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El Ministro de Economía habla sobre el FMI, el Plan Económico, la protección a los pobres y las duras críticas a su gestión…

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Simón Cueva

Simón Cueva, el ministro de Economía, lleva un mes en el cargo. Dice que el Gobierno tiene la película clara, lo que se debe hacer. Asegura que no es momento de aumentar impuestos al consumo, es decir, el IVA.

Simón Cueva
Fotos Gianna Benalcázar – CCQ

El ministro de Economía y Finanzas, Simón Cueva, es ingeniero y economista. Tiene un doctorado y una maestría en Economía por la Universidad de París. Ha sido profesor de varias universidades. 

Nació en Cuenca. Aunque en la entrevista con Criterios, en el piso 10 de la Plataforma Gubernamental, en el norte de Quito, no se percibe ese acento.

Tiene gran experiencia con los organismos multilaterales y es un especialista en temas macroeconómicos. Muchos lo reconocen.

Luego de un mes en esa Cartera de Estado dice que tiene “la película clara”. La situación del país es muy dura, pero que no es momento de medidas de shock. Hay cercanía con el FMI para la revisión de las metas del plan económico que se construye. Responde a los críticos que lo califican de gradualista… 

Este es un extracto de ese diálogo, que duró 37 minutos.

Ministro, pasó el primer mes del Gobierno y se esperaba que ya tengan las cuentas claras. ¿Qué tan grave es la situación del país?

La situación económica del país es compleja, ya que es el resultado dos asuntos difíciles. El Ecuador venía con desequilibrios importantes en el ámbito fiscal antes del COVID, y llegó el COVID, que complicó bastante. Esencialmente porque el frenazo de la actividad económica ha generado muchos menos ingresos fiscales, tanto petroleros como no petroleros. El petróleo tuvo una caída muy fuerte, pero se está recuperando. El COVID complicó también los gastos, porque han habido prioridades de gasto importantes, prioridades ligadas a la pandemia, salud, vacunas, ampliación de la primera línea. Prioridad también en ir ampliando la cobertura. Tenemos este rato a 450 000 familias adicionales cubiertas por bonos de protección hace un año. El COVID ha provocado una crisis que ha afectado, en especial, a la gente que vive el día a día. El país viene con una situación fiscal complicada, con un déficit fiscal bastante fuerte, 7,5% para el año pasado. Y este año, probablemente, algo superior al 4% del PIB. USD 4 000 millones más o menos.

¿Para usted qué tan grave es eso?

A ver, es serio porque el país tiene que hacer esfuerzos para ser cada vez más creíble a nivel internacional, mostrar que tiene capacidad de financiamiento. Mientras más alto el déficit fiscal, más caras las fuentes de financiamiento. Un déficit fiscal se financia esencialmente con deuda, y mientras más alto y permanente el déficit fiscal, más crece la deuda pública. Y si crece mucho la deuda pública se puede volver explosiva, insostenible, y se hace cada vez más difícil para el país recibir recursos de financiamiento en buenas condiciones. 

Simón Cueva

Los países no quiebran. Así dicen los especialistas. Y siempre se puede pedir dinero afuera, y a quién sea… 

Sí. Pero eso no es sano para el país a mediano plazo. 

¿Es lo que hicieron?

Eso ha pasado en el Ecuador. Uno de los problemas históricos que hemos tenido es que cuando el precio del petróleo y los ingresos estatales subieron mucho, extraordinariamente, el gasto público también subió. Cuando empezó a caer el precio petróleo, la reducción del gasto público fue mucho más complicada, y eso abrió un déficit fiscal fuerte. Cayeron los ingresos, pero los gastos siguieron altos. Y ese desequilibrio hace crecer el déficit fiscal, hace crecer la deuda pública, y una deuda pública explosiva resulta en una crisis económica amplia. Y en las crisis amplias los más pobres son los que primero sufren. Entonces, un país sano a mediano plazo, un país con crecimiento estable y con crecimiento económico, es el que permite que la gente tenga empleo de calidad, que el país progrese, que las empresas sean creativas e innovadoras y que logremos mayor productividad.

