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El Ecuador nos necesita, más que nunca, para construir su futuro: Carlos Loaiza

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El nuevo Presidente de la Cámara de Comercio de Quito habla sobre el rol del sector privado en la nueva coyuntura política. Además, anuncia propuestas y apoyo a las iniciativas que defiendan el libre comercio y que ayuden al mejor desempeño de los emprendimientos y las empresas.

Fotos: Gianna Benalcázar – CCQ

Luego de cinco años de trabajo, Patricio Alarcón deja la Presidencia de la Cámara de Comercio de Quito (CCQ). Tras conseguir varios logros, como consolidar el gremio en medio de políticas que atentaron contra el sector privado, fortalecer los servicios de la CCQ, la unidad en los gremios del sector privado, la unidad con los trabajadores por temas puntuales relacionados con el IESS, entre otros, entrega la posta a Carlos Loaiza. 

El nuevo presidente Carlos Loaiza, ingeniero Químico de la Escuela Politécnica Nacional, MBA Universidad de Quebec y Montreal, socio de PwC Asesores Empresariales y con amplia experiencia en los gremios del sector privado, tiene una agenda en favor de los socios de la CCQ, del sector privado y de la capital. 

Criterios conversó con el nuevo Presidente sobre su visión del sector privado, el rol que debe jugar en medio de la crisis nacional por pandemia, su relación con el Gobierno electo y la Alcaldía de Quito. 

Uno de los mandatos del Estatuto de la Cámara de Comercio de Quito es promover, defender y divulgar el legítimo derecho del comercio y la economía libre, competitiva y solidaria. ¿Cómo va a hacer eso una realidad? 

Vamos a seguir impulsando nuestro documento Consenso Ecuador. La Cámara, sin duda, al ser el gremio más antiguo de la ciudad de Quito, tiene un rol fundamental desde el punto de vista de proveer guía, lineamientos, propuestas que permitan al sector privado contribuir al desarrollo del país. La definición que tenemos luego de las elecciones presidenciales, nos permite respirar un aire diferente en el país. Nos permite tener un sentido de esperanza y de futuro que los ecuatorianos necesitamos. Lo que pasó con el Riesgo País el día lunes es una señal de lo que se puede hacer en el Ecuador cuando exista transparencia, cuando exista una hoja de ruta clara que nos permita tener confianza en el futuro del país. La Cámara va a contribuir hacia allá, aportará con propuestas e iniciativas. El Ecuador no tiene otra oportunidad. El sector privado puede aportar, contribuir, poner el hombro para sacar adelante a nuestro país. Tenemos la oportunidad y el desafío de que Octubre del 2019 no se repita y, en esa línea, la Cámara va a tener un rol muy importante al aportar y contribuir al desarrollo del sector empresarial y del país.

En ese contexto de defender el comercio de la economía libre, ¿usted ve positivo el triunfo del presidente electo Guillermo Lasso?

Es positivo porque nos permite tener confianza de que se concreten propuestas que han sido importantes. Por ejemplo, concretar acuerdos de libre comercio con Estados Unidos y con otras economías relevantes para el país. Mantener la dolarización, mantener una disciplina fiscal en el gasto y que se puedan desarrollar propuestas que, como Cámara de Comercio, hemos empujado, como una reforma laboral, una reforma a la seguridad social, de acuerdos de libre comercio. Esto nos permite tener optimismo.

La corrupción golpea en lo más alto del Estado ecuatoriano. Uno de los puntos que dispone el Estatuto de la Cámara de Comercio de Quito es velar por la moralidad y la transparencia de las operaciones comerciales. ¿Qué hará la Cámara de Comercio de Quito en esta durísima coyuntura de corrupción?

La Cámara de Comercio de Quito impulsó, no desde ahora, desde hace tres años, iniciativas muy importantes sobre cómo desde el sector privado podemos aportar con ética y con transparencia para el desarrollo de los negocios y de las actividades productivas. Lo hemos hecho a través de dos grandes ejes, que son una realidad. El primero tiene que ver con el apoyo a las normas de un buen gobierno corporativo. Como Cámara apoyamos un acuerdo con la Superintendencia de Compañías para impulsar  la promulgación de las normas de buen gobierno corporativo. Hace pocos días, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, publicamos estas normas y las compartimos con el sector empresarial. Esto permite que las empresas puedan tomar decisiones de manera adecuada y transparente. Imagínese si esto lo hubieran hecho las empresas públicas… nos hubiésemos evitado los escándalos que hoy conocemos en el Ecuador. Y la segunda, desde la Cámara de Comercio Internacional, se creó la Comisión de Integridad y Anticorrupción, la cual tuve el privilegio de presidir. En esa Comisión no solamente nos preocupamos de las grandes empresas, sino también de las pequeñas empresas y de los emprendimientos, que son un motor de la economía. Allí elaboramos dos documentos que han sido muy valiosos para el sector empresarial. Uno, la guía para para diseñar un emprendimiento honesto, es decir, cómo un emprendedor desde el día uno puede conocer las reglas para asegurar un emprendimiento honesto y transparente. Y, dos, dirigido hacia las pequeñas, medianas y grandes empresas, el Código de Ética. Es un Código que establece principios elementales y básicos para asegurar la ética y la transparencia en la forma de hacer negocios. Esto seguiremos impulsando como Cámara. El sector privado debe participar en el país de forma honesta, transparente y como muy buen ciudadano corporativo.

