cuba y de Nicaragua. 

No son solo los contratos firmados por la Embajada de Ecuador en España por asesoría jurídica y psicosocial a migrantes ecuatorianos afectados por los desahucios. Otros casos muestran las simpatías abiertas que se tenían, y tienen, Pablo Iglesias y Rafael Correa (y las soterradas de Lenín Moreno), como trabajos bien remunerados y becas en universidades con el programa Prometeo y asesorías políticas a candidatos del correísmo, por más de una década.  

Raro que excancilleres y exembajadores (en cuyas gestiones se firmaron esos acuerdos) no digan nada sobre esas actuaciones del servicio exterior ecuatoriano. Más de veinte contratos firmados para asesoría jurídica que suman alrededor de 7 millones de euros (unos USD 10 millones) con Kinema, sociedad cooperativa de Madrid, cercana a Podemos. ¿Dineros para ayudar migrantes o para beneficiar al partido de izquierdas español? 

En la gestión del excanciller José Valencia se firmaron dos contratos, por 1’804.935 euros. En la administración del anglo-franco-ecuatoriano Guillaume Long se firmaron tres contratos, una adenda, dos contratos complementarios, un segundo ampliatorio y un acta de terminación, por 1’922.257,97 euros). El último contrato de ese período (por 887.880,8 euros) fue el 23 de mayo de 2017 (último día de mandato de Correa).  

También en la gestión de Luis Gallegos se firmaron otros dos contratos, por 197.835,8 euros. Ok Diario de España entrevistó, a fines de agosto, a la exembajadora Aminta Buenaño, quien reconoció que recibió una orden superior (de Correa) para contratar a Kinema.

El inicio de estos problemas

El Gobierno del expresidente Rafael Correa adjudicó a dedo once contratos por 2,6 millones de euros a Kinema, la cooperativa de Podemos, pagados a través de la Embajada ecuatoriana en España entre 2012 y 2016. Su objeto: asesoramiento jurídico en derecho hipotecario. Esta cooperativa, cercana al partido de Pablo Iglesias, recibió mucho dinero por asesorar a los ecuatorianos residentes en España para impedir que sean desalojados de sus viviendas. El portal español OK Diario envió a un periodista al Ecuador a recolectar información, pues muchos documentos se extraviaron -al parecer- en la Embajada ecuatoriana en Madrid. 

El primer contrato por 18.464,60 euros se firmó el 23 de febrero de 2012. La cooperativa de Podemos recibió el dinero, según la información de OK Diario, “por asesorar a la Embajada de Ecuador en España durante sólo tres meses, del 29 de febrero al 29 de mayo”. Todos los contratos fueron firmados por Elena Marcello Santos, presidenta de Kinema y su entonces representante. Al finalizar ese contrato se lo amplió por siete meses más por 25.446,30 euros. 

El objeto de los contratos era: “orientación y asesoramiento jurídico individual y colectivo a ciudadanos ecuatorianos afectados por hipotecas en Madrid, Barcelona, Murcia y Valencia así como a la Embajada de Ecuador en España”. Pero, según el diario digital español, ”los encargos que el Gobierno de Correa hacía a la cooperativa de Podemos obligaron a Kinema a ampliar sus servicios a otras ciudades que, a su vez, le generaban unas entradas de dinero estratosféricas”.

En 2013, Kinema seguía teniendo gran facturación del Gobierno de Rafael Correa a través de su delegación diplomática en España. El 6 de junio de 2013, la cooperativa de Podemos firmó otro contrato de cuatro meses, por 77.660,22 euros. Una cifra mayor a la del año previo. Y como ocurrió en 2012, al terminar el contrato, se firmó una ampliación de cuatro meses más, por 48.242,70 euros, según la publicación española.

El vínculo entre Kinema y Podemos era usado por el partido español para tramitar las nóminas del personal del partido en España y en el Parlamento Europeo por unos 60.000 euros anuales. Kinema gestionaba pagos al personal (contratados, asesores y colaboradores de grupos parlamentarios en cámaras autonómicas), agrega OK Diario.

