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¿Se puede impedir la guerra en Europa?

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Vladimir Putin parece decidido a invadir ucrania y se ha preparado para eso. Los países europeos se muestran dubitativos y Estados Unidos amenaza con sanciones económicas. Una nueva guerra en Europa parece inminente.

Foto: Flickr U.S. Department of State

El oso ruso que ha estado hibernando desde que se desintegró la URSS, sale de la madriguera y tiene hambre. La humillante implosión del sistema económico y la desintegración de la Unión de Repúblicas socialistas no es algo que hayan olvidado los nacionalistas rusos. Vladimir Putin estuvo antes y después del desastre. Antes era el jefe máximo de la todopoderosa central de inteligencia, KGB, y después ha sido presidente de la Federación Rusa desde 1999 cuando Boris Yeltsin anunció su dimisión. Ha alternado el cargo con el de Primer ministro, pero ha sido el hombre más poderoso de Rusia los últimos 20 años.

La proeza de Vladimir Putin ha sido reconstruir económicamente a Rusia y volverla a colocar en la primera línea del liderazgo mundial. Los éxitos indiscutibles de Putin han sido: derrotar al terrorismo en su territorio; recuperar el prestigio internacional; reconstruir las Fuerzas armadas; la reunificación de Crimea; el premio Nóbel de la paz; la celebración de los juegos olímpicos y el mundial de fútbol; superar el embargo económico; y devolver a los rusos el orgullo nacionalista. Las hazañas negras han sido: el asesinato de periodistas y líderes opositores; la violación de los derechos humanos en las cárceles; la implantación de un régimen de terror; los afanes expansionistas; la intervención en Afganistán, Chechenia, Siria, Georgia, Kazajistán.

Putin hace temblar a Europa

Occidente conoce que el objetivo de Vladimir Putin es reconstruir la Unión de Repúblicas Soviéticas, ya ha logrado la adhesión y el control de los países más cercanos, pero quiere Ucrania y Europa Oriental. Cuando invadió la península de Crimea sin que Occidente hiciera nada, Europa empezó a temer por las repúblicas bálticas Lituania, Estonia, Eslovenia y las Repúblicas que se adhirieron a la OTAN en 2004, Rumania y Bulgaria.

Conociendo la determinación del líder ruso y advirtiendo la debilidad de Estados Unidos con Joe Biden en la presidencia y con la Unión Europea sometida al chantaje del gas soviético, parecía llegado el momento; movilizó 100 000 soldados a la frontera con Ucrania y concentró 140 barcos en el mar negro con el pretexto de ejercicios militares.

Estados Unidos amenazó con medidas económicas de escasa eficacia, pero no podía llegar más allá por la dubitación y división europea que depende del gas soviético. Alemania, que vende armas a Egipto, se negó a vender armas a Ucrania, todos saben que está construyendo un nuevo oleoducto para llevar el gas soviético. El presidente de Estados Unidos, en uno más de sus errores, dijo que la reacción dependía del alcance de la invasión, provocando la preocupación de todos, especialmente de Ucrania. No existe eso de invasión pequeña y países pequeños, dijo su presidente.

¿Se puede evitar la Guerra?

Estados Unidos ha aprobado USD 650 millones como asistencia militar y anunció el despacho de misiles antiaéreos y antitanques a Ucrania para que se defienda. La semana pasada ha sido de intensa actividad diplomática para tratar de bajar la tensión y se anunció la posibilidad de un encuentro entre Biden y Putin. El viernes 21 de enero se encontraron en Ginebra los ministros de relaciones exteriores de Estados Unidos y Rusia, Antoni Blinken y Serguei Lavrov, aunque no alcanzaron ningún acuerdo concreto, Blinken ofreció responder por escrito a las demandas rusas que se consideran como un ultimátum. Rusia exige la promesa de no avanzar la expansión de la OTAN y el retiro de tropas cercanas a su territorio (Rumania y Bulgaria), demandas inaceptables para el Tratado del Atlántico Norte.

Rusia considera que Ucrania tiene fobia a los rusos y alienta a los disidentes de origen ruso en la región fronteriza. “Jamás, nunca jamás hemos amenazado al pueblo ucraniano”, dice Lavrov, pero las autoridades americanas demandan pruebas concretas como el retiro de las tropas acantonadas en la frontera entre Rusia y Ucrania.

El precio de la guerra

La guerra cibernética, especialidad rusa, ya comenzó. Ucrania acusa a Rusia de estar detrás de la campaña de terror que se lleva a cabo con amenazas falsas de bombardeos en escuelas, aeropuertos, mercados y hasta en la presidencia. Desde que se inició este año se han producido 300 amenazas para sembrar el pánico en Ucrania. La Policía dice que se envían por correo electrónico y provienen de la zona fronteriza pro rusa.

Nunca se sabe qué puede desencadenar una guerra. Puede bastar un error, el cálculo diabólico del momento de debilidad del enemigo, la política interna, los factores económicos, o la necesidad de sostener el prestigio internacional. La escalada de amenazas puede hacer imposible el volver atrás. Sin embargo, Estados Unidos, Europa y Rusia tienen mucho que perder y el riesgo es para el mundo entero. Rusia puede ganar más, incluso con un acuerdo diplomático de última hora, habría demostrado que nuevamente es una potencia mundial y que no puede haber paz en el mundo sin contar con su poderío y su área de influencia.

El botín de la guerra se llama Ucrania, sea en los salones de la diplomacia o en las trincheras de la guerra, si gana Rusia, Ucrania terminará anexionada a la federación de Putin; si gana occidente, Ucrania terminará ingresando a la OTAN. El costo para Rusia será el embargo económico; el costo para Europa será quedarse sin la provisión del gas ruso.Mientras sube la tensión en Ucrania, el peligro de una guerra nuclear vuelve a infundir miedo. Si Rusia invade Ucrania porque sabe que Estados Unidos no enviará tropas, ¿qué hará el presidente Biden? ¿Imponer sanciones económicas? Si las potencias han venido modernizando el armamento nuclear, la pregunta es ¿para cuándo? Una invasión a Ucrania, sin tropas de Estados Unidos y Europa, ¿con qué se defendería occidente?

El presidente Ronald Reagan decía: “Una guerra nuclear no se puede ganar y no se debe librar”. Si el armamento nuclear es disuasivo, ¿por qué no ha logrado disuadir a Putin?

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