Una de las fuentes de financiamiento es el FMI. Ya había un acuerdo. ¿Pero, se decidió ir con el mismo, una renegociación de los términos del vigente o habrá un nuevo acuerdo?

No vamos a un nuevo acuerdo. Vamos a mantener el acuerdo vigente, renegociando los términos. ¿Por qué se hace eso? Primero, es algo normal cuando hay un cambio gobierno. Porque un cambio gobierno, por naturaleza, es un cambio de prioridades económicas, hay un horizonte más largo. También porque desde la última revisión del acuerdo con el FMI, que fue en diciembre del año pasado ha cambiado las perspectivas. Los países del norte, por ejemplo, ya están recuperando su nivel económico. El precio de petróleo está recuperándose. Y todo eso abre perspectivas más favorables, de alguna manera, para la economía ecuatoriana. Al mismo tiempo, Ecuador cuenta con un nuevo gobierno que tiene bastante acogida a nivel internacional, más seriedad y credibilidad. Todo ese panorama que ha cambiado, hace que uno tenga que revisar junto con el Fondo Monetario el acuerdo y el programa económico del gobierno. El programa del gobierno tiene que mirar ese nuevo contexto y, al mismo tiempo, hay que tomar en cuenta las prioridades, por ejemplo, la desnutrición infantil, la protección de los más necesitados y, al mismo tiempo, mirar el contexto económico y político, complejo en el Ecuador, y en toda la región. Eso implica que la salida de la crisis, la reactivación económica, no puede verse golpeada por medidas que de alguna manera la frenen. Tenemos que encontrar un equilibrio entre decisiones que nos permitan mejorar la situación fiscal, pero acompañando la reactivación económica y la recuperación del país. Entonces, esa combinación hace que con el Fondo tenemos que discutir algunas de las metas del programa económico. Pensamos que, una vez definido ese programa económico a mediano plazo, el Fondo, como el resto organismos internacionales, apoyarán, porque será un programa serio, un programa creíble y un programa que tenga metas claras, que tome en cuenta el contexto social y económico, que no tope al bolsillo de los más vulnerables. Hacerlo algo razonable. 

En esa línea, hay puntos sensibles en el acuerdo con el FMI. ¿Cuál es su posición sobre el IVA?

A corto plazo no es sano topar el IVA. Esto porque a corto plazo estamos en un contexto complicado de reactivación económica. No es el momento de poner impuestos al consumo, que frenen la reactivación.

Otro punto es la focalización de los subsidios. 

El presidente Guillermo Lasso tuvo una reunión muy positiva con el gremio transportistas y se ha avanzado en varias mesas técnicas. Los subsidios generalizados a los combustibles, exceptuando el gas porque ese es un subsidio que favorece a la gente más necesitada…

¿Usted no es partidario de tocar el subsidio al gas?

No. Ese subsidio favorece a los sectores más pobres. Pero sobre el subsidio al resto de combustibles, hay muchos estudios técnicos que muestran que son bastante inequitativos, que son subsidios que favorecen sobre todo a los de arriba y, además, favorecen al contrabando. Entonces, es sano que el país no desperdicie un monto importante recursos en favorecer a la parte de más alta de la pirámide y, por lo tanto, es sano ir hacia un mecanismo de subsidios más focalizados que realmente favorezcan a la gente que más necesita. Hacerlo toma un tiempo, son varios temas técnicos, por eso hay mesas técnicas para discutir al detalle.

¿Hay la decisión política de la focalización de los combustibles?

La línea es ir hacia allá, porque es lo más sano para el país y es lo más sano para la equidad.

El tercer punto, en el acuerdo con el FMI, es la optimización de gasto. Ministro, ¿cómo hará ese recorte al gasto, plazas en el sector público?

