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Los vendedores informales regresan a las calles quiteñas pese al COVID-19

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Los comerciantes informales reaparecen en las calles. Es la evidencia de que la crisis económica crece en Quito. Muchos buscan permisos para trabajar y protestarán ante el Municipio la próxima semana.

Fotos: Gianna Benalcázar - CCQ
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No importa si es el sur, centro o norte de la Quito. En las calles hay una avalancha de vendedores informales que buscan el sustento diario. 

Ecuatorianos, quiteños o de fuera de la ciudad; extranjeros, venezolanos o colombianos, ofertan productos que no cuestan más allá de cinco dólares. Accesorios para celulares, ropa, comida, dulces, y más. 

Algunas son personas caminan acompañadas. Madres que llevan con una mano a sus hijos pequeños y en la otra la funda de galletas para la venta. Ancianos con la mascarilla en la barbilla, sentados, cansados, y los productos. Hombres, que caminan más rápido, con las baratijas en sus brazos. 

Las imágenes son similares a las que se veían antes de la pandemia. En el Centro Histórico los agentes municipales pitan, gritan, obligan a despejar la calle. Pero no se dan abasto. Son decenas de comerciantes informales que están de vuelta en el sector. Lo mismo pasa al norte, en Cotocollao. Caminan por las calles con sus productos. Todo para ganar desde tres dólares al día…   

La pandemia, que es menos temida que la falta de dinero para una familia, dejó a miles sin trabajo. Por eso la informalidad, la venta en las calles, tiene relación directa con la durísima crisis económica que vive la capital y el país. 

De hecho, el Banco Interamericano de Desarrollo estimó que si la recesión por el COVID-19 dura más de un año (hasta marzo próximo) se perderán casi medio millón de empleos en Ecuador y la informalidad sería de unos cinco millones de personas. 

En el 2019 el sector informal fue del 46,7% de la Población Económicamente Activa; pero en este año el INEC no realizó esa medición. Sin embargo, los especialistas en economía y estadística de la Cámara de Comercio de Quito estiman que la informalidad, por la pandemia, creció en 10 puntos porcentuales. Es decir, que más de la mitad de personas que tienen empleo, sea adecuado o inadecuado, esta en la informalidad. Esto sin contar a los desempleados que ya superan el millón de personas en el país. 

En Quito las cifras son duras. El desempleo supera las 211 000 personas, el trabajo adecuado las 222 000 personas. El empleo inadecuado (subempleados que trabajan menos horas y ganan menos que el salario básico) las 434 000 personas. 

El Municipio no ha escuchado varias propuestas sobre reubicar y ayudar a los comerciantes informales. Estas sugerencias han sido propuestas por varios colectivos ciudadanos, en especial del Centro Histórico. Una de estas sugerencias por ejemplo es ofrecerles un lugar adecuado para que puedan ejercer sus actividades para alejarlos de las calles. Y así empezar su regularización.

De hecho, la Federación de Comerciantes Minoristas ha pedido que el Municipio les otorgue permisos para ventas. Esa agrupación está integrada por vendedores de mercados, centros comerciales populares, quioscos… Ellos quieren reactivarse y regularizarse. Ante la falta de respuestas, la próxima semana, empezarán protestas en cada administración zonal y en la Agencia Metropolitana de Control. El lunes inician los plantones en la Agencia.

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