En 2014, mientras crecían los desahucios en España, la cooperativa de Podemos seguía ganaba dinero por asesorar al gobierno de Correa. El 27 de marzo de 2014, Kinema firmó un nuevo contrato de 351.177,66 euros con una duración de siete meses. Igual que en otros años, al finalizar, hubo otra ampliación por 312.276,02 euros para que el asesoramiento a la embajada ecuatoriana siga cinco meses más, según el medio digital.

El 31 de diciembre de 2014 Kinema firmó otro contrato, de tres meses (323.779,06 euros) aumentado a 914.516,06 euros con otro acuerdo del 1 de abril de 2015. La cooperativa asesoraba en otras ciudades españolas. Luego Kinema firmó otro encargo por 126.393 euros para seguir con sus servicios tres meses más, hasta fin de año.

En 2016 las cosas seguían bien. El 1 de enero Kinema firmó un nuevo contrato por cuatro meses de duración por 358.233,96 euros y una ampliación hasta el 30 de abril de 2016 por 98.910,47 euros. Ese mismo año Kinema devolvió 26.567,63 euros a la Embajada de Ecuador en España sin que se conozca la razón.

En 2012, mientras Kinema cobraba al gobierno de Correa por hacer cursos y dar asesoría, en España aumentaban los desahucios a ecuatorianos: 46.556 familias fueron desalojadas de sus viviendas (517 desahucios diarios). En 2013, la cifra fue de 67.189 desalojos, en 2014 fueron 68.091 desalojos, en 2015 se contaron 67.359 (cifra récord) y en 2016 fueron 63.037 desahucios. Este resultó ser un drama muy lucrativo para la cooperativa de Podemos.

Cuando el Gobierno de Correa comenzó a pagar a la cooperativa de Podemos la embajadora del Ecuador era Aminta Buenaño, persona de confianza del expresidente ecuatoriano (permaneció en el cargo entre 2010 y 2013) y fue reemplazada por un exministro correísta, Miguel Calahorrano, quien siguió pagando.

Buenaño reconoció a OK Diario que en su gestión se contrataron los servicios de Kinema, por orden directa de Correa, a través de la Cancillería. “No fue una decisión mía. Recuerde que los embajadores hacen lo que dice el Estado, el Gobierno”, aseguró. “¿Así que usted recibió alguna directriz?”, le preguntó OK Diario. “Sí, se recibieron directrices”, respondió.

El Gobierno de Correa obligó a la entidad vinculada a Podemos a firmar una cláusula de confidencialidad sobre contratos y ampliaciones, manteniendo en secreto los pagos de la embajada ecuatoriana en España a Kinema. Si la cooperativa revelaba detalles debía indemnizar al país. Todas las cantidades que dio a conocer OK Diario sumaban 2.628.532 de euros (once contratos a dedo, sin concurso público).

El asambleísta socialcristiano Esteban Torres pidió a la Contraloría investigar esos contratos y presentó documentos sobre la existencia de pagos por diez millones de dólares desde 2012, con resultados limitados (se resolvió solo el 2% de los casos). 

Foto: Cortesía VOX

En 2016, el contrato fue asignado a otra organización, Mí País Consultores, que hasta 2018 recibió 2,8 millones de euros, con el mismo objetivo de asesoramiento. En 2019, el representante legal de esta empresa (Walter Jaramillo) recibió 1,4 millones de euros por los mismos servicios, dijo Torres. “Me refiero a un nombre curioso: Walter Jaramillo Mena, único representante y accionista de la empresa Mí País Consultores y luego único de la empresa Intecon Iberoamérica. Solo este ciudadano recibe más de cuatro millones de euros en contratos”, señaló el legislador.

Jaramillo es un ecuatoriano que llegó a España en 2000, sin título de abogado ni experiencia jurídica en temas de la asesoría. Para Torres son cuestionables los resultados obtenidos porque solo hubo un 2% de éxito. “98 de cada 100 casos se perdían, en algunos meses el porcentaje de éxito es del 0%”, señaló. Pese a eso se siguieron firmando contratos y ampliaciones. 

En los gobiernos de Correa y de Moreno desaparecieron más de 10 millones de dólares por contratos de asesorías poco exitosas. Esteban Torres dice que no parece haber nada ilegal en los contratos. Lo curioso es que por nueve años no se actuó, ante tan mala gestión, porque muchos ecuatorianos no recibieron apoyo sicológico y perdieron sus inmuebles.