Hay varios pasos para esto. En este primer mes de Gobierno hemos revisado áreas de gasto, prioridades de gasto, en varios ministerios. Reubicamos las prioridades. Ese es un primer trabajo que hacemos, que va acompañado con el combate al despilfarro, mal uso de fondos públicos, corrupción. 

¿Cuenta con cifras sobre las pérdidas del país por esos huecos negros?

Muy difícil dar una cifra general. Circulan muchas cifras, pero ninguna está asentada y yo no quiero dar cifras al aire. Pero está muy claro que tenemos que apuntar a ese tema. 

¿Tiene una meta para esa reducción?

No, estamos todavía evaluando bien el detalle y porcentajes. Pero, para darle un ejemplo, en el Estado hay muchos autos que circulan, muchos funcionarios que circulan en auto, oficinas que no se usan, instituciones que quizás se pueden fusionar… todo para achicar el Estado. En un momento de crisis como éste no nos podemos dar el lujo de que un centavo del Estado se gaste en cosas que no son prioritarias. El tema más de fondo, que es complicado en el sector público, es mirar una reforma más integral. Les doy un ejemplo, el gasto público tiene prioridades en los temas esenciales, salud, educación, seguridad, pensiones, protección social para los más vulnerables, etc.. Pero hay otros ámbitos del Estado en los que el sector privado puede contribuir financiando o participando. Pienso en el sector petrolero, en el sector minero, en el sector de energía, en el sector de telecomunicaciones, en el sector de obras públicas. Acuerdos público-privados, concesiones, alianzas público-privadas, pueden permitir que el financiamiento privado ayude a construir una parte de la infraestructura del Estado. Así, el Estado pordrá priorizar los recursos hacia temas esenciales, para lograr equidad, solidaridad y desarrollo. Ahora buscamos cómo hacer esa combinación. Y, con el tiempo, efectivamente, ver los otros mecanismos que ayuden a ir achicando el Estado sin afectar los servicios. 

Ministro, la CEPAL dice que la evasión fiscal en el país es de USD 7 000 millones. ¿Ese dato es cierto?

Las cifras de evasión, típicamente, salen de comparaciones internacionales y de estimados de cuánto se puede recaudar por un impuesto cuando uno compara con otros países. Según con quien compare, pueden salir cifras distintas. Una primera cifra que se puede ver es el gasto tributario, que es aquello que el Estado deja de percibir porque da exenciones o excepciones en pago de impuestos a alguien en alguno de los impuestos. Eso es algo más de USD 5 000 millones de dólares en el caso ecuatoriano. Hay que discutir esto. Algunas son necesarias. Algunas pueden ser revisadas, algunas son más justas que otras, más razonables que otras.

Simón Cueva

Pero eso no es la evasión…

No. La otra parte es la evasión y para lograr enfrentarla se necesita mucha información, hacer cruces de información y asegurarnos que todos los ecuatorianos paguemos lo que tenemos que pagar. ¿Cómo se hace ese tipo de combate a la elevación tributaria a nivel internacional? Con información buena, con información para el SRI, Aduanas. El SRI ha ido avanzando en ese camino, ya tiene firmado un acuerdo de intercambio información tributaria con los Estados Unidos que debería empezar a funcionar en los próximos meses. Tiene otros acuerdos, como la CAM y en los próximos meses tendrá acceso a información de unas 200 jurisdicciones a nivel internacional, incluidos paraísos fiscales. Todo es ayuda a que se tenga mejor información. Para que se sepa si hay, por ejemplo, patrimonio fuera del país no declarado. Y, en paralelo, el SRI tiene la Unidad de Grandes Contribuyentes, que recibió asistencia internacional técnica, para ir fortaleciendo y, sin perseguir a nadie.

¿Y la millonaria cifra de la CEPAL?

Es que la cifra de la CEPAL… Igual que otros, y le puedo mostrar, hay estudios del BID también sobre temas de elusión o de evasión tributaria.

¿El Ministerio tiene una cifra de evasión?

