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La nueva etapa de la guerra que impulsan los narcos… y la que viene

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Ecuador vive una nueva etapa de la guerra que libra el narcotráfico contra Ecuador. Pero pronto cambiará a otra: la electoral. 

Foto: César Muñoz – API

Las alertas sobre lo que se venía en Ecuador sonaron desde hace más de una década. La laxitud del gobierno de Rafael Correa quedó evidenciada con la permanencia de uno de los líderes de los narcoterroristas en el norte de Ecuador. Raúl Reyes, uno de los queridos líderes de las FARC en la izquierda radical ecuatoriana, fue neutralizado por las fuerzas colombianas. En ese entonces ya se conocía que esa agrupación alimentaba sus cuentas con dinero del narcotráfico y ofrecía ayudas a los seguidores de su ideología.

De los computadores de Reyes, recuperados por la Fuerza Pública de Colombia, se supo que Correa recibió dinero de los narcoterroristas para su campaña presidencial. De hecho, las FARC, según las cuentas del 2006, fueron el mayor donante, según publicó diario La Razón de España. 

Esa muerte, en el 2008, fue el pretexto para que el Gobierno de Correa desmantelara la Inteligencia tal y como la conocíamos hasta ese entonces, todo por que no fue alertado de la operación contra Reyes. Antes de ese episodio, Inteligencia militar y policial tenían éxito en capturas de droga, y detección y apresamiento de personajes que colaboraban con los terroristas.

En los correos de las computadoras de Reyes hay centenares de comunicaciones con personajes ecuatorianos, incluso algunos que siguieron en el gobierno de Correa por muchos años. Ecuador, el Ecuador de Correa, recibió oficialmente los correos electrónicos pero jamás investigó. La Fiscalía General no movió un dedo pese a que en otros países se realizaron, incluso, apresamientos.

Álvaro Uribe, el político colombiano que era presidente en ese entonces, recientemente, difundió información que revive el contenido de esos correos. Él fue directo al asegurar que no investigar el contenido de esos correos electrónicos significó la impunidad, incluso para el expresidente Rafael Correa. 

“Santos y los computadores de Reyes 

María Ángela Holguín sobre las computadoras:

(Impunidad para Chávez, Correa, Cepeda y Piedad)

“Conversé con el canciller venezolano (Nicolás Maduro) sobre la salida del informe y coincidimos en que PASAMOS LA PÁGINA . Yo creo que esta nueva relación, este nuevo acercamiento que hemos tenido con Venezuela, igual con Ecuador, hace que tengamos que PASAR LA PÁGINA y mirar hacia delante”

Esto se da tras la presentación del informe del IISS -Instituto Británico que validó los computadores- es decir habla de pasar la página con relación a las computadoras”, dice el texto difundido por Uribe en Twitter. María Ángela Holguín fue la Canciller del expresidente Juan Manuel Santos.

Es decir, el expresidente de Colombia sostiene, todavía, la veracidad de esos mensajes. Esos donde hay intercambios con ecuatorianos para afinar estrategias contra el Plan Colombia, de ayudas económicas, de compra de bienes inmuebles, autos, ayudas a sus acólitos… De la colaboración de USD 100 000 a la campaña de Rafael Correa en el 2006.

Ese fue el inicio. 14 años después de ese episodio, el país busca levantar la cabeza. Y cuando hay más capturas de droga en la historia nacional (210 toneladas de droga en 2021 y 30 en lo que va de este año), apresamientos de líderes narcos de las FARC de Colombia y del Cartel de Sinaloa de México, colaboración internacional de países amigos para avanzar en la lucha antinarcóticos, el diseño y aplicación de mayores controles financieros y anticorrupción… los narcos, bien adiestrados, buscan sembrar el terror. 

Foto: Captura de video

Muestran dos cuerpos colgados de un puente en Durán, Guayas. Dos personas, con antecedentes penales, fueron asesinados y luego sus cuerpos exhibidos en la calle. Esas imágenes se difundieron en redes sociales y la noticia se regó inmediatamente. 

El mensaje detrás de ese acto tiene varias aristas. Uno, que ellos, los narcos, mandan en esa zona. Dos, que si las personas vinculadas al crimen pueden ser asesinadas, los ciudadanos comunes no tienen escudo alguno. Tres, en la zona no hay políticos ni Justicia que pueda enfrentar con eficiencia al narcotráfico. Cuatro, que los directos responsables, materiales e intelectuales, todavía gozan de impunidad y tratan de ser más espectaculares.   

El Gobierno ya lo anunció. Ya lo dijo de frente. “Estamos en una guerra con las bandas delincuenciales”, dice un comunicado del Ministerio de Gobierno, del 14 de febrero, día en el que aparecieron los dos hombres colgados del puente. 

Y esta se complicará. Sí. Mientras el país discute sobre cómo facilitar el uso progresivo de la fuerza de los uniformados, los narcos y sicarios siguen asesinando. Y cuando hay lentos avances en ese debate, llega el nuevo período electoral. 

Fuentes gubernamentales están alerta sobre lo que pueda ocurrir en las próximas elecciones y cómo el narcotráfico pueda infiltrar las campañas políticas, con dinero o candidatos propios. 

La corrupción en las campañas y la falta de controles ya han sido investigadas, por la Justicia y por periodistas. Ahí está el caso Arroz Verde y el Arroz Verde II. O la denuncia de Lucas Majano, del portal Periodismo de Investigación. O las ayudas del narco César Fernández a la campaña presidencial de Lucio Gutiérrez… O a la campaña de Correa del 2006. 

Hasta el momento, el Consejo Nacional Electoral guarda silencio. 

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