¿Chantaje a Guillermo Lasso?

Los contratos entre la Embajada del Ecuador en Madrid y el entorno de Podemos en el gobierno de Rafael Correa, publicados en España por OK Diario, que investigó los pagos que Podemos recibió desde Bolivia, Venezuela y Ecuador, son cuestionados en Ecuador y España, pero los implicados han reaccionado. Se sabe que Pablo Iglesias esperaba que del Cioppo se posesione en la Embajada para iniciarle acciones penales.

Extraña que este modus operandi continuó durante la presidencia de Lenín Moreno, a nombre de otras compañías y no de la cooperativa de Podemos. Todos esos contratos, facturas y transferencias fueron publicados por el medio español, al que se acusa de ser cercano a Vox, un partido de derechas (en el diario lo niegan) enfrentado con Podemos, movimiento que simpatiza con el socialismo del siglo XXI latinoamericano. 

La Cancillería dice que entregó a la Asamblea toda la información sobre los contratos de la Embajada del Ecuador en Madrid con Podemos y otros proveedores y pidió a la Contraloría un examen especial. El actual canciller, Mauricio Montalvo, sostiene que “el presidente Lasso no ha ordenado ocultar los pagos a Kinema”.

Gente cercana al socialcristianismo quiere que los medios y periodistas ecuatorianos investiguen si algunos bancos ecuatorianos (como Banco Guayaquil) se beneficiaron en España comprando la cartera hipotecaria de los migrantes. También estarían detrás de esto algunos aliados de Correa en España (Podemos) y presuntamente el gobierno de Guillermo Lasso, cuyo embajador designado, Pascual Del Cioppo no se posesionó, tras una entrevista con Carlos Vera. Según OK Diario, el presidente Lasso ordenó ocultar los pagos a Kinema. Ese diario también dio a conocer que la esposa de Del Cioppo tiene una empresa en Panamá (un paraíso fiscal).

El ministerio de Relaciones Exteriores descarga sus responsabilidades diciendo que “los contratos que reposan en Cancillería contienen cláusulas de buena fe y de confidencialidad que prohíben su difusión” y que los documentos que reposan en sus archivos solo corresponden al período de Moreno.  

Mientras la Cancillería decía no conocer todos los detalles sobre este programa de asesoría, en la red de Facebook de la Embajada en Madrid, durante la gestión de Cristóbal Roldán aparecían posts y testimonios de migrantes agradecidos con el embajador por sus gestiones. Pero, como pasó con muchas cosas en el morenismo, los funcionarios de ese gobierno solo continuaron lo que les dejó el gobierno de Correa. 

Asesoría electoral de Neurona y Podemos

Neurona es una empresa vinculada con el correísmo, Podemos y la izquierda populista latinoamericana. Asesora campañas electorales de gente del socialismo del siglo XXI en varios países: López Obrador (México), Maduro (Venezuela) y Pablo Iglesias (España). En Ecuador fue creada por la mexicana Andrea López Hernández junto con Guillermo Oglietti, subdirector de Celag (un grupo de pensamiento de izquierda creado en Quito). 

Neurona habría iniciado sus actividades en el país en 2017. Su actual director es el mexicano César Hernández, un productor audiovisual que trabajó en Televisa hasta el 2005. Desde el 2014 fue el gurú de las campañas del expresidente boliviano Evo Morales y otros personajes del Socialismo del Siglo XXI.

De todos modos, ya hicieron trabajos para el gobierno, como la campaña de “la mano sucia de Chevron” en 2008, usada por el expresidente Correa para enfrentar los juicios de la petrolera por daños en la Amazonía. En 2017 asesoró la campaña de reelección de Jorge Glas (hoy preso), quien en un video aparecía con los candidatos a asambleístas Pabel Muñoz y Marcela Holguín. Tras la ruptura de Correa y Moreno, Neurona se quedó con el correísmo y Centro Democrático. Hicieron el video “Lenin Chao”. En 2019 trabajaron en la campaña de Paola Pabón para la Prefectura de Pichincha.

