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El oro de Putin

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Declarar una guerra y mantenerla tiene un costo muy alto. Rusia es un país pobre, pero Putin se ha preparado para la guerra con el oro del petróleo y el gas, los multimillonarios testaferros y una reserva monetaria de 600.000 millones de dólares.

Foto: @PhotoAngel – Freepik

La guerra de Ucrania parece localizada y lejana, no se comprende las profundas y globales consecuencias si no se toma en cuenta la importancia que el tema energético tiene en la guerra de Rusia contra Ucrania. El precio del petróleo Brent llegó a su pico más alto el 3 de marzo del 2022 cuando alcanzó 139,13 dólares por barril, las repercusiones han llegado ya lejos; en Ecuador estamos pagando 4 dólares por galón de combustible Super, aunque sea de mala calidad y aunque estemos en un país petrolero que se beneficia de los precios altos. El gobierno todavía no ha dicho qué hará con los ingresos especiales que no estaban en el presupuesto aprobado.

Algunos países se benefician y otros se perjudican, pero en el balance global todos pagaremos la cuenta de la guerra, especialmente los ciudadanos. Venezuela ha tenido un beneficio impensado, sus reservas petroleras le han dado una importancia geopolítica que apuntala políticamente al gobierno. Estados Unidos ha dado un giro importante al considerar el petróleo venezolano como sustituto del petróleo ruso, eso le convierte a Nicolás Maduro en un muerto político que cobra vida súbitamente y asegura ingresos económicos que garantizan oxígeno para una economía que ha destruido en la década el 70% de su PIB y el 80% de la producción petrolera. Las negociaciones de Estados Unidos con Maduro no son noticias halagadoras para los ciudadanos y peor para los líderes de la oposición que solo eran reconocidos por los que ahora se declaran socios comerciales de Maduro.

El petróleo delata la mentira de la guerra

La guerra de Putin se libra en Ucrania, pero todos sabemos que es una confrontación de Estados Unidos y la Unión Europea con Rusia, pero una confrontación mentirosa. Estados Unidos ha advertido que no enviará tropas ni aviones, la Unión Europea que no enviará aviones ni tropas, que las armas de occidente serán solo las sanciones económicas. Apoyar a Ucrania evitando una confrontación directa equivale a tolerar la invasión rusa.

Putin aplasta a Ucrania con todo su poderío militar, acusa a occidente de poner en peligro su seguridad y amenaza hasta con armamento nuclear, pero no cierra la exportación de petróleo y gas a Europa porque representa el 50% de los ingresos del Estado. Con esos ingresos puede financiar la guerra; sus exportaciones de gas y petróleo a Europa representan 59.000 millones de euros y el presupuesto militar anual de Rusia es de 56.000 millones de euros.

Europa entrega armas a Ucrania, impone sanciones económicas a Rusia, cierra los bancos y retira sus empresas, pero no suspende las importaciones de gas y petróleo porque el gas que viene de Rusia atravesando Ucrania, representa casi el 50% del consumo de Europa, para algunos países representa hasta el 93% del con gas que consumen. Alemania decidió suspender las centrales nucleares que producen energía limpia y barata por presión de los ecologistas y ahora depende del gas ruso, no tiene posibilidades de suspender el gasoducto a menos que encuentre proveedores sustitutos.

Biden se aleja de Putin y se acerca a Maduro

Suspender las importaciones de petróleo es quitarle el oro que financia las guerras de Putin. Por eso Estados Unidos anunció la prohibición de importar petróleo de Rusia. Para Estados Unidos solo representa el 8% de sus importaciones de derivados, para Europa representa el 26% lo que le da menos libertad. Sin embargo, los países europeos han anunciado una disminución gradual de las importaciones, lo que significa una amenaza futura para Rusia.

El presidente Joe Biden se ha adelantado al congreso que ya tenía en trámite una ley prohibiendo las importaciones de Rusia y Bielorusia. La medida tendrá un impacto electoral en Estados Unidos que se acerca a la elección legislativa de medio período. Los norteamericanos no serán felices pagando hasta seis dólares el galón de combustible como ocurre en Los Ángeles. Por otra parte, aunque la medida tiene el apoyo de los dos partidos, no faltan políticos republicanos que critican la política energética por intereses electorales.

Foto: Flickr Hugo Chávez

El presidente Biden se ve obligado a negociar con Venezuela para reemplazar el petróleo que viene de Rusia, eso significa darle a Maduro el reconocimiento que le había quitado y tal vez ayudarle a mejorar la producción petrolera destrozada por los bolivarianos.

Los precios del petróleo suben porque la guerra de Ucrania pone en peligro el 10% de la producción total que significa el aporte de Rusia que es el tercer productor mundial de crudo y el segundo exportador, detrás sólo de Arabia Saudita. Rusia es también el mayor exportador mundial de gas.

Los árabes también ponen precio

Los dos aliados petroleros más importantes de Estados Unidos son Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, ellos pueden reducir la tensión y el incremento de los precios del crudo aumentando su producción, pero ponen un precio que Estados Unidos no ha estado ansioso por pagar.

En Riyad en príncipe Mohammed ha resentido que el presidente Joe Biden no haya tenido ningún acercamiento desde que asumió el poder. Las diferencias se deben al asesinato del disidente Jamal Khashoggi, corresponsal del Washington Post, perpetrado por los guardias del príncipe heredero; también hay diferencias con la guerra de Yemen y el encarcelamiento de activistas de derechos humanos. Biden tendrá que olvidar estas diferencias para conseguir apoyo árabe en la guerra con Putin. Mohammed Bin Zayed de los Emiratos Árabes ha incomodado a Estados Unidos con varias abstenciones en votos claves de las Naciones Unidas debido al parecer a acuerdos con Rusia respecto de la guerra de Yemen.

El primer ministro británico, Boris Johnson, que se proponía viajar a Arabia en busca de más petróleo para reemplazar las importaciones de Rusia, se ha topado con la preocupación que la monarquía saudita levanta con la ejecución de 80 hombres el sábado pasado. Los políticos cuestionan el bajo respeto a los derechos humanos y la justicia criminal del régimen árabe.

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