¿Cómo va a ser la relación con las autoridades, estales y municipales, en su gestión? 

La Cámara va a ser un actor clave. Va a plantear propuestas alternativas, sugerencias, pero siempre defendiendo principios y valores. Eso va a marcar la línea de nuestro plan de trabajo. Hemos diseñado una hoja de ruta que establece claramente cuál es nuestro rol. Somos el gremio empresarial más antiguo de la ciudad y nuestros afiliados deben sentirse orgullosos. Tenemos que aportar para construir y proteger condiciones para que nuestros afiliados puedan desarrollar, de manera correcta y adecuada, sus actividades comerciales y productivas en Quito. Por otro lado, también proveer lineamientos que permitan fortalecer el orgullo de ser quiteño. Como Cámara queremos trabajar y contribuir para devolver  ese liderazgo que Quito necesita. Eso va a requerir, por supuesto, que tengamos que interactuar con el gobierno nacional y con el gobierno local. Nuestra administración será de puertas abiertas en la cual apoyaremos iniciativas, proyectos y propuestas que contribuyan, pero también aportaremos con sugerencias o con puntos de vista diferentes.

Ahora hay dos puntos que interesan mucho a los comerciantes quiteños y del país: la Alianza del Pacífico y el acuerdo con Estados Unidos. ¿Cuál es su visión sobre ambos?

Tenemos que mirar los tamaños de los mercados. El Ecuador no es un país de los más grandes de Sudamérica. Y tenemos que ver el potencial de tener una economía abierta para mirar y buscar otros mercados. Debemos sentirnos orgullosos de ser los primeros exportadores de camarón, de café, de banano. El mejor chocolate del mundo se cultiva en el Ecuador y en menos de 15 años logramos desarrollar una presencia enorme. Hoy estamos exportando frutas no tradicionales, frutas exóticas. Esto significa que tenemos capacidad de hacer cosas de manera inteligente, en la medida de que tengamos condiciones y normativas que nos permitan competir. Uno de los aspectos relevantes es una mejor competitividad. Protegernos. Nosotros cumplimos la normativa, pero tenemos los informales que no cumplen la normativa exigente. Entonces, ¿cómo puede el Ecuador trabajar para proteger y destruir el contrabando? Esa es una discusión importante que el nuevo gobierno debe tener para establecer alternativas que permitan disminuir el contrabando. Y ahí la discusión, por ejemplo, pasa por el tema de aranceles en temas no sensibles. El contrabando está en licores, está en cigarrillos electrónicos, donde el Ecuador no necesariamente es un país productor o exportador. Tenemos que ser competitivos, no podemos esperar ser protegidos por el Estado. El mundo se va a abrir y tenemos que aprovechar las condiciones para, como sector privado, ser más eficientes, más competitivos, poder sobrevivir y tener sostenibilidad. 

Es innegable que hay una preocupación en el Ecuador sobre el tema económico. La crisis del empleo y también sobre el tema sanitario por la pandemia. ¿Qué le diría usted a ese emprendedor y empresario que es parte de ese grupo de personas muy preocupadas por el futuro? 

Esperanza. Todos tenemos que tener esa esperanza de que existe un Ecuador mejor y diferente, y que lo podemos construir en la medida de que pongamos el hombro y aportemos. Tenemos condiciones para hacerlo como sector privado. Hemos estado aquí, hemos asumido el riesgo, hemos soportado la crisis económica y sanitaria más difícil de la historia del Ecuador. Hemos estado firmes, hemos protegido las fuentes de empleo. Hemos confiado en el Ecuador. Tenemos que confiar mucho más en el país. Hoy más que nunca, el Ecuador nos necesita para construir ese futuro, para devolverle al Ecuador esa esperanza de que podemos construir un país mucho más seguro, mucho más estable, con mejor salud, educación, bienestar y, por supuesto, paz y tranquilidad para los ecuatorianos.

El presidente electo Guillermo Lasso dio un mensaje. Hay que pagar los impuestos que corresponden ¿Cómo recibe usted, desde la Cámara, esa advertencia? 

Nosotros como sector privado hemos cumplido. Cumplimos con nuestras obligaciones y con lo que la ley y la normativa nos establece. Si existen personas que evaden impuestos, para eso están las entidades y los caminos adecuados para que, efectivamente, como lo dijo el Presidente electo, se cumpla. 

¿Qué planea ofrecer a los socios de la Cámara y a los vendrán en el futuro?

Primero, fortalecer ese orgullo y pertenencia de nuestros socios de la CCQ. Cuando se conoce los servicios que la Cámara presta a sus afiliados, nos da las bases hacer mucho más por ellos. Estaremos más cerca de nuestros afiliados, para conocer de mejor manera sus inquietudes, sus expectativas, sus problemáticas y, en función de eso, como Cámara, podemos devolverles a ellos una mejor prestación de servicios, de apoyo, de asesoría en materia laboral, tributaria, en asistencia, en apoyo, seguridad.

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