Nosotros recibimos diferentes estudios y, otra vez, como le digo, para estimar evasión tributaria hacen esos estudios comparativos. 

¿Entonces, no hay una cifra? 

No hay una cifra, otra vez, porque eso está ligado a comparaciones internacionales.

¿Sobre la evasión, falla el SRI, las personas naturales, las empresas? 

No es solo de un lado. La obligación tributaria es de quien deba una obligación al fisco. Pueden ser personas naturales, pueden ser personas jurídicas. Si uno compara a nivel internacional, probablemente el IVA en el Ecuador recauda más que otros impuestos. Entonces uno puede decir, por esos estudios, que el IVA probablemente tiene menos de evasión relativa que el Impuesto a la Renta, sea de personas naturales o jurídicas. Probablemente hay que hacer más esfuerzo, y donde es más complicado controlar, sobre el Impuesto a la renta, tanto en personas naturales como personas jurídicas. Para eso sirve el intercambio de información tributaria internacional. Porque en el caso el IVA parte del control se hace con el cruce de facturas y medición de facturas, donde el Ecuador está avanzado frente a otros países. No así otros temas. Entonces, hay que poner esfuerzo donde todavía podemos hacer mejoras. Pensamos que si el contribuyente ve un gobierno serio, un gobierno responsable o que cuida las finanzas públicas, tendrá más incentivos para decir: contribuyo con mejor gana.

El Gobierno tiene una propuesta política que va en contra de la misma Constitución. Tiene una visión liberal, donde se espera apoyo del sector privado para sacar adelante distintos proyectos. Usted lo ha dicho. ¿La Constitución es una camisa de fuerza? 

Este es un gobierno muy respetuoso del Estado de Derecho. No queremos reproducir temas del pasado, de invasión a otros poderes. Este es un gobierno que ha sido, desde el primer día, muy respetuoso de la diversidad de opiniones, de la libertad de prensa, de la libertad de expresión, de la división de poderes. 

Muchos de los planteamientos del Gobierno se pueden hacer dentro de los parámetros legales y constitucionales. Puede que en algunos temas sea un poco más difícil, pero en general creo que hay un espacio para moverse. El tema más político, si tendría sentido cambio de la Constitución, por temas no sólo económicos, sino de otros temas, sobrepasa mi área.

Simón Cueva

Le preguntaba por el tema del CIADI. La Constitucón dice que no es posible ceder jurisdicción…

El CIADI  está en proceso. Hay un primer paso para reingresar al CIADI. Se tiene que hacer las consultas correspondientes a la Corte Constitucional. Se ha enviado la consulta. Es crucial. Esperemos ese pronunciamiento.

¿Para ustedes no habría ningún problema?

Creemos que hay espacios para ir avanzando en ese sentido. Si en algún momento hubiera un tema, pues habrá que sugerir algún cambio legal o constitucional si fuera el caso. Tenemos un proceso de desarrollar la agenda dentro del entorno que tenemos. Vamos caminando.

La Constitución también establece que la política va unida a la economía, de ahí los sectores estratégicos. Y ya sabemos los resultados… 

El país es una unidad. Y este es un gobierno del encuentro. Entonces, tenemos en la Asamblea distintos partidos, distintas corrientes de pensamiento. Es muy sano. Creemos que hay espacio para ir logrando consensos en muchos aspectos. Creemos que es importante lograr consensos en lo político y económico, porque si se fuerza algo y luego hay un cambio político… y otra vez se da retro… Creo que el país gana con consensos básicos para ir avanzando. Un manejo serio de la economía debería ser uno. En muchas de las bancadas que están en la Asamblea hay espacio para discutir el tema y encontrar soluciones. Las discusiones iniciales han sido bastante buenas para  ir al consenso. 

Mientras en algunos países hay bonos para salir de la crisis de la pandemia, aquí hay anuncios de impuestos. Y la pandemia no se ha acabado. ¿Cuál es la vía?

