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La banca tiene tareas pendientes para ayudar al futuro del país

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En Consenso Ecuador, la iniciativa de diálogo y propuestas de la CCQ, se han establecido cambios urgentes para el sector bancario. Un nuevo debate se realizó y hay acuerdos.

Foto: @DraganaKordi Freepik

El sector financiero tiene tareas pendientes para ayudar a mejorar la producción del país y proteger la dolarización. En la iniciativa Consenso Ecuador se han realizado varios diálogos sobre este punto.  

En los debates, con más de 50 representantes de la sociedad civil y el ámbito productivo, se determinó que el país debe plantearse una estrategia de largo plazo que le permita aprovechar las ventajas de la dolarización, de tal forma que compensen los desajustes que se derivan en el sector real, cuando se aprecia el tipo de cambio real. Por ello, es importante fortalecer la cuenta financiera y de capitales de la balanza de pagos, para compensar esos déficits estructurales con mayor inversión extranjera directa y con el ingreso de mayores capitales financieros internacionales. Para esto se requiere de un mercado financiero abierto y eficiente. 

Es innegable que Ecuador cuenta con una banca sólida, solvente y líquida, que ha logrado recuperar la confianza del ciudadano y que ha avanzado fuertemente en la incorporación de tecnologías de la información para la prestación de sus servicios. Y ano es la misma que en la época de los 90.

Sin embargo, hay retos. Las cifras de bancarización son aún bajas si se compara con otros países de la región. Asimismo, los créditos en el Ecuador apenas representan el 25% del PIB, mientras Costa Rica, Brasil, Colombia y El Salvador bordean el 50%. Por su parte, Chile y Panamá tienen colocaciones equivalentes al 93% y 104% del PIB, respectivamente. 

Por eso es urgente que el sistema financiero ecuatoriano requiere de un mercado eficiente con regulación internacional que permita la incorporación de más actores al sistema financiero local. 

Se estima que el dinero en poder de las personas que no ingresan al sistema, el denominado “Colchón Bank”, alcanza el 15% del PIB. Una adecuada regulación bancaria, encaminada hacia la bancarización, podría duplicar las colocaciones de crédito, alcanzar los niveles registrados en Colombia y en El Salvador y acercarse a los de Chile y Bolivia. 

Para que esto ocurra es necesario cambiar el enfoque de la regulación bancaria, hacia un mercado más libre y eficiente, que proteja al depositante, pero que también le dé margen de maniobra al acreedor. Una de las conclusiones de los diálogos de Consenso Ecuador es que el sistema actual de fijación de tasas de interés no guarda relación con criterios técnicos de costos y de riesgos. 

La regulación no permite la discriminación de la tasa de interés en función del riesgo del cliente. Esto, lejos de proteger a las personas de escasos recursos, o a las micro y pequeñas empresas con bajo historial crediticio, la aleja del sistema formal, acercándolos al mercado del financiamiento ilegal: el chulco. 

El reto de reducir el costo del dinero

Los bancos deben tener la posibilidad de discriminar la tasa por factores de riesgo, en el marco de la libertad y la competencia. No obstante, el gran reto es la reducción del costo de dinero, que se traduzca en menores tasas de interés para la colocación de crédito productivo, que permita el acceso a financiamiento barato para capital de trabajo de las empresas. 

El costo del financiamiento es uno de los principales obstáculos para la competitividad de las empresas, principalmente, para las pequeñas y medianas, que tienen que pagar tasas de interés altos y a plazos cortos. Esta realidad se vuelve crítica cuando, en un mercado abierto, las empresas de los países competidores pueden acceder a financiamiento con tasas y plazos más convenientes. 

Para reducir el costo del dinero es preciso abordar el problema desde una perspectiva integral. La sostenibilidad fiscal, y el cumplimiento de las reglas macro fiscales, tendrá un efecto positivo en la reducción del riesgo país, condición necesaria para la reducir el costo de fondeo de la banca.  

Las propuestas concretas  

La reforma institucional es urgente. Se requiere de organismos de regulación y control con alto contenido técnico e independientes de la agenda política del gobierno de turno. Mientras la Junta de Regulación Monetaria y Financiera sea gobernada por ministros de Estado, que responden a los intereses de la coyuntura política, no será posible profesionalizar este organismo y, consecuentemente, otorgarle las herramientas para la generación de una regulación eficiente, técnica y apegado a las mejores prácticas internacionales. Sus miembros deben ser elegidos en base a sus méritos, trayectoria y conocimientos técnicos. 

El Banco Central del Ecuador debe ser un organismo autónomo e independiente que no se someta a las necesidades de financiamiento del Gobierno Central. El Banco Central no debe utilizar los recursos de las reservas internacionales para financiar deuda pública, que, bajo el mecanismo de “inversiones” en bonos del Estado, ha desnaturalizado su rol, esta institución debe ser el custodio de la liquidez y los mecanismos de pago de la economía. Para garantizar una verdadera autonomía del Banco Central será necesaria una reforma constitucional. 

En esta línea es importante avanzar en reformas legales y reglamentarias que alienten la inversión en este sector: 

  • Reducir a niveles razonables y técnicos el coeficiente mínimo de liquidez doméstica que se sitúa en el 60% de la liquidez total. Este requerimiento sobrepasa la realidad técnica y operativa pues, en muchos casos, es importante mantener liquidez en el exterior para realizar operaciones de comercio internacional. 
  • Eliminar la obligación de que los bancos inviertan la reserva mínima de liquidez en papeles de la banca pública y en bonos de deuda pública. Estos requerimientos de inversión suman el 5% de la reserva de liquidez. 
  • Eliminar la prohibición de que los accionistas de un banco puedan tener otros negocios, distintos a la actividad financiera. El principio de libertad debe garantizar el derecho a la propiedad en los distintos sectores de la economía. Está claro que la Ley debe precautelar los intereses de los depositantes regulando el financiamiento a partes relacionadas. En una primera etapa, al menos, se debe definir con claridad los otros negocios financieros sobre los cuales, si puede haber propiedad de los accionistas de los bancos, como casas de valores, aseguradoras, entre otras. 
  • Eliminar la obligación de que los recursos financieros de líneas de crédito internacionales, que son conseguidos por la banca local, deban pasar por el Banco Central del Ecuador. Esto genera grandes ineficiencias pues esos recursos pueden emplearse en operaciones de comercio exterior de manera directa desde el país donde se encuentra la línea de crédito, sin incurrir en altos costos financieros. 
  • Eliminar la restricción para que las personas naturales o jurídicas, nacionales y extranjeras, no residentes en el país, puedan abrir cuentas bancarias en el Ecuador, sin perjuicio de los controles y regulaciones que se deben implementar para la prevención del lavado de activos. 
  • Liberar las tasas de interés bajo el principio de la libre competencia, con la posibilidad de que los bancos puedan discriminar la tasa en función del riesgo y los costos. 

En la Cámara de Comercio de Quito se realizó un nuevo debate sobre estas propuestas. Usted puede revisar, en el siguiente video, los criterios de autoridades y especialistas.

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