Neurona ha participado en varias campañas electorales de partidos de izquierda en Ecuador, Bolivia, Paraguay, Venezuela, Colombia, Costa Rica, Nicaragua, México, Portugal y España. En su carpeta de clientes están Evo Morales, Rafael Correa, Nicolás Maduro, Pablo Iglesias, Gustavo Petro, Juan Carlos Monedero y el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag), ya mencionado.

En Bolivia, Neurona ganó un contrato por USD 1,8 millones para hacer videos para las campañas electorales de Morales y Luis Arce de 2019 y 2020. En España recibió 425.000 euros (alrededor de medio millón de dólares) por las campañas de Podemos, el partido de Pablo Iglesias y en México recibió 226.000 dólares para la elección de Manuel López Obrador. También ha trabajado con Nicolás Maduro en Venezuela, en 2018 y en Colombia lo hace para Gustavo Petro, según señala el portal “Código Vidrio”.  

El economista Guillermo Oglietti, que fue uno de los fundadores de la Celag, creó una empresa extraterritorial (Cruper) en Uruguay, para pagar medio millón de dólares para la seguridad de Rafael Correa y su familia en Europa (cuando dejó el poder). Oglietti también fue también accionista de Neurona, solo por quince días, cuando el 30 de noviembre del 2016 transfirió sus acciones al mexicano César Hernández.

Luego de esta transacción, Neurona ganó mucho dinero. En 2017 reportó al SRI USD 11 680 por Impuesto a la Renta y USD 3 925 por Impuesto a la Salida de Divisas. El informe de los accionistas decía que al final de ese año sus activos eran de USD 32 000 y los pasivos de USD 12 000. Ganaron mucho dinero, si se considera que la inversión inicial para crear la empresa fue de USD 800. Neurona fue disuelta y luego restituida. Tras la rotura de Correa con Moreno, su situación empeoró y la consultora estuvo suspendida. De todos modos, hicieron videos para las campañas de Centro Democrático en 2019. 

Hernández llegaba a cada país poco antes de las campañas para diseñar estrategias, productos y marketing digital. En Ecuador lo hizo a finales de 2016 con la consultora Neurona y en 2019 hizo algo similar en España, con “Neurona Comunidad SL”. La matriz de Neurona en México es dirigida por amigos de Juan Carlos Monedero, cofundador de Podemos y es impulsada por la Celag (creada en Quito por Oglietti en 2014). 

A esta red Celag / Neurona el partido Podemos le entregó dineros públicos españoles, asunto que ya está en manos de la justicia española. En Bolivia también se la indaga por pagos ilegales del gobierno de Morales a organizaciones de esa tendencia política. El asambleísta Pabel Muñoz y el ex secretario de educación superior René Ramírez son muy cercanos a César Hernández. La última aparición de Neurona en el país fue para la campaña presidencial de Andrés Arauz en 2021.

El programa Prometeo

El expresidente Correa, en su mandato, diseñó un plan para financiar a Podemos. Se suscribieron contratos por USD 54 millones con el programa Prometeo. Los aportes se hacían a través del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) donde constaba la alta cúpula de Podemos (Íñigo Errejón, Juan Carlos Monedero, Sergio Pascual y Auxiliadora Honorato). Este organismo fue creado en Quito en 2014, con apoyo del régimen venezolano. OK Diario señala que se efectivizaron esos contratos para Prometeo cuando el gobierno de Correa entregó dinero para atraer académicos, científicos y talento, en general.

Este proyecto pretendía -en teoría- que vengan al Ecuador los mejores científicos, académicos e investigadores, no solo de España, sino del mundo, para aportar en el cambio de la matriz productiva. Lo que al final trajeron fueron activos militantes de Podemos, que siguen dictando cátedra -y más que eso, adoctrinando- en universidades públicas y privadas del país.Vox pidió, sin éxito, respuestas al Gobierno del PSOE/Podemos sobre los aportes a Podemos del programa Prometeo.

En el proyecto en el país se creó una subdivisión de ciencias sociales, con estudios políticos de la extrema izquierda española. Íñigo Errejón, que era parte del Consejo Consultivo del Celag, visitó Ecuador a fines de agosto de 2015 para consolidarse como hombre fuerte del correísmo en Europa. Fue docente en el IAEN (donde están las oficinas del Celag) y en la FLACSO y fue asesor de René Ramírez cuando era secretario de educación superior de Correa. Prometeo terminó en 2017.

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