La situación del Ecuador ha sido complicada frente a la pandemia, precisamente porque venía con la situación fiscal y económica desequilibrada. El Ecuador, a diferencia de otros países de la región, no tenía acumulados fondos de estabilización, no tenía reglas de prudencia fiscal, no tenía reservas internacionales en grandes cantidades. Varios de los países lo tenían, Chile y Perú tenían reservas. El país ha salido con apoyo de la comunidad internacional. ¿Qué puede hacer el Gobierno? Primero, traer un poquito de oxígeno y de buen entorno que ayude a mejorar las inversiones, un clima más favorable a nuevos negocios, a impulsar al empleo, etc.. Y eso se ha visto cuando cae el Riesgo País, cuando el sector financiero ecuatoriano confía en el gobierno al punto de darle un crédito de corto plazo en buenas condiciones. Cuando uno conversa con muchos nuestros socios internacionales reconocen que hay un entorno más abierto. Lo segundo que puede hacer el Gobierno es acelerar la salida de la pandemia. El plan de vacunación, que se está acelerando, es fundamental, no sólo por razones sanitarias o por razones de cuidar la salud. Hay una razón económica esencial. Los países del mundo que están saliendo más rápido de esta situación, lo están hacen porque están acelerando las vacunación. Es complejo para Ecuador, pero hacemos todo el esfuerzo para acelerar la vacunación. Desde el lado de las finanzas públicas hemos asegurado el financiamiento para la vacunación, para que no falte un centavo. 

¿Está cubierta la vacunación?

Sí. Porque sabemos que eso es muy importante para la recuperación económica. Conforme se recupera la economía se recuperan los empleos, los restaurantes, los hoteles, los negocios se empiezan a reabrir, empieza a surgir otra vez consumo y eso nos ayuda a todos. Y, lo tercero que puede hacer el Gobierno es no topar a los de abajo, no vamos a tocar el bolsillo de los más vulnerables porque son los que más han sufrido en esta crisis. Y tenemos que ir hacia los de arriba de la pirámide, porque son quienes han estado mejor, en algunos casos incluso han ahorrado más porque ha habido menos razones para gastar. Eso se ve aquí en otros países del mundo. Todos tenemos que ser justos a apoyar la reactivación.

¿Tiene la forma, montos? 

Estamos en esa discusión. No queremos hacer un plan a medias. Queremos hacer un plan bien armado. Queremos un plan que reciba apoyo de la comunidad internacional. Y quiero hacer un plan que pueda ser discutido con toda la sociedad ecuatoriana, transparentemente. Sin sorpresas.

Qué les dice usted a los críticos, que ya tiene por cierto…

Muy bien…

Le dicen: gradualista. Que no se toman las decisiones firmes durante este tiempo.

Este es un gobierno que tiene un horizonte muy claro sobre lo que quiere hacer. Es falso que no tiene clara la película… sabe muy bien que tiene que reactivar la economía, que tiene que tener mayor participación del sector privado, que debe ser un gobierno serio a nivel internacional. En un mes hemos reactivado un plan de vacunación. Hemos asegurado financiamiento de corto plazo para eso. Hemos empezado a priorizar el pago de atrasos importantes. Teníamos USD 2 700 millones de atrasos y, poco a poco, con todas las dificultades, vemos cómo ir enfrentando el tema. Se ha reducido el Riesgo País en 400 puntos básicos, mucho más que en una década. Hay mensajes claros a nivel internacional, el CIADI es uno de ellos. La cantidad de inversionistas internacionales que están en comunicación con el gobierno dicen que quieren venir. Fíjese en la reactivación económica… Usted mira los datos del SRI sobre la suma de las ventas, entre enero y el último mes disponible y se compara con el año anterior, hay un crecimiento de 15,5%. Hace tres semanas, 7% de crecimiento… Se está recuperando la economía, poco a poco. Una cosa es decir tengo un norte claro y tengo que hacer las cosas. Otra es que, frente a una pandemia, uno tiene que mirar semana a semana cómo avanzan las cosas. No es sano decir: voy a asumir decisiones que pueden frenar a la reactivación económica. 

