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La crisis de octubre y las elecciones del 2021

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Las fuertes movilizaciones que marcaron al país en 2019 tienen efectos que permanecieron y quizá aún se muestren en las próximas elecciones 2021. Un académico analiza.

Foto: API

El 2 de octubre, el presidente Lenín Moreno emitió el Decreto Ejecutivo 883 que eliminaba el subsidio a los combustibles, lo que en términos concretos significaba una subida de costos de la gasolina, y la escalada que esto conlleva en la cadena de producción y circulación de los productos.

El 4 de octubre de 2019, las nacionalidades indígenas, -a través de sus organizaciones regionales y provinciales- junto con las organizaciones sindicales y populares, se movilizaron masivamente en todo el país. Muchos optaron por concentrarse en Quito para exigir a las autoridades la derogatoria del decreto 883.

Durante 12 días de concentraciones masivas, el país se paralizó. Las protestas en las calles de trabajadores, estudiantes, mujeres, varones y de las comunidades, exigiendo dar marcha atrás en los reajustes económicos. Como respuesta a las movilizaciones, el presidente Moreno dictó un estado de excepción con el Decreto 884. 

La composición social de la protesta se caracterizó por ser diversa, el liderazgo de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) y sus organizaciones filiales en territorios fueron el blanco de las expectativas, pero también de ataques racistas de varios sectores.  El pedido de la Conaie era la derogatoria del Decreto 883 como condición para asistir al diálogo que, luego de nueve días de movilización masiva y resistencia, había convocado el Gobierno.

Para Mario Unda, sociólogo y subdecano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Central, la composición social de las protestas de octubre fue diversa: contó con la participación de estudiantes, gremios de trabajadores, moradores de los barrios populares de la ciudad, los sectores rurales y urbanos, es decir “la capacidad de confluencia y articulación del conjunto de las luchas populares; diversos sectores de la sociedad. Los sectores indígenas no fueron los únicos que estuvieron presentes”. 

¿Por qué solo la Conaie fue visible en el levantamiento?

El exdirigente de la Conaie, Floresmilo Simbaña dice que terminaron reconociendo a la Conaie porque es un referente: “tiene su propia estructura de organización y por la capacidad de organizar”. Mientras que Mario Unda, señala que no fue únicamente una movilización de la Conaie. “Lo que pasa es que la atención suele fijarse en el sector que aparece más fuerte, más organizado en ese momento y en ese rato era el movimiento indígena. Lo mismo ocurría en los años 80 cuando se veía únicamente al Frente Unitario de Trabajadores (FUT), aunque las movilizaciones alrededor de las huelgas nacionales iban mucho más allá del Frente Unitario”.

En Ecuador hay una larga tradición de protestas sociales, que se convierten en un catalizador de la inconformidad social y también de la esperanza para que la sociedad cambie para bien, señala Unda.

Después de un año del levantamiento indígena, el balance que se da, tomando en cuenta que el Gobierno ha eliminado el subsidio mediante un nuevo decreto, los resultados serían los siguientes, según el académico Unda:

  • Octubre mostró con absoluta claridad que únicamente la lucha social es capaz de hacer frente a los golpes que los diversos gobiernos enfilan contra los sectores desfavorecidos de la sociedad. Es un resultado importante, independientemente de lo que haya ocurrido después.
  • Haber demostrado que el pueblo puede tener mucha paciencia, mucho aguante. Y que, cuando se pone en movimiento, es capaz de confrontar a los gobiernos por más autoritarios que sean.
  • Hay una enorme capacidad de articulación de las movilizaciones. Capacidad de que todas estas propuestas se junten en torno a un objetivo común.
  • Para el ex dirigente Simbaña, con el levantamiento se detuvo el Decreto 883 que eliminaba subsidios a los combustibles. Pero señala que “hablar de un triunfo o derrota es difícil” y lo real es la construcción de una nueva consciencia de organización en las nuevas generaciones.

¿Habrá efectos electorales? 

El levantamiento de octubre se caracterizó por la presencia muy activa de los diferentes sectores de la sociedad en general afectados por las medidas económicas impuestas por el Gobierno. La Conaie lideró la movilización por ser una organización que tiene estructura y proceso organizativo. 

Lo de octubre va tener que reflejarse en el resultado electoral, no va ser de modo directo, porque entre octubre y las elecciones, median los dramáticos efectos de la COVID-19. Unda afirma que “esta época cambió las relaciones entre los diversos sectores de la sociedad y las realidades de esas relaciones. Hubo una irrupción de los sectores desfavorecidos contra el Estado y contra el modelo de dominación”.

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