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El populismo es expulsado de Madrid

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La candidata conservadora Isabel Díaz Ayuso, ha barrido en las elecciones realizadas este martes en Madrid y ha provocado un terremoto político que amenaza al presidente del gobierno y ha expulsado de la política al líder de Podemos, Pablo Iglesias.

Foto: Comunidad de Madrid

El gobierno socialista de Pedro Sánchez, en cogobierno con el partido populista, Podemos, no podían soportar la idea de que la derecha gobierne en la región más importante de España y utilizaron todas las artimañas políticas disponibles para hacerle fracasar a su presidenta, Isabel Díaz Ayuso. La última trampa política que intentaron resultó una bomba que les estalló en las manos. 

Habían logrado persuadir a Ciudadanos, partido al que calificaban de derecha, que participara con sus votos en una operación que pretendía la destitución de Díaz Ayuso. La presidenta se adelantó disolviendo el parlamento regional y convocando a elecciones. El partido que se prestó para la trampa ha desaparecido en Madrid al no superar el 5% de la votación, el partido socialista del presidente Pedro Sánchez ha tenido la votación más baja de la historia y el líder populista Pablo Iglesias que abandonó la vicepresidencia de España para presentarse como candidato en la región de Madrid, ha quedado último y se ha visto obligado a retirarse de la política.

Isabel Díaz Ayuso, que tenía 30 escaños en el Parlamento, ha logrado subir hasta 65 escaños en una avalancha de madrileños a su favor. El partido socialista (PSOE) ha bajado de 37 a 24 escaños y ha sido superado por Más Madrid, un partido nuevo de izquierda. La ultraderecha (Vox), partido al que pretenden declararle ilegal, ha subido a 13 escaños y la izquierda populista de Iglesias (Podemos) se ha quedado con 10 escaños y el último lugar, provocando una humillación insuperable a su líder que se creía capaz de reconquistar Madrid para la izquierda. La soberbia de Iglesias no ha podido asimilar la derrota y ha anunciado su retiro de la política.

La victoria del sentido común

Isabel Díaz Ayuso, el fenómeno político de España, es periodista especializada en ciencias políticas y asesora en los gobiernos de la región hasta que fue designada candidata para la presidencia de Madrid. Joven, soltera, con pocos años de experiencia y de derechas, era vista con desprecio y minimizada por la izquierda. A sus 40 años, no tenía sino una breve experiencia como periodista en Ecuador y en Irlanda y luego como asesora política en Madrid; parecía muy vulnerable hasta que demostró una resistencia inesperada y sentido común envidiable. Dos políticas fundamentales le convirtieron en la protegida de los electores y en la figura emblemática de los madrileños: la gestión económica y el manejo de la pandemia.

En economía decidió reducir los impuestos por debajo de todas las demás regiones y con esa medida logró mejorar la recaudación convirtiéndose en una prueba viviente de la ineficacia de la política socialista y la torpeza de los partidos separatistas. El gobierno central y los gobiernos de las regiones autónomas presionaron mucho a Madrid para que suba los impuestos y le acusaron de malas prácticas para atraer las empresas y los capitales a Madrid.

En el manejo de la pandemia, Díaz Ayuso batalló contra el gobierno y contra todos para mantener abiertos los comercios, los bares, los restaurantes y los hoteles. Utilizó el uso masivo de pruebas para descubrir a los infectados y el análisis de las aguas residuales para detectar los sectores donde se concentraban las infecciones para establecer confinamientos por sectores y mantener funcionando la economía. No solo consiguió subir el empleo, cuando toda España bajaba, sino que se convirtió en la heroína de Madrid, estandarte de la libertad y en instrumento para derrotar al populismo y al social comunismo que amenazan a toda España.

Foto: Flickr Podemos

La manipulación y el servilismo no rinden

Entre las derrotas más humillantes de las elecciones madrileñas están las encuestas del Centro de Investigaciones Demoscópicas, una institución oficial, pagada por todos los españoles, pero ridiculizada por su director, José Félix Tezanos al ponerla al servicio del gobierno como instrumento electoral. Todas las encuestas habían anticipado la contundente victoria de Díaz Ayuso y el descalabro político de la izquierda, pero Tezanos aseguraba que la izquierda podía gobernar Madrid. Su encuesta se equivocó con 17 puntos.

Tezanos llegó a insultar a los electores de Díaz Ayuso calificándoles de electores de taberna. La candidata aprovechó también ese exceso para convertir a Tezanos en un bufón. El discurso de cierre electoral comenzó preguntando: ¿cómo están tabernarios? Los electores han castigado a Tezanos, al presidente, al vicepresidente, a todos los socialistas, comunistas y populistas.

La victoria del Partido Popular en Madrid no tiene relación directa con la política nacional, pero el rechazo a la izquierda es tan generalizado que el presidente Sánchez empezará a prepararse para una convocatoria a elecciones nacionales. El líder conservador, Pablo Casado intentará extrapolar la victoria de Madrid a nivel nacional y en su propio beneficio, ya dijo que se trataba de “una moción de censura al sanchismo”.

Lecciones de la victoria de la derecha en Madrid

  • Una candidata de derecha que derrota a tres partidos de izquierda demuestra que los ciudadanos quieren dar por terminado el ciclo de ensayos del socialismo y sus alianzas con el populismo y el separatismo.
  • La humillante derrota de Pablo Iglesias demuestra que la impostura, la soberbia, la demagogia tienen poco recorrido. Ofreció acabar con la casta, y él se convirtió en casta (los corruptos políticos tradicionales). 
  • Los resultados desastrosos de la incursión presidencial demuestran que los cálculos de la soberbia son siempre errados. Creyó ayudar a su candidato y lo hundió. La soberbia autoritaria degrada a los candidatos guiñoles.
  • El populista ecuatoriano, Rafael Correa, pidió a los ecuatorianos residentes en Madrid que apoyen con el voto al populista español Iglesias. No sabremos si fue positivo o fue contraproducente el mensaje de Correa.
  • El futuro de Pablo Iglesias en el espectáculo (televisión, conferencias) significa que no entendió ni la política ni el periodismo. Se retira resentido con los medios y los periodistas a los que enjuició y a los que amenazaba.
  • La manipulación de las encuestas y su utilización electoral es algo estúpido e inútil, no cambian los resultados y la realidad se impone al poco tiempo dejando desprestigio y descalificación.
  • El paso del populismo por España demuestra lo mismo que demostró en Ecuador: que los pueblos son tolerantes a la hora de permitirles probar, pero implacables a la hora de tomarles cuentas.  
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