¿A qué se refiere?

Dos temas. Uno, medidas sorpresivas no son sanas para una democracia moderna. Medidas que se conversen y que se expliquen son mucho más interesantes, porque la gente tiene que entender las razones. Un gobierno debe explicar. Estamos un mes en el gobierno. Por el trabajo que se ha hecho parecen tres meses pero en realidad estamos un mes. Hay muchos pendientes. Hemos logrado el acercamiento con muchos multilaterales, yo he hablado con el Fondo Monetario, incluso antes de llegar, para tener clara la visión. Estamos bastante cerca de ellos viendo temas, como vemos de cerca la situación política. Hemos revisado los ministerios, de cómo reactivar…

¿Le parecen injustas esas críticas?

Me parece normal que se critique a un Gobierno. Es parte de la democracia. Es sano que los ciudadanos tengan todo el derecho a opinar y es muy positivo. Me parece normal. Lo que sí quiero decir es que hemos hecho ya bastantes cosas, vamos a seguir haciendo. Es sano que un gobierno tenga la confianza de la ciudadanía y, al menos como se ve en las encuestas, el presidente Lasso ha mostrado mucha confianza y ha abierto muchas puertas. El clima de diálogo es muy positivo para el país y es parte de lo que estamos trabajando. Le aseguro que este gobierno, cuando tenga que tomar decisiones firmes, las tomará. Ha discutido con los transportistas del tema del Diésel, por ejemplo, y lo ha hecho de forma abierta, de forma pacífica, de forma ordenada. 

Otra de las criticas es que hay continuidad con el gobierno de Lenín Moreno…

Mire la caída del Riesgo País, ¿dónde está el corte? Es al final, con los resultados de la segunda vuelta electoral. No cuatro años antes… Eso hablan los mercados. Es cómo nos percibe el entorno económico, cómo se ve la reactivación económica, cómo se ve el financiamiento del sistema financiero, cómo se ve, desde fuera, el Riesgo País. Eso ha cambiado desde que fue electo el presidente Lasso. Eso no quita que existan temas sanos de un gobierno anterior, como de cualquier gobierno. Nosotros no creemos en que hay refundar todo. Hay cosas que están bien y hay que seguir fortaleciendo, y hay cosas que están mal y hay que ir cambiando. En este primer mes el Presidente ha tomado muchas decisiones importantes. Hay cambios en libertad de expresión, en el cambio político, en cambio de respeto a decisiones constitucionales o respeto a decisiones de otros. Todo eso es bien importante para el país. 

¿Entonces es la transición? 

Yo creo que se sienten nuevos aires. Porque tenemos un líder confiable y todos tenemos que apoyar. Yo no vengo de la política, nunca he hecho política. No pienso hacer política partidaria. 

Pero esto es hacer política, Ministro.

Mi obligación es ser un servidor público que arrima el hombro en momentos difíciles para el país. Y creo que muchos ministros estamos en esa línea. Porque a todos nos ha ilusionado tener un Presidente con una visión clara, con un norte de bien común para todos, al servicio de los ecuatorianos. Alguien que no está mirando a los temas más politiqueros de un lado del otro, prioridades del partido X o Y, o de amigos. Si usted mira el gabinete hay gente técnica. Muchos no le conocíamos al Presidente antes de entrar al gabinete. Yo le conocía bastante poco, la verdad, al presidente. Pero ahora hablo mucho con él, obviamente. Pero me ilusiona mucho que sea un líder abierto, que sea un líder dispuesto a escuchar, al mismo tiempo muy capaz de tomar decisiones rápidas, gerenciales. Él tiene mucha experiencia en eso. Él no está pensando en su interés particular, está pensando en los intereses del bien común de los ecuatorianos. Eso me ilusiona mucho.

Las medidas de shock.

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