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¿Qué piensan los teletrabajadores sobre sus condiciones laborales?

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Una encuesta muestra los problemas que tienen los teletrabajadores para coordinar y alcanzar objetivos. También cómo afecta a las madres y las emociones. El Ministerio de Trabajo alista cambios.

Foto: @olia-danilevich – Pexels

El teletrabajo vino para quedarse. Así lo muestra el estudio realizado por la encuestadora Estay Consulting, en conjunto con la consultora Brinca y la empresa de analítica de datos chilena Krino, con apoyo de la Universidad Internacional SEK de Ecuador. El objetivo de la medición fue explorar esa modalidad con la que operan las empresas ecuatorianas a raíz de la crisis sanitaria y las consecuencias, tanto en ellas y en el bienestar de los teletrabajadores. Hay datos reveladores.

La eficiencia en el teletrabajo 

En general, la población percibe al teletrabajo como una herramienta de aporte para el desarrollo económico y comercial del país. Así lo considera un 92% de la muestra. Esto se debe a que sin esta herramienta muchos negocios habrían cerrado de no ser por continuar con sus actividades con una forma virtual. Incluso, un 76% asegura que el teletrabajo ha resultado en una mayor eficiencia en sus actividades laborales. 

En este sentido, para el experto Francisco Martínez, socio fundador de Brinca, si bien la productividad individual aumenta, la coordinación de los equipo de trabajo es más difícil. Un 47% afirma que presenta problemas de coordinación con el equipo clientes, y con la definición de objetivos.

Martínez explica que este problema deriva de una responsabilidad compartida. Pues el estudio muestra una falta de opciones significativas de las empresas de herramientas digitales de gestión de proyectos, coordinación de trabajo y organización. Además, 4 de cada 10 colaboradores indicaron que no cuentan con un equipo portátil o dispositivos provistos por la empresa para teletrabajar.

Por otro lado, entre los problemas que más se presentan a la hora de teletrabajar está en primer lugar los quehaceres domésticos con un 52%, de este segmento el 54% son mujeres. Le siguen los problemas de internet con un 48%, y la falta de espacios tranquilos un 30%, entre otras.

Los costos emocionales del teletrabajo

El estudio reveló que, dentro de las emociones globales que se presentan en la dinámica del teletrabajo desde la mirada del empleado, un 50% de ellas son positivas, un 27% negativas y un 23% emociones neutras. De este grupo, a pesar de tener mayor complicaciones con relación a los quehaceres domésticos, las mujeres muestran un mayor nivel de satisfacción mientras teletrabajan que los hombres.

No obstante, cerca de la mitad de las personas encuestadas afirman que el teletrabajo no les permite mantener un equilibrio entre su vida laboral y familiar. Un punto fundamental es la falta de parámetros definidos en los horarios, tiempo de descansos, parámetros de evaluación y coordinación del trabajo en equipo. 

Además, afirma Francisco Martínez, la falta de acceso a herramientas de coordinación de proyectos y gestión tiene un impacto en la conciliación del trabajo. “Al no tener estas herramientas se sustituye con muchas reuniones online y sostener el teletrabajo se hace más difícil, cuando la agenda se llena de reuniones”, señala. 

El estudio concluye que hay desafíos importantes en cuanto a la adecuación de espacios físicos, resolución de problemas de conexión a internet y gestión de coordinación laboral. Sin embargo, hay la buena disposición de teletrabajar debido al ahorro de movilización y tiempo en familia.

Nuevas leyes para el teletrabajo

El ministro de Trabajo, Andrés Isch, conoce las cifras. Por eso el Gobierno ya diseña cambios para esta modalidad. EL Ministro adelantó que se buscará regular la ejecución de teletrabajo para que no afecte las condiciones esenciales de la relación laboral. “Debemos garantizar que el teletrabajo no se convierta en una herramienta para romper las garantías alrededor de las relaciones laborales, como el descanso obligatorio, la posibilidad de desconexión del trabajo, delimitación de la jornada laboral justa de acuerdo a lo pactado entre las partes y, por lo tanto, evitar la vulneración de derechos”, declaró el Ministro.

Por otro lado, Isch, en su intervención, resaltó los beneficios del teletrabajo en el tiempo de pandemia y el conveniente “salto digital” de la población por la influencia de la crisis sanitaria. Según el ministro, unas 440 000 personas se encuentran ahora mismo teletrabajando, de las cuales 280 000 son de sector público y 160 000 del sector privado. En marzo eran apenas 26 000 trabajadores que ejercían en esta modalidad.

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